DEGIRO permite invertir en fondos de distintas gestoras, incluidos productos de renta fija, renta variable y mixtos. La propia plataforma explica que, para operar con determinados fondos estándar, el cliente debe superar un test de conveniencia y entender los riesgos del producto.
La novedad no está en que existan fondos dentro de DEGIRO, sino en el análisis práctico que conviene hacer: un fondo comprado en un bróker extranjero no debe evaluarse solo por el nombre de la gestora o por la comisión visible de compra. Para un inversor residente en España, el coste operativo y la fiscalidad pueden cambiar la comparación frente a bancos, comercializadoras nacionales o plataformas especializadas en fondos.
El coste de los fondos no es solo la comisión de compra
La relación de tarifas de DEGIRO revisada a 1 de enero de 2026 recoge, para fondos de inversión, una tarifa de 3,90 euros tanto en Euronext Fund Services como en fondos de inversión no cotizados, además de una comisión de servicio del 0,20% anual. Esa comisión se calcula en base anual, se cobra mensualmente y DEGIRO la aplica sobre el valor de la cartera el último día del mes.
Además, el documento de tarifas indica que pueden aplicarse costes de tramitación de 1 euro para las órdenes colocadas a través de bolsa u otra plataforma de negociación, con excepciones concretas. Es decir, antes de comparar DEGIRO con otras entidades, conviene mirar el coste total de la operación, no solo el primer número que aparece en la tabla de tarifas.
A esto hay que sumar los gastos propios del fondo. DEGIRO recuerda que los fondos suelen tener costes recurrentes incluidos en el precio del producto y que, según la plataforma, muchos fondos gestionados activamente se mueven entre el 0,5% y el 2% anual, aunque el dato exacto debe comprobarse en el KID, KIID o folleto de cada fondo.
Para el inversor, la consecuencia es clara: un fondo puede parecer barato de contratar, pero no serlo tanto si se suman comisión de operación, comisión de servicio y gastos internos del producto. Y esto importa más cuanto más tiempo se mantiene la inversión.
Quien esté comparando alternativas puede revisar también los mejores bancos para invertir en fondos, porque en fondos la plataforma no se elige solo por la interfaz o por el coste de compraventa. También importan la oferta disponible, la información fiscal, los traspasos y la facilidad para gestionar la cartera.
El traspaso fiscal es el punto que no conviene dar por hecho
En España, los traspasos entre determinados fondos de inversión pueden beneficiarse del régimen de diferimiento fiscal. La CNMV explica que, cuando se cumplen los requisitos, las plusvalías no tributan en el IRPF hasta el reembolso definitivo y las nuevas participaciones conservan fecha y valor de adquisición de las anteriores.
Ese régimen se aplica a fondos españoles y a fondos constituidos en otro país comunitario registrados en la CNMV como UCITS con pasaporte comunitario. La CNMV también aclara que no se aplica a los fondos cotizados en España, y la Agencia Tributaria recuerda que desde 2022 se homogeneizó el tratamiento de los ETF cotizados en mercados nacionales y extranjeros respecto a la no aplicación del diferimiento.
Aquí está el matiz práctico: traspasar una cartera no es necesariamente lo mismo que hacer un traspaso fiscal entre fondos. DEGIRO indica en su centro de ayuda que es posible traspasar cartera hacia o desde DEGIRO y que no cobra por posiciones transferidas hacia la plataforma, aunque sí remite a sus tarifas para traspasos de salida.
Pero eso no basta para asumir que cualquier movimiento de fondos desde o hacia DEGIRO mantendrá automáticamente el diferimiento fiscal español. Para que el traspaso fiscal funcione, debe realizarse con los requisitos del régimen español, con comunicación entre entidad de origen y destino y transmisión de la información fiscal correspondiente. La CNMV explica que la entidad de destino traslada la solicitud a la entidad de origen, que transfiere capital e información fiscal.
Por eso, antes de mover fondos, el inversor debería confirmar con DEGIRO y con la entidad de destino u origen si la operación se tramitará como traspaso fiscal de fondos o como una venta y posterior compra. La diferencia no es menor: si se vende el fondo y se compra otro después, puede aparecer una ganancia o pérdida patrimonial a declarar en el IRPF.
En una comparativa como DEGIRO vs MyInvestor, este punto puede pesar tanto como la comisión. Para un inversor de largo plazo que rebalancea fondos, la operativa fiscal puede ser más importante que pagar unos euros menos en una orden concreta.

Qué debe revisar el inversor español antes de usar fondos en DEGIRO
El primer filtro es el coste total. No basta con mirar la tarifa de compra. Conviene revisar la comisión de servicio del 0,20% anual, el coste por orden, los posibles costes de tramitación y los gastos corrientes del fondo. Un pequeño porcentaje anual puede parecer poco, pero a largo plazo reduce la rentabilidad real de la cartera.
El segundo filtro es la fiscalidad operativa. Si el objetivo es construir una cartera de fondos y cambiar de producto con el tiempo sin tributar hasta el reembolso final, hay que confirmar que el fondo cumple los requisitos y que la plataforma puede tramitar el movimiento como traspaso fiscal. No conviene asumirlo solo porque el producto se llame fondo de inversión.
El tercer filtro es la regulación y la estructura de la plataforma. DEGIRO opera como marca de flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE, entidad principalmente supervisada por BaFin en Alemania, y en Países Bajos registrada en DNB y supervisada por AFM y DNB.
La plataforma indica además que el efectivo no invertido se mantiene en una cuenta de efectivo en flatexDEGIRO Bank SE y está cubierto hasta 100.000 euros por el sistema alemán de garantía de depósitos, mientras que los activos se mantienen mediante una entidad separada de custodia.
Esto no convierte la inversión en fondos en segura. Los fondos tienen riesgo de mercado, de liquidez, de divisa o de crédito según lo que compren. La protección de la plataforma no elimina el riesgo propio del producto. Antes de invertir, conviene entender qué fondo estás comprando, qué costes soporta y qué papel tendrá dentro de tu cartera.
Quien quiera comparar la parte de fondos con la parte de fondos cotizados puede revisar también la guía de ETFs en DEGIRO. La comparación tiene sentido, pero con un matiz importante: en España, la fiscalidad de fondos y ETF no funciona igual.
El detalle importante no es si DEGIRO permite comprar fondos. Sí los ofrece. La clave para el inversor español está en otra pregunta: si esa vía le permite invertir con costes razonables y sin perder una ventaja fiscal que, en fondos, puede marcar mucha diferencia a largo plazo.
Antes de mover dinero, la revisión debería ser sencilla: tarifa vigente de DEGIRO, gastos del fondo en su KID o folleto, registro del fondo cuando importe para la fiscalidad española y confirmación expresa de cómo se tramitaría un posible traspaso. Invertir mejor muchas veces empieza por evitar errores operativos caros.
Para completar la comparación, el lector puede revisar el análisis de DEGIRO opiniones, especialmente si su prioridad es invertir a largo plazo y no hacer operativa frecuente.









