La comparación cambia según cómo inviertas
La primera diferencia no está solo en la comisión visible. Está en el uso que va a hacer el inversor de la plataforma.
Revolut permite operar con acciones y productos cotizados dentro de una asignación mensual sin comisión según el plan: una orden en Estándar, tres en Plus, cinco en Premium y diez en Metal y Ultra. Superado ese límite, la comisión de ejecución es del 0,25% para Estándar, Plus, Premium y Metal, o del 0,12% para Ultra y Trading Pro, con mínimo de 1 euro por país. También indica que no cobra custodia.
DEGIRO, en cambio, mantiene una tarifa más directa para acciones y ETFs. En España publica 1 euro de comisión más 1 euro de tramitación para acciones en Bolsa de Madrid y mercados estadounidenses. En ETFs, distingue entre ETFs globales, con 2 euros de comisión más 1 euro de tramitación, y la Selección Principal, donde la comisión es 0 euros más 1 euro de tramitación.
Para quien hace una compra aislada al mes, Revolut puede parecer muy cómodo. Para quien quiere construir una cartera con varios ETFs, comparar mercados, revisar divisa y tener más universo de productos, DEGIRO queda mejor colocado como bróker de inversión.
Costes: no basta con mirar la palabra “gratis”
Aquí conviene ir despacio. Una orden sin comisión no siempre significa que invertir salga gratis.
En Revolut, el atractivo está en la facilidad de uso y en las órdenes incluidas dentro del plan. También ofrece planes de inversión en determinados ETPs, con compras periódicas o puntuales sin comisión en productos seleccionados. Pero pueden aparecer otros costes: cambio de divisa, comisiones regulatorias, gastos propios del ETF o costes asociados a ADR si el inversor compra determinados valores estadounidenses.
En DEGIRO, el coste es menos vistoso, pero más fácil de anticipar en muchas operativas: 2 euros en acciones españolas o estadounidenses y 1 euro en ETFs de la Selección Principal en Tradegate. Además, publica una comisión por tipo de cambio del 0,25%, sin comisión de custodia, inactividad, ingresos o retiradas según su página de tarifas.
Para un inversor que compra un ETF global todos los meses, la diferencia práctica puede estar en qué ETF concreto quiere comprar, en qué mercado cotiza, si está dentro de la selección bonificada y si hay divisa distinta al euro. Por eso, antes de elegir plataforma, tiene sentido revisar una lista de mejores ETFs para invertir a largo plazo y después comprobar dónde puede contratarse con menor fricción.

Regulación y protección: los dos operan en España, pero no igual
Revolut presta los servicios de inversión en el Espacio Económico Europeo a través de Revolut Securities Europe UAB, entidad lituana autorizada y regulada por el Banco de Lituania. En la CNMV figura como empresa de servicios de inversión extranjera en libre prestación, con número de registro 5175 desde el 17 de abril de 2023.
DEGIRO opera bajo flatexDEGIRO Bank SE, entidad alemana registrada en la CNMV como entidad de crédito comunitaria que presta servicios de inversión en libre prestación, con número de registro 516. La propia DEGIRO explica que flatexDEGIRO Bank SE está supervisada principalmente por BaFin y Bundesbank, y que su sucursal neerlandesa está registrada en DNB y supervisada por AFM y DNB.
La protección también difiere. Revolut señala que el dinero y los valores de las cuentas de inversión de Revolut Securities Europe UAB están cubiertos por el fondo lituano de garantía para inversores hasta 22.000 euros si la entidad entrara en liquidación y no pudiera proteger los activos. DEGIRO indica que el dinero no invertido en la cuenta de efectivo de flatexDEGIRO Bank SE está protegido hasta 100.000 euros por el sistema alemán de garantía de depósitos, y que los activos segregados cuentan con cobertura del sistema alemán de indemnización de inversores hasta el 90%, con máximo de 20.000 euros, si no pudieran devolverse.
Esto no convierte a una plataforma en “segura” para invertir. Las acciones y ETFs pueden subir o bajar, y el inversor puede perder dinero. Lo que sí ayuda es saber quién custodia, bajo qué marco regulatorio y qué protección existe si falla la entidad.
¿Cuál encaja mejor en una cartera de largo plazo?
Revolut encaja mejor para quien quiere empezar con importes pequeños, operar desde una app sencilla, hacer alguna compra puntual y no complicarse demasiado al principio. Sus acciones fraccionadas también pueden atraer a quien quiere acceder a compañías con precios elevados por acción, aunque conviene entender bien que una fracción no siempre tiene las mismas implicaciones prácticas que una acción entera.
DEGIRO encaja mejor para quien ya sabe que quiere construir una cartera con acciones, ETFs, bonos, fondos u otros productos, y valora más el acceso a mercados y la estructura de bróker que la comodidad de tenerlo todo dentro de una app financiera generalista.
El matiz importante es que ambas plataformas también ofrecen productos que no son necesarios para la mayoría de inversores de largo plazo. DEGIRO permite operar con margen, opciones, futuros, productos estructurados y otros instrumentos complejos. Revolut también ofrece distintos instrumentos financieros según jurisdicción, incluyendo ETPs, bonos, fondos monetarios y otros productos disponibles en su plataforma. Que estén disponibles no significa que encajen en cualquier cartera.
Para la mayoría de inversores particulares, la pregunta no debería ser “cuál es más barata en una operación concreta”, sino cuál permite invertir con más claridad, menos costes innecesarios y menos tentaciones de moverse fuera del plan. Si el objetivo es una cartera sencilla, diversificada y mantenible, la comparación debe empezar por los productos que realmente se van a usar. Una guía de mejores ETFs puede ayudar a separar el producto de la plataforma.
En junio, la respuesta corta sería esta: Revolut puede ser suficiente para empezar o hacer compras muy simples; DEGIRO parece más completo para una cartera de inversión construida con acciones y ETFs. Pero la decisión buena no está en el logo. Está en costes totales, regulación, divisa, fiscalidad, producto elegido y capacidad de mantener la estrategia sin convertir la inversión en operativa impulsiva.









