La factura de la luz se encarece al final del verano y el IVA seguirá al 21%

La factura de la luz se encarece al final del verano y el IVA seguirá al 21%.
La factura de la luz se encarece al final del verano y el IVA seguirá al 21%.

El dato no describe todavía el recibo definitivo del mes. En los primeros 21 días de agosto, una simulación para un consumidor medio acogido al PVPC situaba la factura en 61,33 euros, frente a 50 euros en el mismo periodo de 2025: más de un 22% de diferencia. Si la tendencia se mantiene, agosto cerraría con un encarecimiento superior al 20% interanual.

El recibo sube, pero no todos los hogares lo notarán igual

La estimación corresponde a un consumidor con 4,4 kW de potencia contratada y una demanda anual de 3.900 kWh. Por eso, no conviene trasladar esos 61,33 euros a cualquier casa. El importe final depende del consumo real, de la potencia, de los horarios y, sobre todo, del tipo de contrato.

La presión se nota de forma más directa en quienes están acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), la tarifa regulada. En el mercado libre, una subida del mayorista no tiene por qué aparecer inmediatamente en la factura si el cliente tiene un precio fijo pactado; el efecto dependerá de las condiciones y de cuándo se revise el contrato.

Además, el PVPC ya no replica uno a uno el mercado diario. Desde 2026, el 55% de la referencia procede de mercados de futuros, un cambio pensado para reducir la exposición a las oscilaciones del mercado diario. Aun así, un verano con precios elevados sigue trasladando presión al recibo.

Por qué el gas vuelve a pesar en el precio de la luz

El gas natural es una de las piezas que explican el repunte, pero no la única. Las altas temperaturas han elevado la demanda eléctrica y, cuando cae la producción solar al final del día, las centrales de ciclo combinado ganan peso para cubrir el consumo. Ahí el coste del gas vuelve a influir con fuerza en el mercado mayorista, junto al precio de los derechos de CO2.

En los 23 primeros días de agosto, el mercado mayorista de electricidad promediaba más de 124 euros por MWh, mientras el gas negociado en Mibgas había superado los 65 euros por MWh. El resultado es una combinación incómoda para el bolsillo: más demanda durante los episodios de calor y generación con gas más cara en las horas en las que desaparece buena parte de la producción solar.

La clave está en no confundir el precio del pool con el importe final de una factura. Peajes, cargos, impuestos, potencia contratada y el propio método de cálculo del PVPC completan el recibo. Para un hogar del mercado libre, además, manda lo firmado con su comercializadora.

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Por qué el IVA al 10% no vuelve automáticamente en septiembre

El IVA de la electricidad volvió al 21% desde el 1 de junio. El Real Decreto-ley 18/2026 dejó una salvaguarda para agosto y septiembre: si el IPC de la electricidad superaba en más de un 15% el nivel del mismo mes del año anterior, podía recuperarse temporalmente el tipo reducido del 10% en los términos fijados por la norma.

Para septiembre, el dato que manda es julio. La electricidad se encareció un 8,4% interanual ese mes, claramente por debajo del umbral superior al 15% exigido. Por tanto, con la normativa vigente, la rebaja automática del IVA no se activa en septiembre. Tampoco se activa la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, porque depende de esa misma condición.

¿Podría el Gobierno recuperar aun así el IVA al 10%? Sí, pero ya no sería por esta salvaguarda automática. Tendría que aprobarse una nueva modificación normativa. La regla vigente para septiembre está vinculada al IPC eléctrico de julio y ese dato no alcanzó el nivel requerido.

Qué debería revisar ahora un hogar en su factura

El primer punto es comprobar si el contrato está en PVPC o en mercado libre. Esa diferencia explica por qué dos hogares con consumos parecidos pueden notar de forma distinta el mismo episodio de precios mayoristas. En el segundo caso conviene mirar si el precio de la energía es fijo, cuándo se revisa y qué otros conceptos aparecen en el contrato.

También merece atención la línea de impuestos. En septiembre, con las reglas actualmente aprobadas, el IVA continúa al 21%. La hipotética reducción al 10% prevista por la salvaguarda no tendría que solicitarla el consumidor: se aplicaría al cumplirse la condición legal y, en electricidad, alcanzaría a contratos con una potencia contratada de hasta 10 kW y a determinados perceptores del bono social con la condición de vulnerable severo.

El 20% sirve, de momento, para entender la dirección del recibo regulado, no para anticipar cuánto pagará cada familia. Antes de sacar conclusiones conviene mirar la factura real: consumo, tarifa, potencia, impuestos y condiciones del contrato. No todos los hogares van a notar el repunte de la misma manera.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.