DEGIRO y MyInvestor compiten por el mismo inversor particular, pero no exactamente con la misma propuesta. DEGIRO mantiene un perfil más puro de broker internacional, con acceso amplio a mercados y costes muy ajustados en acciones y ETFs. MyInvestor, en cambio, combina broker, banco español, fondos, carteras indexadas y una fiscalidad más integrada para el cliente residente en España.
La diferencia importa porque elegir plataforma no consiste solo en mirar cuánto cuesta comprar una acción. También hay que mirar divisa, custodia, mercado, fondos disponibles, información fiscal, regulación, facilidad para automatizar aportaciones y qué tipo de cartera quiere construir el inversor.
DEGIRO sigue fuerte para acciones y ETFs, pero exige mirar costes menos visibles
DEGIRO mantiene en junio una propuesta especialmente competitiva para quien compra acciones y ETFs en mercados internacionales. Según sus tarifas publicadas, las acciones en Bolsa de Madrid y en bolsas de Estados Unidos tienen una comisión de 1 euro más 1 euro de costes de tramitación por operación. En mercados europeos, la comisión indicada para acciones es de 3,90 euros más 1 euro de costes de tramitación.
En ETFs, el punto fuerte está en la Selección Principal: DEGIRO permite operar más de 1.000 ETFs, ETCs y ETNs en Tradegate Exchange por 1 euro de coste de tramitación. Para quien construye una cartera global con ETFs y hace pocas operaciones al año, esta diferencia puede ser relevante. Para comparar productos concretos, tiene sentido revisar también la selección de mejores ETFs y no quedarse solo con la comisión del broker.
El matiz está en los costes que no siempre se ven en el primer vistazo. DEGIRO aplica una comisión de conversión de divisa del 0,25 %, una comisión de conectividad anual de hasta 2,50 euros por mercado extranjero usado y posibles costes externos de producto o spread. No son costes necesariamente altos, pero sí pueden cambiar la foto si el inversor compra en varios mercados, opera en dólares o hace muchas pequeñas operaciones.
MyInvestor gana peso si la cartera combina fondos, fiscalidad y sencillez
MyInvestor juega otra partida. En acciones cobra un 0,12 % por operación, con un mínimo de 3 euros y un máximo de 25 euros. En ETFs, la comisión es también del 0,12 %, con mínimo de 1 euro y máximo de 25 euros. A eso se suma una comisión de cambio de divisa del 0,30 %, también aplicable al cobro de dividendos en moneda extranjera.
Sobre el papel, DEGIRO puede ser más barato en muchas operaciones de acciones y ETFs, sobre todo en importes medios y en determinados mercados. Pero MyInvestor aporta algo que para muchos inversores españoles pesa mucho: es un banco español supervisado por Banco de España y CNMV, y según su propia información, comunica directamente a la Agencia Tributaria las posiciones del cliente.
Eso simplifica la vida fiscal frente a un broker extranjero. DEGIRO facilita informes anuales y opera bajo normativa europea, pero el inversor debe prestar más atención a la información fiscal, a los datos que recibe Hacienda por CRS y a sus propias obligaciones declarativas. Para quien no quiere complicarse, esta parte puede valer más que ahorrar uno o dos euros por operación.
Además, MyInvestor tiene una ventaja clara en fondos de inversión y fondos indexados. Permite acceder a fondos de gestoras como Vanguard, iShares, Fidelity, Amundi y NN, sin mínimo de inversión en muchos casos y sin comisión de custodia propia, según su información comercial. Para quien invierte a largo plazo con aportaciones periódicas, fondos traspasables y fiscalidad española, esto cambia mucho la comparación.

La decisión depende más del tipo de cartera que del nombre del broker
Si el inversor quiere comprar acciones internacionales, ETFs cotizados y acceder a muchos mercados, DEGIRO parte con ventaja. Su universo de productos y bolsas es más amplio: la plataforma indica acceso a más de 45 mercados en unos 30 países. Ese alcance puede ser útil para inversores que buscan exposición internacional y tienen claro qué productos quieren comprar.
Si el inversor quiere una cartera más sencilla, con fondos indexados, traspasos entre fondos sin tributar hasta el reembolso y una operativa más integrada con la fiscalidad española, MyInvestor tiene mejor encaje. No porque sea “mejor” para todo el mundo, sino porque reduce fricción en una parte muy importante de la inversión a largo plazo: mantener la cartera, aportar periódicamente y no complicarse con cada declaración.
También hay una diferencia de enfoque. DEGIRO es más broker. MyInvestor es más banco-plataforma de inversión. Esa distinción parece pequeña, pero afecta a la experiencia real del usuario. En DEGIRO, el inversor debe tener más criterio para elegir mercado, producto, divisa y costes asociados. En MyInvestor, el ecosistema está más orientado a fondos, carteras gestionadas y productos pensados para inversión continuada.
Para quien usa ETFs como pieza central de cartera, el análisis debe hacerse producto a producto. No basta con elegir broker. Hay que mirar TER del ETF, divisa, mercado de cotización, política de distribución o acumulación, liquidez y fiscalidad. En una cartera de largo plazo, una comisión de compra baja ayuda, pero el coste total de mantener el producto durante años puede pesar más. Ahí conviene revisar también los mejores ETFs para invertir a largo plazo.
Qué debería mirar el inversor antes de elegir en junio
La comparativa de junio deja una lectura práctica. DEGIRO parece más interesante para quien prioriza acciones y ETFs internacionales, opera con importes donde la comisión fija pesa poco y acepta gestionar mejor la parte fiscal y de divisa. MyInvestor encaja mejor para quien quiere invertir desde una entidad española, combinar fondos y ETFs, simplificar impuestos y construir una cartera más automatizable.
La comisión no debería ser el único filtro. Un broker barato puede salir caro si el inversor no entiende el producto, compra en una divisa que no controla, opera más de la cuenta o no tiene clara la fiscalidad. Y una plataforma más cómoda puede no ser la mejor si limita el acceso al producto que realmente necesita la cartera.
Para el inversor particular, la pregunta no es solo “DEGIRO o MyInvestor”. La pregunta útil es: qué voy a comprar, con qué frecuencia, en qué divisa, con qué horizonte y cuánto valor doy a la simplicidad fiscal. La mejor elección suele estar ahí, no en una tabla aislada de comisiones.









