Más mercados no siempre significa invertir mejor
Tener acceso internacional puede ser útil. Permite comprar acciones estadounidenses, valores europeos, ETFs cotizados en distintas bolsas o incluso acceder a mercados de Asia y Oceanía. En la página española de DEGIRO aparecen, entre otros, Euronext Amsterdam, París, Bruselas, Xetra, Börse Frankfurt, Tradegate, London Stock Exchange, Bolsa de Madrid, Nasdaq, NYSE, Toronto Stock Exchange, Hong Kong Stock Exchange, Tokyo Stock Exchange, Singapore Exchange y Australian Securities Exchange.
Pero conviene mirar más allá del escaparate. No todos los mercados sirven para lo mismo ni tienen el mismo impacto en una cartera. Para un inversor de largo plazo, acceder a muchas bolsas puede ayudar a diversificar, pero también puede añadir complejidad: diferentes horarios, divisas, liquidez, fiscalidad, costes de cambio y comisiones por mercado.
La clave no es abrir posiciones en muchos países, sino saber por qué se hace. Si tu cartera ya está diversificada mediante ETFs globales, quizá no necesitas comprar acciones sueltas en cinco bolsas distintas. Y si quieres comparar alternativas, puedes revisar una comparativa de DEGIRO frente a Trade Republic o ampliar con el análisis de DEGIRO antes de decidir.
Las tarifas cambian según bolsa, producto y divisa
La relación de tarifas vigente revisada a 1 de enero de 2026 distingue entre mercados y productos. En acciones, derechos y ADRs, DEGIRO recoge una tarifa de 1 euro para Bolsa de Madrid y también para mercados como Nasdaq, NYSE, NYSE Arca y varias bolsas canadienses; una tarifa de 3,90 euros para numerosos mercados europeos como Euronext Amsterdam, París, Milán, Lisboa, London Stock Exchange, SIX Swiss Exchange, Tradegate, Xetra o Vienna Stock Exchange; y una tarifa de 5 euros para mercados como Australian Stock Exchange, Börse Frankfurt, Hong Kong Stock Exchange, Singapore Stock Exchange o Tokyo Stock Exchange.
Ese dato no debe leerse de forma aislada. El documento también recoge un coste de tramitación de 1 euro para órdenes ejecutadas a través de una bolsa u otra plataforma de trading, con excepciones concretas como Tradegate en acciones, OTC, criptomonedas, opciones y futuros en determinados casos. En la práctica, el inversor debe revisar siempre la suma real de tarifa de mercado, coste de tramitación, divisa y posibles gastos externos.
En ETFs, ETNs y ETCs, la tarifa indicada es de 0 euros para la Selección Principal de ETFs y de 2 euros para otros mercados, pero de nuevo aparece la referencia a los costes de tramitación. Por eso, “tarifa cero” no debe confundirse automáticamente con “coste total cero”. Para quien invierte de forma periódica en fondos cotizados, tiene sentido comparar también los ETFs disponibles en DEGIRO y los mejores brokers para invertir en ETFs.

El coste que muchos pasan por alto: conectividad y cambio de divisa
Uno de los puntos importantes está en la comisión de conectividad con el mercado. DEGIRO recoge una tarifa de 2,50 euros por año natural y por mercado, con un máximo del 0,25% del valor máximo anual de la cuenta completa. Esa comisión no aplica al mercado local, Bolsas y Mercados Españoles —MEFF no incluido—, OTC Tradias ni a la Selección Principal de ETFs.
Esto importa porque un inversor que compra una acción estadounidense, otra británica y otra suiza no solo debe mirar la comisión de compraventa. También puede activar costes asociados a operar en distintos mercados. Por separado parecen pequeños. Acumulados durante años, pueden reducir la rentabilidad neta de una cartera, especialmente si se hacen muchas operaciones de poco importe.
A eso se suma la divisa. El documento de tarifas indica un 0,25% para cambio automático de divisa y 10 euros más 0,25% para cambio manual. En acciones estadounidenses, británicas, suizas, canadienses o asiáticas, el cambio de moneda puede pesar más de lo que parece. Para una cartera de largo plazo, no basta con preguntarse qué acción comprar: también hay que mirar en qué moneda se compra y cuánto cuesta cambiar euros a esa divisa.
Regulación, protección y productos complejos: el matiz que no debe desaparecer
DEGIRO opera bajo la estructura de flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE. La propia entidad indica que flatexDEGIRO Bank SE está supervisado principalmente por BaFin en Alemania y que la sucursal neerlandesa está registrada en DNB y supervisada por AFM y DNB en Países Bajos. Además, la CNMV identifica a FLATEXDEGIRO BANK SE como entidad de crédito comunitaria que opera en España en régimen de libre prestación de servicios, con número de registro 516 y país Alemania.
La protección también tiene matices. DEGIRO explica que el dinero no invertido se mantiene en una cuenta de efectivo en flatexDEGIRO Bank SE y está protegido hasta 100.000 euros por cliente por el sistema alemán de garantía de depósitos. Para los activos, la entidad afirma que utiliza una estructura de segregación y que, si los activos segregados no pudieran devolverse, se aplicaría el sistema alemán de indemnización de inversores hasta el 90% con un máximo de 20.000 euros por cliente.
Esto no convierte la inversión en algo sin riesgo. DEGIRO ofrece acceso a acciones, ETFs, productos apalancados, bonos, opciones y futuros. Para una cartera tranquila de largo plazo, comprar acciones o ETFs no es lo mismo que operar con derivados, apalancamiento o productos complejos. La plataforma puede dar acceso a muchos mercados, pero la decisión relevante sigue siendo la de siempre: entender qué compras, cuánto pagas, qué riesgo asumes y si encaja en tu cartera.
El acceso internacional es una ventaja si se usa con criterio. Puede ampliar opciones, mejorar diversificación y facilitar la inversión global. Pero también puede añadir costes que no se ven en el titular. Antes de operar en una bolsa extranjera, conviene revisar tarifa de compra, coste de tramitación, conectividad, divisa, liquidez y fiscalidad. Ahí es donde se separa una plataforma útil de una decisión cara.









