Dos brokers regulados, pero con enfoques muy distintos
Saxo Bank A/S aparece en la CNMV como entidad de crédito comunitaria que presta servicios de inversión en España en régimen de libre prestación de servicios, con país de origen Dinamarca. Trade Republic Bank GmbH también figura en la CNMV como entidad de crédito comunitaria operante en España.
Esto es importante porque, antes de comparar comisiones, conviene separar lo esencial de lo accesorio: no estamos ante dos plataformas sin identificar, sino ante entidades europeas con marco regulatorio. A partir de ahí, la pregunta útil para el inversor no es “cuál es más famosa”, sino cuál encaja mejor con su forma real de invertir.
Saxo Bank es un banco danés con una oferta muy amplia: acciones, ETFs, fondos, bonos, opciones, CFDs, divisas, futuros y materias primas. La propia entidad presenta dos plataformas principales: SaxoInvestor, más orientada a inversión, y SaxoTrader, con herramientas más avanzadas y productos complejos. Ese punto es una ventaja para perfiles con experiencia, pero también exige prudencia: más producto no siempre significa mejor decisión.
Trade Republic juega en otro terreno. Su propuesta está más centrada en una app sencilla, inversión desde importes bajos, acciones, ETFs, planes de inversión, efectivo remunerado, tarjeta y una experiencia más de banca-inversión digital. Para muchos inversores particulares, esa simplicidad puede ser suficiente. Para otros, puede quedarse corta.
La diferencia de costes no está solo en la comisión de compra
En junio, el punto más sensible de la comparativa está en los costes visibles y los menos visibles.
Trade Republic mantiene una estructura muy fácil de entender para el pequeño inversor: en su lista de precios oficial aparece una comisión de liquidación externa de 1 euro por transacción, con excepción de los planes de inversión. La gestión de la cuenta de valores y de efectivo figura sin cargo, y los planes de inversión en ETF o acciones aparecen con ejecución sin cargo dentro de los límites indicados por la entidad.
Ese modelo puede ser especialmente atractivo para quien invierte cantidades pequeñas o hace aportaciones periódicas. Si una persona compra ETFs de forma recurrente, una estructura simple reduce fricción y ayuda a mantener el hábito. Aun así, conviene mirar bien las condiciones vigentes en la app, porque la lista pública de precios consultada mantiene fecha de estado 04/2023 y puede haber condiciones actualizadas para ciertos servicios.
Saxo Bank, en cambio, no compite tanto por ser la opción más barata para operaciones pequeñas. Su web internacional muestra comisiones indicativas desde 2 euros para acciones en Euronext Ámsterdam, Lisboa y París, y desde 1 dólar para acciones en los principales mercados de Estados Unidos. También indica que no cobra comisión de inactividad ni tarifa de plataforma.
El matiz está en la custodia. Saxo publica una comisión anual de custodia para acciones, ETFs, ETCs y bonos del 0,15% en cuenta Classic, 0,12% en Platinum y 0,09% en VIP, calculada diariamente y cobrada de forma mensual. Además, para personas físicas residentes en la UE, Saxo indica que se aplica IVA danés del 25% sobre esa comisión.
Para quien compra y mantiene a largo plazo, esto importa mucho. Una comisión de custodia puede parecer pequeña en un mes, pero pesa más cuanto mayor es la cartera y cuanto más largo es el plazo. Por eso, antes de elegir broker, el inversor debería comparar no solo la orden de compra, sino custodia, divisa, transferencias de valores, dividendos, fiscalidad y facilidad de operar. Quien esté comparando productos indexados también puede apoyarse en la guía de mejores ETFs para invertir a largo plazo para separar coste del broker y coste del propio producto.

Trade Republic gana en sencillez; Saxo, en profundidad
Trade Republic tiene sentido para un inversor que busca una app sencilla, planes periódicos, una operativa básica en acciones y ETFs y una cuenta donde el efectivo no invertido pueda estar remunerado. En su web pública aparece una promoción del 3,04% TAE sobre efectivo para nuevos clientes, aunque antes de publicar conviene comprobar la condición exacta vigente en la app y en la documentación contractual, porque algunas páginas públicas aún muestran referencias anteriores.
Ese efectivo remunerado puede ser útil para liquidez, pero no debe confundirse con inversión a largo plazo. El dinero parado puede generar intereses, pero una cartera se construye con activos, diversificación, horizonte temporal y control de riesgo. La cuenta remunerada ayuda a gestionar liquidez; no sustituye una estrategia de inversión.
Saxo Bank encaja mejor con un perfil que quiere más mercados, más tipos de activos y herramientas más avanzadas. También puede ser interesante para quien busca bonos, fondos, una plataforma con análisis más completo o acceso internacional más amplio. Pero esa profundidad tiene una contrapartida: más opciones implican más decisiones y más riesgo de acabar usando productos que no encajan con el objetivo inicial.
Aquí hay un filtro sencillo. Si el inversor quiere comprar ETFs globales, automatizar aportaciones y no complicarse, Trade Republic parte con ventaja por simplicidad. Si quiere una plataforma más completa, con más mercados y una gama más amplia de productos, Saxo Bank tiene más músculo, pero exige mirar mejor costes y riesgos.
También conviene distinguir inversión de operativa especulativa. Saxo ofrece productos complejos como CFDs, forex, futuros u opciones, y su propia web advierte de los riesgos de los CFDs para clientes minoristas. Trade Republic también incorpora activos que pueden no encajar con todos los perfiles, como criptoactivos o derivados en determinadas ofertas. Que una plataforma permita operar algo no significa que ese producto sea adecuado para una cartera de largo plazo.
Seguridad, efectivo y valores: el punto que no conviene saltarse
En Saxo Bank, el efectivo queda bajo el esquema danés de garantía de depósitos, con cobertura hasta el equivalente a 100.000 euros por depositante. La entidad explica además que, como regla general, los instrumentos financieros de los clientes, como acciones y bonos, deberían devolverse en caso de resolución o quiebra; si no pudieran devolverse, el fondo danés cubriría pérdidas del inversor hasta el equivalente a 20.000 euros.
Trade Republic explica que el efectivo de los clientes se mantiene en cuentas colectivas con bancos asociados y que, en general, está protegido hasta 100.000 euros por cliente y por banco. También señala que los valores de la cuenta pertenecen al cliente y no están cubiertos por la garantía de depósitos, porque no son depósitos: se mantienen en depositarios nacionales e internacionales.
La diferencia práctica es sencilla. El efectivo y los valores no tienen la misma protección, y esto aplica a cualquier broker. El dinero en cuenta puede estar cubierto por un sistema de garantía de depósitos bajo ciertas condiciones; las acciones y ETFs son activos del cliente, pero están sometidos a riesgo de mercado. Si el ETF cae, el fondo de garantía no cubre esa caída.
Para el inversor español, la comparativa de junio se resume así: Trade Republic parece más adecuada para quien quiere empezar, automatizar aportaciones y mantener una operativa simple en acciones y ETFs. Saxo Bank puede encajar mejor con quien necesita más mercados, más productos y una plataforma más potente, aceptando una estructura de costes más compleja.
Invertir mejor no consiste en elegir el broker más llamativo. Empieza por entender qué costes pagas, qué productos vas a usar, dónde está protegido tu dinero y si la plataforma te ayuda a mantener una estrategia que puedas sostener en el tiempo.









