Marruecos prepara una batería de agua que puede cambiar su conexión eléctrica con España

Central de bombeo prevista para almacenar renovables en Marruecos
Central de bombeo prevista para almacenar renovables en Marruecos

El Banco Mundial ha aprobado 265 millones de dólares para apoyar el proyecto Ifahsa Pumped Hydropower Storage, una infraestructura pensada para almacenar excedentes de energía solar y eólica en Marruecos y devolverlos a la red cuando hagan falta. En lenguaje sencillo: una batería de agua.

La novedad no es que Marruecos haya encontrado una tecnología desconocida. Las centrales de bombeo funcionan desde hace décadas. Lo importante es la fase en la que entra el proyecto y el lugar donde se construirá: el norte del país, a unos 14 kilómetros de Chefchaouen, relativamente cerca del corredor eléctrico que une Marruecos con España a través del Estrecho.

Qué es la batería de agua de Ifahsa y en qué fase está

Ifahsa no es una batería de litio gigante. Es una central que usará dos depósitos a distinta altura. Cuando haya mucha producción renovable y la red no necesite toda esa electricidad, el sistema bombeará agua hacia el embalse superior. Cuando suba la demanda o falte producción solar y eólica, el agua bajará por turbinas y generará electricidad.

El Ministerio marroquí de Transición Energética sitúa el proyecto en la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, en la margen derecha del valle del Laou, al sur de la provincia de Tetuán y a 14 kilómetros de Chefchaouen. La ficha oficial habla de 300 MW, dos grupos reversibles de 150 MW, una producción anual estimada en turbinado de 550 GWh y un consumo anual de bombeo de 710 GWh. También recoge una inversión global aproximada de 2.920 millones de dirhams y una puesta en servicio prevista para 2029. Esa fecha debe tratarse como previsión, no como garantía.

La fase real exige matiz. ONEE, la oficina pública marroquí de electricidad y agua potable, lanzó una consulta temprana de mercado a finales de 2025 para preparar los futuros contratos de construcción, conexión a red, supervisión y seguridad de las balsas. Ese documento aclara que no era una licitación ni una precalificación. Por tanto, la financiación ha avanzado, pero la adjudicación definitiva de las obras principales debe verificarse antes de presentarla como obra plenamente contratada.

Por qué puede importar a España

El impacto sobre España no viene de una línea nueva directa desde Ifahsa. Viene de algo más práctico: Marruecos ya está conectado eléctricamente con España por el Estrecho de Gibraltar. Red Eléctrica explicó en el proyecto REMO que la interconexión Tarifa-Fardioua comenzó con una línea de 700 MW y alcanzó 1.400 MW de capacidad técnica tras la segunda conexión, puesta en servicio en 2006.

Ese enlace permite intercambios en los dos sentidos. Para el lector español, la clave es que una red marroquí con más almacenamiento puede gestionar mejor su solar y su eólica. Eso no significa que vaya a inundar España de electricidad barata ni que vaya a bajar automáticamente el recibo de la luz. Significa que Marruecos puede tener más margen para reducir vertidos renovables, cubrir picos de demanda y, en determinados momentos, competir o complementar el sistema eléctrico español.

La foto actual sigue siendo prudente. Según Red Eléctrica, en 2025 España mantuvo un saldo exportador en sus intercambios internacionales y el saldo con Marruecos fue exportador todos los meses. Es decir, España vendió más electricidad a Marruecos de la que compró en términos netos. La batería de Ifahsa no cambia eso de un día para otro, pero sí forma parte de una estrategia marroquí para depender menos de combustibles fósiles y aprovechar mejor sus recursos renovables.

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El bolsillo: menos promesas y más sistema eléctrico

Para los hogares españoles, el efecto no será directo ni inmediato. La factura de la luz depende del mercado mayorista, los peajes, los cargos, los impuestos, los contratos y la demanda. Una central de bombeo en Marruecos no basta por sí sola para abaratar la electricidad en España.

Lo que sí puede cambiar es el entorno de competencia y seguridad energética. Si Marruecos consigue almacenar energía renovable cuando sobra y liberarla cuando escasea, tendrá una red más flexible. Eso puede influir en los precios de intercambio en momentos concretos, en la dependencia regional de centrales fósiles y en la posición de Marruecos como actor energético en el Mediterráneo.

Conviene separar la infraestructura de la inversión. Que Marruecos refuerce su almacenamiento no convierte automáticamente al sector en una oportunidad para cualquier ahorrador. Quien quiera mirar la tendencia desde el lado financiero debería hacerlo con prudencia, comparando riesgos, costes y horizonte temporal en productos ligados a la energía renovable o a los ETFs de energía solar, sin confundir una obra pública concreta con una recomendación de inversión.

Lo que falta por vigilar antes de notar el cambio

El proyecto tiene ventajas claras sobre el papel: puede almacenar energía durante horas, ayudar a integrar más renovables y reducir el uso de generación fósil. El Banco Mundial calcula que Ifahsa permitirá integrar al menos 1 GW adicional de energía solar y eólica, movilizar alrededor de 1.000 millones de dólares en inversión privada y evitar cerca de 1,7 millones de toneladas de CO₂ al año. También estima unos 820 empleos directos anuales durante la construcción, una cifra que debe leerse como empleo de obra, no como puestos permanentes asegurados.

Pero una central de bombeo también tiene costes y riesgos. Requiere obra civil, balsas, conducciones, conexión eléctrica de alta tensión, control ambiental y gestión del agua. La propia documentación preliminar de ONEE prevé una línea de 400 kV de unos 60 kilómetros para conectar el proyecto con la red nacional. Esa parte es esencial: una batería de agua solo es útil si puede cargar y descargar electricidad cuando el sistema lo necesita.

Para España, la lectura más sensata es esta: Ifahsa no es una amenaza inmediata para el recibo eléctrico, pero sí una señal de que Marruecos quiere dejar de ser solo un productor renovable y convertirse en un sistema capaz de guardar energía, estabilizar su red y negociar mejor sus intercambios. El cambio se notará, si se cumplen los plazos, cuando la central esté construida, conectada y operativa. Hasta entonces, el dato importante no es el anuncio, sino la licitación, la adjudicación, la obra real y la entrada en servicio.

  • Banco Mundial: aprobación de 265 millones de dólares para el proyecto Ifahsa, 300 MW, integración de renovables, inversión privada movilizada, empleo estimado y reducción de emisiones.
  • Ministerio de Transición Energética y Desarrollo Sostenible de Marruecos: ficha oficial STEP IFAHSA 300 MW, ubicación, potencia, unidades, producción estimada, consumo de bombeo, inversión global y fecha prevista de puesta en servicio.
  • ONEE: consulta temprana de mercado para preparar contratos de construcción, conexión de 400 kV, supervisión y seguridad; el documento precisa que no era licitación ni precalificación.
  • Red Eléctrica: documentación del proyecto REMO sobre la interconexión España-Marruecos, capacidad técnica y conexión Tarifa-Fardioua.
  • Red Eléctrica: informe del sistema eléctrico 2025 sobre intercambios internacionales y saldo exportador con Marruecos.

Esta noticia ha sido elaborada por Jacinto Borja Valera.

Jacinto Borja Valera

Especialista

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Especialista en Infraestructuras.