La regla no es de Sevilla: es estatal y depende de la cotización
La primera aclaración es importante: no existe una jubilación anticipada especial para autónomos de Sevilla. La norma es la misma para cualquier trabajador por cuenta propia incluido en el sistema de la Seguridad Social. Lo que cambia no es la provincia, sino la edad ordinaria que corresponde a cada persona según sus años cotizados.
En 2026, la edad ordinaria de jubilación será de 65 años para quienes acrediten 38 años y 3 meses o más cotizados. Quienes no lleguen a ese umbral deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses para jubilarse con la edad ordinaria aplicable ese año.
La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar el retiro hasta dos años respecto a la edad ordinaria. Por eso, un autónomo sevillano podrá plantearse la jubilación desde los 63 años en 2026 solo si su edad ordinaria es 65, es decir, si llega a esos 38 años y 3 meses cotizados. Si no alcanza esa cotización, la edad mínima real se desplaza a 64 años y 10 meses.
Qué requisitos debe cumplir un autónomo para adelantar el retiro
La Seguridad Social permite acceder a esta modalidad a trabajadores incluidos en cualquiera de los regímenes del sistema, siempre que cumplan los requisitos generales. En el caso de los autónomos, esto significa que no basta con cumplir años: hay que revisar cotización, situación de alta y pensión resultante.
El requisito central es acreditar 35 años de cotización efectiva. Además, al menos 2 años deben estar dentro de los 15 inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho, o al momento en que cesó la obligación de cotizar si se accede desde una situación asimilada al alta sin obligación de cotizar.
También hay una condición que puede pasar desapercibida: la pensión resultante, una vez aplicados los requisitos, debe ser superior a la pensión mínima que correspondería por la situación familiar al cumplir los 65 años. Si no supera ese nivel, no se puede acceder a esta fórmula de jubilación anticipada voluntaria.
Para quienes trabajan por cuenta propia, conviene añadir una comprobación práctica: estar al corriente de las cuotas. La Seguridad Social recuerda que los autónomos pueden consultar si tienen deudas y obtener un informe o certificado de estar al corriente de pago. Esto no sustituye la resolución del INSS, pero evita sorpresas antes de presentar la solicitud.

El coste de jubilarse antes: la pensión se reduce
La jubilación anticipada voluntaria no equivale a cobrar la pensión íntegra dos años antes. La pensión se reduce mediante coeficientes reductores mensuales, que dependen de cuántos meses se adelanta la jubilación y de cuántos años se han cotizado.
La horquilla oficial para la jubilación anticipada voluntaria va del 2,81% al 21%. El recorte más alto aparece cuando el adelanto llega a 24 meses y la carrera de cotización es inferior a 38 años y 6 meses; el menor corresponde a un mes de adelanto con carreras de 44 años y 6 meses o más.
Este matiz es clave para los autónomos. La pensión no depende solo de la edad, sino también de la base reguladora, los años cotizados y las bases por las que se ha cotizado durante la vida laboral. En muchos casos, adelantar unos meses puede tener un impacto permanente en el ingreso mensual de toda la jubilación. Antes de tomar una decisión, puede ser útil revisar recursos internos como la guía de autónomos de Finantres para ordenar la parte financiera del trabajo por cuenta propia sin perder de vista que la resolución corresponde al INSS.
Qué debe revisar el autónomo antes de solicitarla
El primer documento que conviene mirar es la vida laboral. Ahí se ve si realmente se alcanzan los años necesarios para que la edad ordinaria sea 65 o si, por el contrario, el autónomo queda encuadrado en la edad de 66 años y 10 meses en 2026. En jubilación, unos meses de cotización pueden cambiar la fecha mínima de acceso.
El segundo paso es usar el simulador oficial de jubilación. La Sede Electrónica de la Seguridad Social permite calcular la edad aproximada de jubilación y la cuantía estimada de la pensión con los datos y cotizaciones disponibles hasta ese momento. También permite proyectar escenarios futuros, algo especialmente útil si se quiere comparar jubilación ordinaria, anticipada o demorada.
El tercer punto es diferenciar jubilación anticipada de “prejubilación”. La prejubilación suele responder a acuerdos privados o empresariales, mientras que la jubilación anticipada es el acceso real a la pensión pública antes de la edad ordinaria. En el caso del autónomo de Sevilla que quiera retirarse en 2026, lo que debe comprobar es si puede acogerse a la jubilación anticipada voluntaria, con sus requisitos y reducciones.
Para un autónomo sevillano, la pregunta no es solo “si puedo jubilarme a los 63”, sino qué pensión quedaría después del adelanto. Revisar vida laboral, bases de cotización, deudas con la Seguridad Social y simulación oficial da más margen para decidir con calma. Y, si se está planificando el retiro con años de antelación, también puede ayudar entender cómo encajan herramientas de ahorro a largo plazo como los planes de pensiones en España, sin confundirlas con la pensión pública ni con una recomendación personalizada.









