Una cuenta para primeros pagos, no solo para guardar dinero
La Cuenta START de ING no funciona como una cuenta infantil clásica pensada únicamente para ahorrar. Es una cuenta operativa para menores de entre 10 y 17 años, con tarjeta de débito virtual, Bizum Teens y acceso a una aplicación adaptada para que el menor empiece a gestionar su dinero desde el móvil. ING concreta en su web que el tutor puede abrirla para menores de entre 10 años y 17 años y 9 meses.
Ese matiz importa. La entidad lanzó inicialmente este producto para clientes de entre 14 y 17 años, pero ahora lo presenta como disponible desde los 10 años. En la práctica, ING adelanta la edad a la que un menor puede empezar a usar herramientas bancarias habituales en adultos: pagos móviles, compras online, retirada de efectivo y envío de dinero por Bizum.
Para las familias, la lectura no debe quedarse en el reclamo de “sin comisiones”. La pregunta útil es otra: qué autonomía gana el menor, qué control conserva el adulto y qué límites conviene ajustar antes de permitir que esa cuenta se use como primera cuenta del día a día.
Quienes estén comparando opciones para adolescentes también pueden revisar otras alternativas de bancos para jóvenes, siempre con la misma cautela: no basta con mirar si la cuenta cobra o no cobra comisión, también hay que mirar permisos, tarjeta, Bizum, cajeros y responsabilidad del representante legal.
La letra pequeña está en el adulto que abre la cuenta
La Cuenta START no se puede abrir de forma aislada por cualquier familia. ING exige que el representante legal tenga una Cuenta NÓMINA o una Cuenta NoCuenta en la entidad y sea residente en España. La contratación se hace desde el área de clientes del adulto, que debe aportar la documentación del menor y aceptar la documentación legal.
Ahí está la primera condición importante. Aunque el menor sea titular de la cuenta, el representante legal conserva el control y asume la responsabilidad legal y fiscal en nombre del menor. ING indica que el adulto puede ver los movimientos, recibir notificaciones, apagar o encender la tarjeta y modificar límites de gasto o retirada.
Esto puede ser una ventaja para enseñar a gestionar dinero con supervisión, pero también obliga a mirar más allá del mensaje comercial. Una cuenta para menores con tarjeta y Bizum no es solo una hucha digital. Es una relación bancaria real, con operaciones, límites, claves, pagos y posibles incidencias que el adulto debe vigilar.
Si el foco de la familia está en evitar costes, también conviene comparar con otras cuentas sin comisiones, pero sin confundir ausencia de comisión de mantenimiento con ausencia total de condiciones. En banca, gratis casi siempre significa gratis bajo determinadas reglas.

Bizum, tarjeta y cajeros: comodidad con límites
Uno de los puntos más llamativos de la Cuenta START es que permite usar Bizum Teens. Según ING, los menores titulares pueden enviar, recibir y pedir dinero de forma instantánea, con un límite de envío de 50 euros por operación y 150 euros al día.
La tarjeta también tiene matices. ING habla de una tarjeta de débito virtual sin comisión de emisión, renovación ni mantenimiento, pero por ahora no ofrece tarjeta física para esta cuenta. El menor puede usarla en el móvil, con Google Pay o Apple Pay, aunque en iPhone no podrá añadirla a Apple Pay hasta cumplir 14 años por una limitación de Apple en España.
En cajeros, ING señala que se puede sacar dinero a débito en España sin pagar comisiones desde cualquier importe en los cajeros de ING. En cajeros de otras entidades, la comisión que cobre el propietario del cajero se repercute al cliente. Este punto es clave para no asumir que retirar efectivo será gratis en cualquier cajero.
La cuenta fija por defecto un límite diario de 50 euros para compras y retiradas con tarjeta. ING permite al representante legal modificarlo, con un mínimo de 10 euros y un máximo de 2.500 euros. Es un margen amplio para una cuenta de menores, por lo que el control parental no debería quedarse en activar la cuenta y olvidarse.
Para ampliar el contexto sobre pagos inmediatos, el lector puede consultar también las opciones de neobancos con Bizum, aunque la Cuenta START tiene una diferencia relevante: está diseñada para menores y funciona con supervisión legal del adulto.
No debe confundirse con la Cuenta NARANJA MINI
ING mantiene otra cuenta para menores: la Cuenta NARANJA MINI. La diferencia es importante. La Cuenta START está pensada para primeros pagos y operativa diaria supervisada; la Cuenta NARANJA MINI es una cuenta de ahorro para niños y jóvenes de 0 a 17 años.
La Cuenta NARANJA MINI no admite domiciliación de recibos ni dispone de tarjeta financiera. Tampoco tiene comisiones de apertura, mantenimiento ni cancelación, y permite disponibilidad del dinero. En su web, ING la presenta con una remuneración del 1% TAE si también se tiene Cuenta NÓMINA.
Por eso, antes de elegir entre una u otra, la familia debería separar objetivos. Si lo que se busca es guardar dinero para el menor, la Cuenta NARANJA MINI encaja mejor como producto de ahorro. Si lo que se quiere es que el menor empiece a pagar, recibir Bizum y usar una app, la Cuenta START tiene más sentido operativo.
El cierre útil es sencillo: la novedad de ING no está solo en permitir una cuenta para menores desde los 10 años. Está en que esa cuenta introduce al menor en pagos reales con tarjeta, Bizum y cajeros. La clave está en configurar límites, revisar quién responde por la cuenta y no confundir “sin comisiones” con “sin condiciones”.









