Dos cuentas para menores, pero no sirven para lo mismo
La actualización de agosto no apunta a una subida de comisiones ni a un cambio contractual nuevo confirmado por ING. El dato importante es otro: la cuenta para menores de ING no es un único producto con una sola operativa, sino dos soluciones distintas según la edad y el uso que quiera dar la familia.
La Cuenta NARANJA MINI está diseñada para menores de 0 a 17 años y funciona como una cuenta de ahorro. ING indica que no tiene gastos ni comisiones de apertura, mantenimiento o cancelación, pero también deja claro que no admite domiciliación de recibos ni dispone de tarjeta financiera. Es decir, sirve para guardar dinero, no para pagar en el día a día.
La Cuenta START, en cambio, está enfocada a menores de 10 a 17 años. Permite Bizum, tarjeta en el móvil y una app propia, siempre bajo supervisión del representante legal. Para las familias que estén comparando opciones de primera cuenta bancaria, conviene no mezclarla con una cuenta de ahorro infantil ni con una cuenta joven convencional. En ese punto puede ser útil revisar también las opciones de bancos para jóvenes.
La Cuenta NARANJA MINI: ahorro, disponibilidad y poca operativa
La Cuenta NARANJA MINI tiene una ventaja clara: permite mantener el dinero disponible y sin comisión de apertura, mantenimiento o cancelación, según la información publicada por ING. Pero la letra pequeña está en su uso. No permite recibos, no tiene tarjeta y las operaciones se canalizan mediante transferencias, cheques cruzados o traspasos internos.
También hay un requisito relevante: el menor es titular, pero debe haber al menos un representante legal que sea titular de una cuenta en ING. La documentación incluye el formulario de apertura, DNI de los representantes legales y Libro de Familia o Certificado del Registro Civil Individual, según las preguntas frecuentes de la entidad.
En rentabilidad, el Anexo de Precios de ING recoge para la Cuenta NARANJA/Mini una TAE del 0,30% y una TAE del 1,00% para clientes que tengan contratada además una Cuenta NÓMINA. Es un dato que conviene comprobar antes de contratar, porque la diferencia depende de la vinculación del adulto, no solo de abrir la cuenta del menor.

La Cuenta START: pagos, Bizum y responsabilidad del adulto
La Cuenta START cambia el enfoque. Ya no se trata solo de ahorrar, sino de que el menor empiece a operar con pagos, tarjeta y Bizum. ING la presenta para menores de 10 a 17 años, con tarjeta START en el móvil, app personalizada y supervisión desde la app del adulto.
Aquí la condición clave es que el representante legal debe tener una Cuenta NÓMINA o una Cuenta NoCuenta en ING. La información precontractual precisa además que la Cuenta START puede contratarse entre los 10 años y los 17 años y 9 meses, admite un máximo de dos intervinientes y cada menor solo puede tener una Cuenta START.
Para el cliente, el punto delicado no está solo en que ING la presente “sin comisiones”. La entidad establece que el representante legal asume la responsabilidad legal y fiscal en nombre del menor, incluyendo operaciones, posibles deudas, uso de la cuenta y credenciales de seguridad hasta la mayoría de edad. En banca, una cuenta para aprender a pagar también exige aprender a controlar límites, notificaciones y uso de tarjeta.
Qué debe mirar la familia antes de quedarse solo con “sin comisiones”
La expresión “sin comisiones” no basta para valorar una cuenta de menores. En la MINI, el límite está en la operativa: no hay tarjeta, no hay recibos y el menor no la usa como cuenta de pagos. En la START, el límite está en la supervisión: hay tarjeta, Bizum y app, pero el adulto conserva un papel central.
También hay que revisar qué ocurre al cumplir 18 años. En la Cuenta NARANJA MINI, la cuenta pasa a tener las características de una Cuenta NARANJA. En la Cuenta START, ING indica que se convierte en Cuenta NoCuenta, con el mismo IBAN y número de tarjeta, y el menor pasa a ser el único titular.
La comparación real, por tanto, no es solo entre ING y otros bancos, sino entre usos: ahorro para un niño, primera tarjeta para un adolescente o cuenta digital para empezar a manejar dinero. Quien esté revisando costes puede ampliar contexto en esta guía de bancos y cuentas sin comisiones, pero sin perder de vista que las cuentas de menores tienen reglas propias.
El cierre práctico es sencillo: antes de abrir una cuenta a nombre de un menor, conviene comprobar edad, documentación, operativa permitida, tarjeta, Bizum, límites y responsabilidad del representante. Si hay dudas sobre alta, documentación o funcionamiento, la información de atención al cliente de ING puede ayudar a revisar el proceso antes de aceptar condiciones.









