El regalo no elimina el riesgo de la acción
La promoción WELCOME de Freedom24 permite recibir hasta 20 acciones de regalo al abrir y recargar la cuenta, según las condiciones de la campaña. La propia página promocional indica que está dirigida a clientes registrados entre el 1 de febrero y el 30 de junio de 2026 y advierte de tres puntos importantes: el valor de la acción puede fluctuar, el regalo puede tener implicaciones fiscales y la venta puede generar comisiones de corretaje.
Ese matiz es clave. Una acción gratis no deja de ser una acción. Si sube, puede generar una ganancia. Si baja, puede perder valor. Y si el inversor decide venderla nada más recibirla, la operación puede tener costes.
Aquí conviene separar dos ideas. Una cosa es que la plataforma entregue un incentivo comercial para captar clientes. Otra distinta es pensar que ese incentivo convierte al bróker en automáticamente barato o adecuado para cualquier perfil. Para quien esté comparando opciones, tiene más sentido revisar productos, costes, regulación y operativa completa que quedarse solo con el gancho promocional.
Freedom24 opera a través de Freedom Finance Europe Ltd, firma de inversión regulada por la CySEC chipriota y registrada en la CNMV como empresa de servicios de inversión del Espacio Económico Europeo en libre prestación de servicios, con número 4547 desde el 27 de marzo de 2018. Esto permite a inversores españoles utilizar la plataforma, pero no elimina la necesidad de entender sus tarifas y obligaciones fiscales.
Vender las acciones puede tener comisión
El punto menos visible de una promoción de acciones gratis suele aparecer después: qué ocurre si el usuario decide vender esas acciones.
En el documento de tarifas de Freedom Finance Europe Ltd vigente publicado por la entidad, el plan Smart recoge para acciones y ETFs de Estados Unidos y Europa una comisión de 2 euros o dólares por orden más 0,02 euros o dólares por acción. También aparece una comisión de retirada por transferencia bancaria de 7 euros o 7 dólares, según la divisa base de la cuenta, aunque la propia tarifa matiza que puede no aplicarse en determinados casos de bancos o redes asociadas.
Traducido a dinero real: si el regalo recibido tiene poco valor, la comisión mínima de venta puede comerse una parte relevante del incentivo. No es lo mismo recibir una acción con un valor elevado que una acción de pocos euros y venderla pagando una comisión mínima. El regalo puede seguir siendo positivo, pero no siempre equivale a dinero limpio en el bolsillo.
Además, si la acción cotiza en otra divisa, el inversor debe vigilar el efecto del cambio de moneda. En una cartera pequeña, pequeñas comisiones, cambio de divisa y retirada pueden pesar más de lo que parece. Por eso, antes de aceptar una promoción de este tipo, conviene mirar el cuadro completo de costes, igual que se haría al elegir un bróker para comprar acciones o ETFs de forma habitual.
Si el objetivo real del inversor es construir una cartera a largo plazo, la pregunta importante no es solo “qué me regalan”, sino “qué costes tendré cuando compre, venda, cobre dividendos, retire dinero o mantenga activos en otra divisa”. Para una cartera sencilla, también puede ayudar comparar alternativas de fondos cotizados en la selección de mejores ETFs o revisar opciones pensadas para invertir a largo plazo con ETFs.

Hacienda también entra en la ecuación
El otro punto delicado es la fiscalidad. Freedom24 advierte en su promoción de que el regalo puede tener implicaciones fiscales. Y esto no debería pasarse por alto.
En España, las ganancias y pérdidas patrimoniales por la venta de acciones admitidas a negociación deben declararse en el IRPF. La Agencia Tributaria señala que se declaran las ganancias o pérdidas obtenidas por la transmisión de acciones negociadas en mercados oficiales españoles o equivalentes bajo la normativa europea. La CNMV recuerda, además, que las rentas procedentes de acciones se integran en la base del ahorro, junto con dividendos y ganancias o pérdidas patrimoniales.
En la práctica, si el inversor vende una acción recibida gratis, deberá tener claro qué valor se toma como referencia, si existe ganancia o pérdida y cómo queda reflejado el incentivo en la información fiscal. Aquí no conviene improvisar. La casuística de las promociones puede variar y, si el bróker no facilita toda la información adaptada al sistema español, el inversor puede tener que reconstruir operaciones, fechas, importes, divisas y comisiones.
También hay que recordar otro punto: al operar con un bróker extranjero, el inversor español puede tener obligaciones informativas si supera ciertos límites de bienes o valores en el extranjero. La Agencia Tributaria mantiene el Modelo 720 para bienes y derechos situados fuera de España, con reglas específicas de valoración. No afectará a quien solo recibe unas pocas acciones de bajo importe, pero sí es un tema que debe vigilar quien acumule posiciones relevantes fuera de España.
Qué debe mirar el inversor antes de dejarse llevar por la promoción
Una promoción de acciones gratis puede ser un incentivo interesante, pero no debería ser el motivo principal para elegir plataforma. El bróker se elige por regulación, costes reales, activos disponibles, facilidad fiscal, atención al cliente, protección del inversor, operativa en divisas y encaje con la estrategia personal.
Freedom24 ofrece acceso a acciones, ETFs, bonos, opciones y otros instrumentos. Eso amplía posibilidades, pero también exige distinguir entre inversión sencilla y productos más complejos. Para un inversor de largo plazo, comprar acciones o ETFs no es lo mismo que operar con opciones, usar margen o entrar en instrumentos que no entiende bien.
La promoción, por tanto, debe leerse como lo que es: un incentivo comercial con condiciones. Puede aportar valor, pero no sustituye al análisis del bróker. Si la acción recibida se mantiene, el inversor asume riesgo de mercado. Si se vende, pueden aparecer comisiones. Si genera una ganancia o se considera un incentivo declarable, puede tener impacto fiscal.
Invertir mejor no consiste en perseguir regalos, sino en entender bien cada coste antes de mover el dinero. En una plataforma de inversión, el detalle importante casi nunca está solo en la bienvenida: está en lo que ocurre después.









