De un lanzamiento fallido a unas 1.000 cuentas al día
Carlos Aso, consejero delegado de Andbank e impulsor de MyInvestor, puso la cifra sobre la mesa en una entrevista publicada el 29 de octubre en el pódcast Itnig. Según explicó, la entidad ronda actualmente el millar de aperturas diarias. Es una estimación del directivo, no un dato de altas diarias contrastado de forma independiente.
La cifra encaja con la trayectoria comunicada por el propio banco, aunque no debe confundirse una cuenta abierta con un cliente nuevo. En agosto, MyInvestor anunció que había superado el millón de clientes y que llevaba más de 200.000 nuevas cuentas en 2026. También informó de que en 2025 había incorporado más de 400.000 clientes.
El recorrido no fue inmediato. Aso recordó que el lanzamiento de 2017 apenas despertó interés y que la entidad llegó a plantearse el cierre. Simplificar la propuesta, introducir hipotecas y potenciar la inversión en fondos indexados fueron, según su relato, pasos decisivos. Hoy compite en el mercado español de banca digital, donde también se pueden contrastar las diferencias entre neobancos españoles.
El boca a boca y el llamado «efecto cuñado»
Para Aso, la captación no depende principalmente de grandes campañas publicitarias. Sostiene que muchos usuarios llegan porque alguien de confianza ya utiliza la plataforma y se la recomienda. Lo llama el «efecto cuñado»: conversaciones familiares sobre cuentas e inversiones que terminan llevando a otra persona a interesarse por el banco.
El directivo relató que, después de las reuniones navideñas, el ritmo pasó de unas 600 aperturas diarias a más de 1.000. Es su explicación del fenómeno, no una medición independiente de cuántas contrataciones nacen de cada conversación. La recomendación personal y la promoción retribuida tampoco son lo mismo.
De acuerdo con Aso, el programa formal de invitaciones representa alrededor del 20 % de la captación. Una parte importante del resto llegaría de manera orgánica, con poco gasto en publicidad. También situó el coste medio de adquisición de un cliente en unos 20 euros. Son cifras facilitadas por la entidad, que ayudan a entender su estrategia comercial, pero no describen un cambio de tarifas para el usuario.
El plan amigo: 25 euros que exigen cumplir condiciones
MyInvestor también ofrece un incentivo económico para las recomendaciones. Según las condiciones publicadas en su web, quien invita y quien abre la cuenta mediante su enlace o código pueden recibir 25 euros brutos cada uno. Ese importe no se abona simplemente por compartir un mensaje o abrir una cuenta: ambos tienen que reunir los requisitos de la promoción.
Entre las vías previstas figuran mantener 1.000 euros en efectivo, disponer de al menos 100 euros invertidos en productos admitidos o tener un depósito contratado. Los dos participantes cuentan con un máximo de tres meses desde la apertura de la cuenta del invitado. Además, el código debe utilizarse durante el alta: no puede añadirse después. El anfitrión tiene un límite de 60 invitados remunerados.
Los 25 euros son antes de impuestos. La propia entidad explica que aplica una retención del 19 %, por lo que el ingreso neto inicial sería de 20,25 euros. Conviene distinguir ese regalo de la rentabilidad de una inversión y revisar las condiciones vigentes antes de participar. El incentivo no elimina el riesgo de los productos de inversión.
Para el cliente, importa más el servicio que las altas
La entrevista no incluye un anuncio de nuevas comisiones, una modificación contractual o ventajas automáticas para toda su base de clientes. Según su información comercial, la cuenta no tiene comisión de apertura ni de mantenimiento y las transferencias SEPA no se cobran. Eso no permite dar por gratuitos todos los productos y operaciones: las condiciones de tarjetas, cajeros e inversiones deben consultarse por separado.
Una recomendación puede ser útil para descubrir alternativas, pero no sustituye la comparación. Quien valore abrir una cuenta debería revisar su uso real, los canales de atención, la disponibilidad de efectivo y el coste del conjunto de servicios. Para ese análisis pueden servir las comparativas de cuentas online y de bancos y cuentas sin comisiones, sin convertir el número de altas en un criterio de elección.
También hay una advertencia para quienes dependen de la app. Aso reconoció que el crecimiento desbordó en el pasado la tecnología y provocó caídas, algunas con compensaciones a clientes. Aseguró que la entidad dedicó recursos a resolverlo, sin comunicar una incidencia actual. Las altas no bastan para medir un banco: importan la disponibilidad, la atención y la respuesta cuando algo falla.










