Dos brokers, dos formas muy distintas de invertir
Trade Republic se ha consolidado en España como una plataforma pensada para invertir de forma sencilla desde el móvil. Permite comprar acciones, ETFs, bonos seleccionados, fondos, criptomonedas y productos de mercados privados desde importes bajos, con planes de inversión recurrentes sin comisión y una comisión de liquidación de 1 euro por operación manual.
Ese modelo encaja bien con quien quiere automatizar aportaciones, construir una cartera sencilla de ETFs o empezar con poco capital. Para un inversor de largo plazo, la parte más interesante no es abrir la app cada día, sino poder programar compras periódicas y reducir fricción.
MEXEM juega en otro terreno. Es un broker europeo regulado por CySEC y funciona como introducing broker de Interactive Brokers, lo que le permite ofrecer acceso a una gama mucho más amplia de mercados y productos: acciones, ETFs, bonos, opciones, futuros, fondos, divisas y otros instrumentos. Eso puede ser muy útil para inversores avanzados, pero también añade capas de coste, fiscalidad, divisa y riesgo operativo que no todo el mundo necesita.
Para quien esté comparando opciones de inversión a largo plazo, conviene mirar también los mejores ETFs para invertir a largo plazo y no quedarse solo con la comisión visible del broker.
Costes: Trade Republic gana en simplicidad, MEXEM en acceso global
En Trade Republic, la foto de costes es fácil de entender: 1 euro por operación manual en acciones, ETFs o fracciones, además de posibles diferenciales, costes de producto o gastos de terceros. Los planes de inversión recurrentes son el punto fuerte porque permiten invertir periódicamente sin esa comisión de ejecución.
MEXEM tiene una estructura más profesional. En acciones y ETFs europeos, su página de tarifas indica una comisión del 0,06% del valor de la operación, con un mínimo de 1 euro por orden. Para operaciones en Bolsa de Madrid, la propia tabla señala un mínimo de 3 euros. No cobra comisión de custodia, apertura, mantenimiento o inactividad, según su documento de tarifas, y la primera retirada de efectivo cada 30 días es gratuita; después puede aplicar coste según divisa y método.
La diferencia práctica es importante. Para pequeñas aportaciones mensuales, Trade Republic puede resultar más cómodo si se usan planes periódicos. Para importes mayores, mercados internacionales o carteras con más variedad de activos, MEXEM puede tener sentido, pero obliga a entender mejor mínimos, divisas, datos de mercado, retirada de efectivo y comisiones por producto.
Aquí el error habitual es mirar solo “1 euro” frente a “0,06%”. Un broker barato puede salir caro si el inversor opera demasiado, compra productos que no entiende o acumula costes de divisa. Y un broker más completo puede ser innecesariamente complejo si solo se quieren dos o tres ETFs globales.

Seguridad, regulación y protección: no significan lo mismo
Trade Republic opera en España a través de Trade Republic Bank GmbH, Sucursal en España. La CNMV la recoge como sucursal de entidad de crédito comunitaria con código 1586, y la propia entidad se presenta como banco alemán supervisado por BaFin y Bundesbank.
En el efectivo, Trade Republic explica que los saldos depositados en bancos asociados están protegidos por la garantía de depósitos hasta 100.000 euros por cliente. También conviene distinguir ese efectivo de las inversiones: las acciones, ETFs o fondos tienen riesgo de mercado y pueden subir o bajar.
MEXEM Ltd está regulada por la Cyprus Securities and Exchange Commission, con licencia 325/17. La compañía indica además que ofrece acceso a mercados a través de su relación con Interactive Brokers. En su información de seguridad, MEXEM menciona la protección del Irish Investor Compensation Scheme para clientes de Interactive Brokers Ireland, limitada al 90% del importe perdido con un máximo de 20.000 euros por inversor, y aclara que cubre fallos de la firma de inversión, no pérdidas por caída de mercado.
Para el inversor español, esto se traduce en una idea sencilla: regulación no es rentabilidad, y protección no significa ausencia de riesgo. Sirve para entender qué ocurre si falla una entidad, pero no protege frente a una mala inversión, un producto inadecuado o una cartera mal diversificada.
La clave de junio: ejecución, efectivo y uso real del broker
Junio añade un matiz regulatorio relevante para la comparativa. La prohibición europea del pago por flujo de órdenes, conocida como PFOF, termina de aplicarse el 30 de junio de 2026 para los países que habían usado el periodo transitorio. Esto afecta especialmente al debate sobre cómo se ejecutan las órdenes en brokers de bajo coste y qué parte del coste está en la comisión visible y qué parte puede estar en el precio de ejecución o el diferencial.
No significa que el inversor deba cambiar de broker por calendario. Sí significa que, a partir de ahora, conviene mirar más allá del titular de “sin comisiones” o “muy barato”. En plataformas sencillas como Trade Republic, la ejecución, los diferenciales y los costes externos importan. En brokers más amplios como MEXEM, también importan la divisa, el mercado usado, el tipo de orden y el producto contratado.
Además, Trade Republic ha ganado protagonismo en España por su efectivo remunerado. Según información publicada por Cinco Días el 11 de junio de 2026, la entidad elevó del 2% al 2,25% la remuneración para clientes existentes desde el 17 de junio y mantenía una oferta del 3,04% TAE para nuevos clientes. Es un dato atractivo, pero no debe confundirse con la elección de broker para una cartera: una cosa es dónde aparcas liquidez y otra muy distinta dónde construyes una estrategia de inversión.
Para carteras sencillas, ETFs amplios y aportaciones periódicas, Trade Republic puede ser más natural. Para inversores que necesitan más mercados, tipos de activos, herramientas avanzadas o exposición internacional, MEXEM ofrece más profundidad. Pero más profundidad también exige más control.
Invertir mejor no consiste en elegir el broker con más botones ni el que anuncia la comisión más baja. Consiste en usar una plataforma que encaje con tu forma real de invertir, tus importes, tu horizonte, tu tolerancia al riesgo y tu capacidad para entender lo que estás contratando.









