Los teléfonos de ING que conviene distinguir
ING diferencia en su web entre el teléfono para quienes ya son clientes y el teléfono para quienes todavía no lo son. Para clientes, el número publicado es el 91 206 66 66 y, si se llama desde el extranjero, el +34 91 206 66 66. Para no clientes, el banco indica el 91 206 66 55 y el +34 91 206 66 55 desde fuera de España.
Además, en su página de atención comercial y gestión de incidencias, ING incluye el 900 105 115 junto a los teléfonos anteriores y señala que el servicio está disponible 24 horas de lunes a domingo. El matiz importante es no quedarse solo con “el teléfono de ING”, porque no todas las gestiones tienen la misma urgencia ni el mismo recorrido.
Para el cliente, esto importa por una razón sencilla: llamar al canal incorrecto puede retrasar una gestión de tarjeta, una incidencia con una transferencia, una duda sobre una cuenta o una reclamación. Si el problema está relacionado con costes o condiciones, también conviene mirar el conjunto del banco, no solo la atención telefónica; ahí puede ser útil comparar con otras cuentas online antes de sacar conclusiones.
Chat, app y oficinas: cuándo usar cada canal
ING empuja buena parte de la operativa hacia la app y el Área Clientes. Desde esos canales, el banco indica que se pueden resolver gestiones como bloquear, apagar o activar tarjetas, realizar movimientos o transferencias, activar o desactivar Bizum, consultar documentos o gestionar recibos. Es cómodo, pero no sustituye siempre a una conversación con un gestor cuando hay una incidencia compleja.
El chat online también aparece como canal permanente. ING lo presenta como disponible 24 horas, de lunes a domingo, para resolver dudas desde móvil, ordenador o tableta. Para consultas sencillas puede ser más rápido que una llamada, aunque en reclamaciones o conflictos conviene guardar capturas, referencias y cualquier respuesta recibida.
Las Oficinas NARANJA siguen apareciendo en la información oficial como canal posible, pero ING no funciona como un banco tradicional con una gran red de oficinas para todo tipo de gestiones presenciales. Por eso, si la duda tiene que ver con efectivo, cajeros o ingresos, puede tener más sentido revisar antes cómo ingresar dinero en ING y qué operaciones dependen de cajeros o de la app.

Reclamaciones: el canal formal no es para urgencias
La vía de reclamación formal no debería ser el primer paso para una urgencia. La propia entidad recomienda acudir antes a sus canales habituales de atención si se trata de una duda, consulta o incidencia. Solo si el cliente no está conforme con la respuesta recibida, ING remite al Servicio de ING de Defensa del Cliente.
Aquí cambia el ritmo. ING indica que la resolución de una reclamación está sujeta a un plazo legal de hasta un mes, salvo reclamaciones de servicios de pago, que deben contestarse en 15 días hábiles, con la posibilidad de ampliación hasta un mes en determinados casos. También permite presentar la reclamación mediante formulario web, correo electrónico a SAC@ing.com o correo postal a Vía de los Poblados 1F, 28033 Madrid.
El Banco de España recuerda que, antes de acudir a su servicio de reclamaciones, el usuario debe dirigirse al SAC o defensor del cliente de la entidad. Si la entidad no responde en plazo, no admite la reclamación o la desestima total o parcialmente, entonces puede acudirse al supervisor. Eso no garantiza ganar la reclamación: el informe del Banco de España puede ser favorable al cliente o a la entidad y no tiene carácter vinculante.
Fraudes y cargos no reconocidos: no esperes a reclamar
Si el problema es un posible fraude, un cargo extraño o una operación que el cliente no reconoce, la lógica cambia. ING indica que, si se ha recibido una comunicación sospechosa sin haber facilitado datos, se pueden enviar pruebas a seguridad.internet@ing.es. Si ya hay una operación o cargo no reconocido, el banco pide llamar cuanto antes al 91 206 66 66.
La clave está en no confundir una reclamación formal con una actuación urgente. Ante una tarjeta perdida, un acceso sospechoso o una transferencia no reconocida, lo primero es bloquear, avisar por canales oficiales y conservar justificantes. Después, si la solución no convence o hay discrepancia sobre la responsabilidad, ya tendrá sentido abrir la vía formal.
También conviene tener cuidado con las llamadas y mensajes que se hacen pasar por el banco. ING advierte de que nunca pedirá verificar datos mediante un SMS con enlaces y ofrece a sus clientes una función en la app, “Quién me llama”, para comprobar si una llamada procede realmente de ING o puede ser una estafa telefónica.
El punto práctico es este: para dudas ordinarias, teléfono, chat o app; para incidencias, canales oficiales con prueba de la gestión; para reclamaciones, Servicio de Defensa del Cliente; y para fraude, actuación inmediata. Quien esté revisando si su entidad le compensa no debería mirar solo una comisión aislada, sino atención, operativa, cajeros, seguridad y condiciones. En esa comparación encaja revisar también los bancos y cuentas sin comisiones.









