El dinero parado ha dejado de ser un detalle menor para muchas empresas. Cuando una pyme mantiene saldo en la cuenta para pagar nóminas, impuestos, proveedores o compras, ese dinero puede quedarse al 0% o buscar cierta remuneración. Ahí es donde Bankinter y Vivid están moviendo ficha.
Bankinter mantiene en su oferta para empresas el PLAN Empresas 0, con una cuenta corriente remunerada para nuevos clientes que puede llegar hasta el 3% TAE el primer año y hasta el 1,5% TAE el segundo, con un saldo máximo remunerado de 50.000 euros. La propia entidad vincula esa ventaja a permanecer en el Plan 0 y cumplir requisitos de operativa.
Vivid, por su parte, está empujando su Cuenta de Intereses para empresas y autónomos, con una promoción del 4% anual durante los primeros cuatro meses en euros para pymes y freelancers. Pero aquí hay una diferencia clave: Vivid explica que el dinero se invierte en fondos del mercado monetario y que los rendimientos no están garantizados.
Bankinter remunera, pero exige mirar la vinculación
En Bankinter, el atractivo está claro: una cuenta de empresa que remunera saldo y que, en el Plan 0, puede tener 0 euros de comisión de mantenimiento. Para una empresa que ya concentra cobros, pagos y operativa bancaria, puede tener sentido revisar la propuesta.
La letra pequeña está en los requisitos. Bankinter asigna el Plan Empresas 0 de inicio, pero revisa mensualmente el plan en función de la operativa de los tres meses anteriores. Para mantenerse en el Plan 0, la empresa debe cumplir alguna de las opciones marcadas por la entidad: cobros trimestrales, pagos, negocio internacional, financiación, inversión o contratación de seguros, según el caso.
Esto cambia mucho la lectura. No es lo mismo una pyme con cobros recurrentes altos que un autónomo societario con movimientos más modestos. Antes de comparar solo el tipo, conviene mirar si la empresa puede cumplir las condiciones sin forzar productos que no necesita. En ese punto puede ayudar revisar una guía de mejores cuentas remuneradas para empresas y comparar no solo la rentabilidad, sino el coste total.
Vivid ofrece más gancho, pero no es una cuenta bancaria clásica
Vivid entra en la pelea desde otro ángulo. Su propuesta para empresas habla de generar intereses sobre efectivo no invertido, con acceso al dinero y pagos diarios de intereses. La promoción publicada en su web apunta a un 4% anual durante cuatro meses en euros para cuentas de autónomos y pymes.
Pero la clave está en cómo se genera esa rentabilidad. Vivid indica que los productos con interés son ofrecidos por Vivid Money B.V., empresa de inversión regulada por la autoridad neerlandesa AFM, y que el efectivo se invierte en fondos del mercado monetario. No es lo mismo que tener saldo remunerado en una cuenta bancaria tradicional.
Eso no significa que no pueda interesar a determinados negocios. Significa que hay que entender el producto antes de mover caja. Vivid advierte de que invertir implica riesgos, que el capital no está garantizado y que puede no recuperarse el importe inicial. Para una empresa, esa frase pesa mucho: el dinero de impuestos, nóminas o proveedores no debería tratarse igual que un excedente temporal. Si el negocio está valorando opciones digitales, también puede tener sentido comparar neobancos para empresas con esa diferencia bien clara.

La liquidez manda más que el titular del tipo
La noticia no va solo de quién paga más. Va de qué tipo de dinero tiene la empresa y cuánto margen real tiene para moverlo. Una cosa es la caja operativa, la que sirve para pagar el IVA, seguros sociales, salarios o proveedores. Otra muy distinta es el excedente que puede estar unas semanas o meses sin tocarse.
Bankinter se mueve en terreno bancario, con cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos español hasta 100.000 euros por depositante y entidad, según informa la propia entidad. Vivid, en cambio, recalca la separación de fondos y activos de clientes, pero también avisa de los riesgos de inversión y de que los rendimientos no están garantizados.
Por eso la comparación tiene truco. Una empresa no debería mirar solo el porcentaje. Debe revisar el límite remunerado, la duración de la promoción, las comisiones, la fiscalidad, la disponibilidad del dinero, el riesgo del producto y qué pasa cuando termina el periodo promocional. Para negocios pequeños, la elección de banco sigue siendo una decisión de operativa diaria, no solo de rentabilidad; por eso conviene cruzar estas ofertas con una selección de mejores bancos para empresas.
Qué debe revisar una empresa antes de mover su dinero parado
La primera pregunta es sencilla: ¿este dinero puede estar quieto o lo necesito para operar? Si es caja de seguridad para pagos próximos, la liquidez y la protección pesan más que unas décimas de rentabilidad. Si es excedente real, entonces sí tiene sentido comparar alternativas.
La segunda es más incómoda: qué condiciones hay que cumplir para mantener la ventaja. En Bankinter, la permanencia en Plan 0 depende de la operativa. En Vivid, el tipo promocional tiene duración limitada y el producto se apoya en instrumentos de mercado monetario. Son dos propuestas distintas para una misma preocupación: no dejar la caja empresarial muerta al 0%.
Para el autónomo societario, la pyme o el pequeño negocio, la idea práctica es esta: la rentabilidad puede ayudar, pero no debe mandar sobre la seguridad, la disponibilidad y el coste total. Antes de mover dinero, conviene separar caja operativa y excedente, leer condiciones y comprobar si la oferta encaja con la forma real de cobrar y pagar del negocio.









