Qué cambia desde el 17 de julio
Revolut marca en sus tarifas de Business una sección específica para productos de procesamiento de pagos que se aplica desde el 17 de julio de 2026. Ahí aparecen dos costes que una empresa no debería mirar de pasada: adeudos directos SEPA y Pay by Bank.
Para los adeudos directos SEPA, la tarifa indicada es del 0,6% del importe, con un tope de 5 euros en la parte variable, más la comisión fija correspondiente al país y divisa base. Para Pay by Bank, Revolut fija un 1% del importe, con la comisión total, variable más fija, limitada a 5 euros. En la eurozona, la comisión fija que aparece en la tabla es de 0,20 euros.
La clave está en no confundir esto con una transferencia SEPA normal. Revolut sigue tratando las transferencias locales en euros dentro de SEPA como parte de sus “local transfers”: el plan Basic incluye 10 al mes, Grow 100, Scale 1.000 y Enterprise condiciones personalizadas; fuera de la asignación, la tarifa indicada es de 0,20 euros por transferencia adicional.
A qué negocios les puede afectar más
Este cambio importa sobre todo a empresas que usan Revolut Business para cobrar a clientes, no solo para mover dinero entre cuentas. El acuerdo de procesamiento de pagos de Revolut exige tener una cuenta Business o Pro, solicitar el servicio y ser aceptado; después se activa una cuenta de comercio o el servicio equivalente para procesar pagos.
Para un pequeño negocio, el coste real no está solo en el porcentaje. En pagos pequeños, la parte fija pesa más. En pagos grandes, el tope puede limitar el golpe, pero no elimina la necesidad de hacer números. Una comisión pequeña repetida muchas veces deja de ser pequeña cuando hay muchos cobros al mes.
Esto puede afectar más a ecommerce, servicios por suscripción, negocios B2B que cobren recibos recurrentes o empresas que estén probando cobros cuenta a cuenta. Quien esté comparando alternativas debería mirar también el coste de otros sistemas de cobro y TPV; en ese punto puede ayudar revisar una guía de mejores TPVs antes de quedarse solo con el porcentaje anunciado.

La letra pequeña está en el coste total
Revolut explica que las comisiones de procesamiento de pagos se componen de una parte variable y una parte fija, y que no hay asignación gratuita para estos productos: las tarifas se pagan en todas las operaciones. Esa frase es importante, porque cambia el cálculo para negocios con muchos cobros pequeños.
Además de la comisión por cobrar, la empresa debe mirar disputas y liquidación. En la eurozona, la tarifa por disputa ganada por el cliente en un adeudo directo SEPA aparece en 15 euros. El acuerdo de procesamiento también permite a Revolut modificar calendarios de pago, suspender liquidaciones o retener reservas si detecta riesgos, disputas, reembolsos o actividad sospechosa.
Para una sociedad o un autónomo con actividad empresarial, esto no significa que Revolut deje de ser útil. Significa que hay que comparar el paquete completo: cuenta, transferencias, cobros, comisiones, tarjetas, soporte y liquidez. Antes de mover la operativa principal, conviene contrastarlo con otras opciones de bancos para empresas o con bancos para autónomos si el negocio funciona como profesional independiente.
Qué debe revisar una empresa antes de seguir igual
Lo primero es separar usos. Si la empresa usa Revolut Business solo para transferencias, nóminas, pagos a proveedores o movimientos SEPA normales, debe mirar la asignación mensual de transferencias locales y el coste por operación adicional. Si usa Revolut para procesar cobros de clientes, entran en juego otras tarifas.
Lo segundo es calcular con datos reales: número de cobros al mes, importe medio, porcentaje de pagos por Pay by Bank, posibles adeudos SEPA, disputas previstas, plazo de liquidación y coste de alternativas. No basta con mirar si una comisión está topada; hay que saber cuántas veces se aplica y cuándo llega el dinero a caja.
El mensaje práctico es sencillo: Revolut Business puede encajar en negocios que valoren una operativa digital integrada, pero estos cambios obligan a revisar el coste total. Para el autónomo o la empresa pequeña, la pregunta no es si una tarifa parece baja en una tabla, sino si mejora o empeora sus cobros, su margen y su liquidez mensual.









