El último Boletín Petrolero de la Comisión Europea, publicado el 3 de septiembre, sitúa de nuevo al alza los precios medios con impuestos en España. La gasolina 95 se encareció un 0,52% frente a la semana anterior y el diésel un 0,21%, con datos correspondientes al periodo del 25 al 31 de agosto.
Es la novena subida semanal consecutiva. Los dos carburantes se mueven además cerca de los niveles de marzo, antes de que entrasen en vigor las primeras medidas fiscales aprobadas para amortiguar el encarecimiento energético.
Llenar 55 litros ya cuesta 102,57 euros si el coche es diésel
El golpe se entiende mejor al llevar el precio por litro al depósito. Con la media semanal publicada, llenar 55 litros de gasóleo cuesta unos 102,57 euros. En un coche de gasolina, el mismo volumen supone alrededor de 95,26 euros.
La comparación con hace un año es todavía más clara: un depósito de 55 litros de diésel cuesta unos 25,13 euros más y uno de gasolina, casi 14 euros más. No todos los conductores repostan esa cantidad, pero la referencia permite medir cuánto se ha estrechado el presupuesto de movilidad.
Para un repostaje de 40 litros, el cálculo ronda los 74,60 euros en diésel y los 69,28 euros en gasolina 95. Puede parecer una diferencia pequeña en cada visita a la estación de servicio, pero se acumula para quien usa el coche a diario o hace muchos kilómetros al mes.
La fiscalidad cambia en septiembre, pero este boletín todavía no la refleja
Parte de la subida de los últimos meses tiene una explicación fiscal. El IVA de los carburantes estuvo reducido temporalmente al 10% hasta el 30 de junio. A partir de julio volvió al tipo general, mientras el Gobierno mantuvo una rebaja escalonada en el Impuesto sobre Hidrocarburos.
El Real Decreto-ley 18/2026 fijó una reducción de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y, con carácter general, 5 céntimos en septiembre, con una cláusula de salvaguarda si el encarecimiento interanual superaba determinados umbrales. Para septiembre, la rebaja del gasóleo se ha elevado a 20 céntimos por litro, mientras la de la gasolina queda en 5 céntimos.
Aquí está el matiz importante: los precios de esta última semana corresponden al 25-31 de agosto. Por tanto, todavía no incorporan el cambio fiscal que entró en vigor el 1 de septiembre. El próximo boletín será más útil para comprobar cuánto de ese ajuste termina llegando realmente al surtidor.

El petróleo influye, pero no explica por sí solo lo que pagas
Mirar únicamente la cotización del crudo puede llevar a conclusiones demasiado rápidas. El precio final de la gasolina y el diésel también depende de la cotización específica de cada producto, los impuestos, el coste de la materia prima y la logística, además de los márgenes de distribución. Y esos movimientos no llegan siempre de forma inmediata al surtidor.
Por eso, una subida o una bajada del Brent no se traduce euro por euro en la gasolinera. Para quien siga el crudo también desde los mercados financieros, Finantres cuenta con una guía sobre ETFs de petróleo, pero conviene separar ese comportamiento de inversión del precio cotidiano del combustible.
España sigue, además, por debajo de la media de la Unión Europea: la gasolina 95 promedia 1,949 euros por litro en la UE y el diésel 2,039 euros. Eso no evita que el encarecimiento se note en el presupuesto familiar; solo aporta contexto sobre la posición relativa del mercado español.
Qué conviene revisar antes del próximo repostaje
La media nacional sirve para entender la tendencia, no para saber cuánto pagarás en una estación concreta. El Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica permite consultar precios por gasolinera. La información procede de las propias instalaciones y se renueva cada cinco minutos.
La comparación debe hacerse con números sencillos. Una diferencia de 5 céntimos por litro supone 2 euros en un repostaje de 40 litros. Si para conseguirla hay que desviarse mucho, el ahorro puede reducirse por el propio combustible consumido y por el tiempo empleado.
La clave ahora no está en intentar adivinar si la décima semana será también de subida. Para el bolsillo importa más comparar precios cercanos, tener en cuenta el consumo real del coche y vigilar el siguiente boletín, que ya recogerá días con la nueva fiscalidad de septiembre.









