La novedad: tecnología para ser más eficientes
El debate tuvo lugar en la mesa “Neobancos: redefiniendo la banca en la era digital”, dentro del XVII Encuentro Financiero organizado por Expansión y KPMG en Madrid. En ella participaron Antón Díez Tubet, director general de N26 España; Pablo López Gil-Albarellos, director general de Trade Republic España y Portugal; y Santiago Pérez Olano, CEO de Revolut España.
La idea común fue clara: los neobancos quieren usar la tecnología para mantener estructuras más ligeras, responder mejor a la regulación y seguir lanzando productos. Díez puso el foco en la resiliencia regulatoria; Trade Republic defendió un modelo capaz de iterar con rapidez; y Revolut subrayó su ambición de seguir creciendo en España.
Para el cliente, el matiz es importante. Esta mesa no anuncia una nueva comisión ni un cambio contractual concreto. Lo que sí muestra es la dirección del sector: más app, más automatización, más productos dentro de una misma plataforma y una batalla por presentarse como alternativa barata a la banca tradicional.
Barato no siempre significa sin coste
La promesa de los neobancos suele apoyarse en una idea sencilla: menos oficinas, menos estructura y más tecnología deberían traducirse en menores costes para el usuario. Puede ser cierto en algunos servicios, pero en banca conviene mirar más allá del mensaje comercial. Gratis casi siempre significa gratis bajo condiciones.
Las propias páginas de comisiones lo demuestran. N26 indica que su cuenta es gratuita, aunque pueden existir distintas comisiones según el país y el uso. Revolut muestra un plan Estándar sin comisión de suscripción, pero con límites y costes en determinadas operaciones, como expedición de tarjeta, retiradas en cajeros de otras entidades o pagos internacionales. Trade Republic señala que no cobra comisión de orden por negociar valores, pero sí existe un euro de costes externos de liquidación por transacción y pueden aparecer costes propios del producto, como en ETF.
Por eso, quien utilice estos bancos digitales no debería quedarse solo con el reclamo de bajo coste. Conviene comparar la cuenta, la tarjeta, los cajeros, los planes de pago, los costes de inversión y las operaciones internacionales. Para ampliar contexto, puede ser útil revisar guías como la de mejores neobancos, mejores cuentas online o mejores bancos y cuentas sin comisiones.
La otra cara: más productos dentro de la misma app
El crecimiento de estos operadores ya no depende solo de captar usuarios con una tarjeta o una cuenta sencilla. Revolut, por ejemplo, defendió en el encuentro que ya ha llegado a siete millones de clientes en España y que aspira a alcanzar ocho millones a final de año y diez millones en 2027. También quiere reforzar la venta cruzada de productos entre quienes ya son clientes.
Ese punto es clave para entender la nueva etapa. Los neobancos no quieren ser solo una segunda app para viajar, invertir pequeñas cantidades o pagar menos comisiones puntuales. Quieren ocupar más espacio en la vida financiera del cliente: cuenta, tarjeta, ahorro, inversión, crédito, empresa o pagos.
Para el usuario, esto puede aportar comodidad. Tener más servicios en una misma aplicación simplifica trámites y reduce fricción. Pero también obliga a revisar mejor la letra pequeña: una suscripción premium, una retirada fuera de límite, una inversión con costes internos o una tarjeta adicional pueden cambiar el coste real de la relación con la entidad.
Qué debe vigilar el cliente antes de confiarlo todo a la app
La digitalización puede reducir costes, pero no sustituye una revisión básica de condiciones. El cliente debería mirar qué operaciones son gratuitas, cuáles tienen límites mensuales, qué ocurre si cambia de plan, cuánto cuesta retirar efectivo, qué comisiones aparecen en pagos internacionales y qué costes se aplican al invertir.
También importa cómo se comunican los cambios. El Banco de España recuerda que las entidades pueden modificar condiciones de una cuenta, pero si el cambio no favorece claramente al cliente deben avisar con una antelación mínima de dos meses. Además, la aceptación tácita solo es válida si estaba pactada y el cliente puede cancelar la cuenta de forma inmediata y sin coste cuando corresponda.
La conclusión práctica es sencilla: que N26, Trade Republic y Revolut defiendan la tecnología como vía para mantener costes bajos no significa que todos los servicios sean gratuitos ni que todos los clientes paguen lo mismo. La ventaja real está en comparar bien, revisar límites y entender qué se paga cuando se sale del uso básico.










