Pensión media de viudedad roza 975 euros: qué colectivos quedan expuestos

La pensión media de viudedad alcanzó en mayo los 975,1 euros mensuales, según los últimos datos oficiales. El dato mejora la foto del sistema, pero también deja una lectura incómoda: no todos los perceptores afrontan la misma vulnerabilidad económica.

La pensión media de viudedad alcanza 975,1 euros en mayo
La pensión media de viudedad alcanza 975,1 euros en mayo.

La Seguridad Social abonó en mayo 2.341.362 pensiones de viudedad dentro del sistema contributivo. La cuantía media fue de 975,12 euros al mes, por debajo de la pensión media del sistema, situada en 1.370,7 euros, y bastante lejos de la pensión media de jubilación, que alcanzó los 1.572 euros.

Conviene leer bien el dato. Una pensión media no significa que todos los beneficiarios cobren esa cantidad. Es una referencia estadística que mezcla pensiones altas, pensiones bajas, distintos regímenes, edades y situaciones familiares. En viudedad, esa diferencia importa especialmente porque para muchas personas la prestación no es un complemento, sino una parte central de sus ingresos.

La noticia no implica un cambio nuevo en los requisitos de acceso ni en la edad de jubilación. Lo relevante es que la nómina oficial de mayo confirma una fotografía muy clara: la viudedad sigue siendo una prestación muy extendida y con colectivos especialmente sensibles a cualquier diferencia de cuantía.

Mujeres mayores y hogares con menos margen

El primer grupo expuesto es el de las mujeres mayores. Según el libro estadístico de pensiones de mayo, de las más de 2,34 millones de pensiones de viudedad, 2.123.487 corresponden a mujeres. La edad media en viudedad es de 78 años, y en el caso de las mujeres sube a 79 años.

Esto no significa que todas las viudas cobren menos que los hombres. De hecho, la pensión media de viudedad de las mujeres aparece por encima de la de los hombres en el dato agregado. Pero sí muestra una realidad de fondo: la viudedad está muy concentrada en mujeres de edad avanzada, muchas de ellas con trayectorias laborales marcadas por interrupciones, cuidados familiares o menor cotización propia.

Por eso, quien cobre esta prestación debería revisar si tiene derecho a complementos, mínimos o mejoras según su situación familiar y económica. En estos casos, entender bien cómo afecta la base de cotización a una futura pensión ayuda también a leer por qué unas prestaciones quedan por debajo de otras.

Autónomos, SOVI y pensiones más bajas

El segundo foco está en el régimen de procedencia. La pensión media de viudedad del Régimen General se sitúa en 1.033,74 euros, mientras que en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos baja a 717,02 euros. La diferencia es relevante porque no habla solo del presente, sino de carreras de cotización más irregulares o con bases más bajas.

También aparece una zona especialmente delicada en las pensiones ligadas al SOVI, con una media de viudedad de 565,13 euros. Son prestaciones de menor cuantía y, en muchos casos, vinculadas a personas de edad avanzada, por lo que el margen económico puede ser muy reducido si no existen otros ingresos.

Para quienes proceden del trabajo por cuenta propia, la lectura es doble. Por un lado, las pensiones actuales muestran el efecto de bases de cotización más bajas durante años. Por otro, los futuros jubilados autónomos deberían revisar con tiempo cómo funciona la jubilación para los autónomos y qué impacto puede tener su cotización en la pensión futura de su unidad familiar.

Por qué los mínimos y los requisitos importan tanto

La pensión de viudedad se calcula aplicando un porcentaje sobre la base reguladora. Con carácter general, la Seguridad Social fija el 52%, aunque puede llegar al 60% o al 70% si se cumplen determinados requisitos de edad, ingresos, cargas familiares y dependencia económica de la prestación.

Ese matiz es clave. Dos personas pueden cobrar pensión de viudedad, pero no estar en la misma situación. La cuantía final depende de la base reguladora de la persona fallecida, del régimen, de si concurren beneficiarios, de la situación económica del superviviente y de si se cumplen las condiciones para mínimos o porcentajes superiores.

En 2026, el BOE fija las cuantías mínimas de viudedad en función de la situación del titular. La mínima con cargas familiares se sitúa en 17.592,40 euros anuales; para titulares de 65 años o con discapacidad igual o superior al 65%, en 13.106,80 euros anuales; entre 60 y 64 años, en 12.262,60 euros; y para menores de 60 años, en 9.931,60 euros.

Qué debe revisar quien cobra viudedad

La primera comprobación es sencilla: no quedarse solo con la media. Quien cobre una pensión de viudedad debe mirar su resolución, la base sobre la que se calculó, el porcentaje aplicado y si existe complemento a mínimos. Si hay cargas familiares, cambios de ingresos o variaciones en la unidad familiar, la Seguridad Social exige comunicar determinados cambios.

También conviene revisar la compatibilidad con otros ingresos. La viudedad puede convivir con actividad laboral en muchos supuestos, pero cada caso tiene matices. Finantres ya ha explicado, por ejemplo, si es compatible ser autónomo y cobrar una pensión de viudedad, una duda frecuente cuando la pensión no basta para cubrir todos los gastos.

La media de 975 euros ayuda a medir el sistema, pero no sustituye la revisión personal. Para quien depende de esta prestación, lo importante es saber si la cuantía reconocida está bien calculada, si hay derecho a mínimos y si cualquier cambio familiar o económico puede alterar el importe.

Esta noticia ha sido elaborada por Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Álvaro Ortega López

Especialista

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Especialista en fiscalidad, impuestos e inversiones en España.

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