Más de 150 profesionales para acelerar la IA desde Bilbao
BBVA ha anunciado este 25 de septiembre la creación de un hub que agrupa a profesionales que ya desarrollan actividades de datos, analítica avanzada e inteligencia artificial desde Bilbao. La iniciativa estará coordinada por Nagore Bilbao y Ziortza Sulibarria, ambas del área de AI Transformation, y conectará ese trabajo con el resto del grupo.
Hay un matiz importante. El anuncio habla de coordinar a más de 150 profesionales, además de reforzar la captación de talento local, pero no presenta esas 150 posiciones como nuevas contrataciones. BBVA ya contaba con una estructura tecnológica relevante en la ciudad, por lo que el movimiento supone reforzar capacidades que ya existían, no empezar desde cero.
Para el cliente, esa diferencia importa. El efecto inmediato no está en una nueva cuenta, una comisión distinta o un cambio en la atención de oficina. Está en la capacidad del banco para desarrollar y desplegar con mayor rapidez herramientas de IA que, con el tiempo, pueden terminar dentro de la app, en el trabajo de los gestores o en procesos internos que condicionan el servicio.
Qué puede notar el cliente y qué todavía no cambia
BBVA lleva meses colocando la inteligencia artificial en el centro de su estrategia. En mayo creó el área global AI Transformation y trabaja con ocho iniciativas que abarcan desde Blue, su asistente digital, hasta soluciones para gestores, riesgos, operaciones y desarrollo de software. También ha puesto en marcha ‘The Frame’, un marco común con el que quiere industrializar la creación y gestión de agentes de IA.
Eso permite entender mejor el papel del hub de Bilbao. Con la información conocida, no es el lanzamiento de una nueva funcionalidad concreta para los clientes, sino una pieza de la estructura humana y tecnológica con la que BBVA quiere acelerar esos desarrollos. La entidad vincula su estrategia de IA con servicios más personalizados y eficientes, pero el usuario tendrá que distinguir entre la ambición anunciada y las mejoras que lleguen realmente a su operativa.
Quien utilice principalmente la banca móvil probablemente esté entre los perfiles que antes perciban esta evolución. La calidad de la app y la capacidad para resolver gestiones digitales son ya factores que pueden pesar al comparar bancos y cuentas. Pero más automatización también plantea otra pregunta: qué ocurre cuando el cliente necesita explicar un problema complejo y requiere atención humana.
Bilbao gana peso en la estructura tecnológica de BBVA
El nuevo centro tampoco parte de un terreno vacío. BBVA puso en marcha en 2022 dos centros tecnológicos en Bilbao vinculados entonces a BBVA IT y BBVA Next Technologies. Posteriormente integró varias de sus sociedades tecnológicas en BBVA Technology, que nació con oficinas en Madrid, Barcelona y Bilbao.
A esa estructura se suma BBVA Spark, presente en la Torre BAT y ligado al ecosistema de empresas innovadoras. La novedad ahora es concentrar bajo una identidad específica parte de las capacidades de inteligencia artificial desarrolladas desde Bilbao y conectarlas con la nueva organización global de AI Transformation.
Para el cliente, la ubicación importa menos que el resultado. Lo relevante será comprobar si esa inversión tecnológica termina ofreciendo una banca digital más útil, menos fricción en las gestiones y herramientas que ayuden a entender mejor las finanzas. Para quien priorice operar sin acudir habitualmente a una sucursal, también puede ser útil revisar cómo funcionan las distintas cuentas online y qué servicios incluye realmente cada entidad.
La clave no está en la IA, sino en cómo se use
La inteligencia artificial puede acelerar respuestas, personalizar información y liberar a empleados de tareas repetitivas. También puede crear nuevos problemas si una respuesta automatizada resulta difícil de entender, si el cliente no encuentra una alternativa humana o si la personalización reduce la transparencia sobre cómo funciona un servicio.
BBVA señala que su estrategia contempla capacidades comunes de gobernanza, seguridad y control para desplegar la IA a escala. Para el usuario, ese será uno de los puntos que habrá que vigilar cuando aparezcan nuevas funciones: qué hace la herramienta, qué operaciones permite realizar y cuándo interviene una persona.
Por ahora, la información publicada sobre el ‘BBVA Bilbao AI Transformation Hub’ no anuncia cambios en las comisiones ni en las condiciones de las cuentas. Sí deja clara la dirección tecnológica del banco. El impacto real para el cliente llegará cuando estas capacidades se conviertan en servicios concretos y pueda comprobarse si simplifican su relación con la entidad sin perder transparencia, control ni atención.










