Qué teléfonos oficiales tiene ING para clientes y no clientes
Según la información oficial de ING, los clientes pueden contactar con el banco llamando al 91 206 66 66 o al 900 105 115. Para quienes aún no son clientes, la entidad indica el 91 206 66 55 y también el 900 105 115.
El matiz importa porque no todos los teléfonos que aparecen en Internet tienen el mismo valor. En junio de 2026, las páginas oficiales de ING siguen priorizando los números 91 y 900 para atención directa, con servicio disponible las 24 horas de lunes a domingo. En sus documentos precontractuales aparece además el 901 020 901, pero para el lector conviene quedarse primero con los canales actuales publicados en la web del banco.
También hay atención por chat online, oficinas NARANJA y correo electrónico para casos concretos. ING indica que, si una incidencia no se resuelve por el canal directo, puede pasar al Departamento de Calidad. Para añadir información a un caso operativo, facilita incidencias@ing.com; para otros contactos generales, informacion@ing.com.
Aquí la consecuencia práctica es sencilla: antes de buscar teléfonos en páginas de terceros, conviene entrar en la web o app oficial. En banca, llamar al número equivocado no solo hace perder tiempo; también puede abrir la puerta a errores, suplantaciones o gestiones mal encaminadas.

Cuándo una llamada no basta y hay que presentar una reclamación
Una consulta sobre una tarjeta, una transferencia o una operación de la app puede resolverse por teléfono o chat. Pero si el cliente considera que ING ha incumplido una condición contractual, ha aplicado mal una comisión o no ha resuelto una incidencia relevante, la vía adecuada ya no es solo atención comercial: es la reclamación formal.
ING explica que las quejas y reclamaciones deben dirigirse al Servicio de ING de Defensa del Cliente. Pueden presentarse mediante el formulario disponible en la web, por correo electrónico a servicio.ing.defensa.cliente@ingbank.com o por correo postal en Calle Vía de los Poblados 1F, 28033 Madrid.
El Banco de España recuerda que primero hay que reclamar ante la entidad. Después, el cliente puede acudir al supervisor si el banco no admite la reclamación, la rechaza total o parcialmente, o no responde en plazo. Los plazos son relevantes: 15 días hábiles para reclamaciones sobre servicios de pago, un mes para consumidores y dos meses para no consumidores.
Esto afecta especialmente a cuentas, tarjetas, transferencias, recibos, cargos no reconocidos o problemas operativos. Si el problema tiene que ver con comisiones o condiciones, puede ayudar revisar antes comparativas de bancos y cuentas sin comisiones para entender qué cobra cada entidad y qué requisitos exige, sin convertir esa comparación en una recomendación automática.

Fraude, tarjetas y llamadas sospechosas: el canal oficial es parte de la seguridad
La atención telefónica también tiene una dimensión de seguridad. ING recuerda en sus páginas de ciberseguridad que el banco no pide claves completas, PIN, CVV ni códigos de validación por teléfono, SMS, WhatsApp o redes sociales. Si una llamada o mensaje solicita esos datos, el cliente debe desconfiar.
En caso de pérdida o robo de tarjeta, ING recomienda bloquearla cuanto antes desde la web, la app o llamando al servicio de atención al cliente. Si hay cargos no reconocidos, la entidad indica que puede ser necesario presentar denuncia para reclamar el importe.
ING también ha incorporado en su app la herramienta SOS Fraude, pensada para bloquear claves, tarjetas y accesos cuando el cliente sospecha que su cuenta puede estar comprometida. No sustituye a una reclamación formal cuando ya existe un conflicto con el banco, pero sí puede ser útil para actuar rápido en una emergencia.
Para un cliente digital, esto puede ser cómodo. Para una persona menos acostumbrada a operar por app, el teléfono sigue siendo una referencia importante. Por eso conviene tener guardado el número oficial, pero no confiar en llamadas entrantes solo porque parezcan venir de un banco. En caso de duda, mejor colgar y llamar uno mismo al canal oficial.

Qué debe revisar el cliente en junio de 2026
La noticia no es que ING haya anunciado una nueva comisión de atención al cliente ni un cambio general de condiciones para todos sus usuarios. Con la información disponible, lo relevante es ordenar los canales oficiales y evitar confusiones: atención comercial, incidencias, reclamaciones y fraude no son lo mismo.
Quien use ING como banco online debe tener localizados tres caminos: el teléfono oficial para resolver dudas, el canal de incidencias si el problema no queda cerrado y el Servicio de Defensa del Cliente si necesita reclamar formalmente. Y si el problema está relacionado con cargos, tarjetas o transferencias, el plazo de 15 días hábiles puede ser decisivo antes de acudir al Banco de España.
El cliente también puede comparar cómo trabajan otras entidades digitales o híbridas en atención y operativa diaria a través de contenidos como mejores cuentas online o mejores neobancos, siempre mirando condiciones, canales disponibles y vías de reclamación.
Para el usuario, la clave está en no tratar todos los contactos con el banco igual. Una duda se puede resolver por teléfono. Una incidencia debe quedar documentada. Una reclamación exige canal formal. Y un posible fraude requiere actuar rápido, sin entregar claves y usando solo vías oficiales.









