Qué cambia cuando miras el coste anual, no solo la promoción
La comparación entre DEGIRO y otros brokers no debería hacerse solo con el titular comercial. “0% de comisión”, “planes gratuitos” o “bonificación de bienvenida” pueden sonar mejor que pagar por operación, pero la pregunta importante es cuánto cuesta mantener la estrategia durante años.
En la Relación de Tarifas revisada a 1 de enero de 2026, DEGIRO recoge una tarifa de 1 euro para acciones de Bolsa de Madrid y mercados estadounidenses, 3,90 euros para muchas bolsas europeas y 0 euros para la Selección Principal de ETFs. Ahora bien, también aplica 1 euro de costes de tramitación en la mayoría de productos, salvo excepciones concretas. En divisa, el cambio automático tiene un coste del 0,25%.
DEGIRO no cobra comisión mensual de inactividad, custodia general, depósitos ni retiradas, pero sí mantiene una comisión de conectividad de hasta 2,50 euros al año por mercado, excluyendo la Bolsa de Madrid y otras excepciones como la Selección Principal de ETFs. Parece poco, y muchas veces lo es, pero puede importar si el inversor reparte posiciones en varios mercados.
Ahí está la clave de esta comparativa: no se trata de decidir si DEGIRO es siempre más barato o más caro. Se trata de ver qué broker encaja mejor con tu forma real de invertir. Si compras un ETF global en euros una vez al mes, el cálculo será distinto al de alguien que compra acciones estadounidenses cada semana o mantiene valores en varias bolsas internacionales.
Cuándo una promoción deja de compensar
Una promoción puntual compensa si reduce un coste que ibas a pagar igualmente. Deja de compensar cuando el broker tiene una comisión recurrente que se come el ahorro inicial. El ejemplo es sencillo: si una plataforma ofrece 30 euros de bienvenida, pero cobra 4 euros al mes por mantenimiento, el regalo desaparece en menos de un año.
Lo mismo ocurre con una comisión anual sobre patrimonio. Un coste recurrente del 0,25% supone 50 euros al año sobre una cartera de 20.000 euros. Si la promoción inicial también era de 50 euros, el beneficio real solo dura el primer año. A partir de ahí, el coste vuelve a pesar cada ejercicio.
En brokers que anuncian operaciones sin comisión, conviene mirar la letra pequeña. XTB, por ejemplo, publicita 0% de comisión de compraventa en acciones y ETFs hasta 100.000 euros al mes, pero si se supera ese importe aplica un 0,2% con mínimo de 10 euros, y en valores en otra divisa puede aplicarse una tarifa de cambio del 0,5%. Además, ofrece CFDs, que son productos complejos y no deben confundirse con comprar acciones o ETFs reales para una cartera de largo plazo.
Trade Republic, por su parte, indica que las operaciones individuales tienen 1 euro de costes externos de liquidación, además de posibles gastos de terceros y diferenciales, mientras que sus planes de inversión permiten invertir gratuitamente en acciones, ETFs o criptomonedas. Esto puede encajar para aportaciones periódicas, pero no elimina la necesidad de revisar ejecución, producto, fiscalidad y riesgos.
Para quien esté comparando opciones concretas, tiene sentido revisar una comparativa directa como DEGIRO vs Trade Republic o DEGIRO vs XTB, porque el coste cambia mucho según operes con ETFs, acciones españolas, acciones estadounidenses o planes automatizados.

La comisión que más pesa no siempre es la visible
El error habitual es comparar solo la comisión de compra. En una cartera real también importan el cambio de divisa, los costes de custodia, la conectividad, el spread, los gastos del producto y la fiscalidad.
Si inviertes en acciones estadounidenses, una comisión de compra baja puede quedar en segundo plano frente al cambio euro-dólar. Si compras ETFs de forma recurrente, un euro por operación puede ser razonable en importes medios, pero caro en aportaciones muy pequeñas. Si inviertes en varios mercados, una comisión anual por mercado puede parecer menor, pero conviene sumarla al coste total.
También hay costes que no se ven en la primera pantalla. Un ETF tiene sus propios gastos corrientes. Un fondo puede tener comisión de gestión. Un broker puede ofrecer una promoción comercial, pero exigir condiciones para mantenerla. Y una plataforma puede ser barata en compraventa, pero menos cómoda en documentación fiscal para el inversor español.
Por eso, antes de elegir solo por precio, conviene mirar recursos como los mejores brokers para invertir en ETFs o el análisis de ETFs en DEGIRO. El broker más barato para una operación concreta no siempre es el mejor para una estrategia completa.
Qué debe mirar el inversor antes de cambiar de broker
La primera pregunta no es qué promoción ofrece cada plataforma. La primera pregunta es qué vas a hacer con tu cartera. No cuesta lo mismo comprar un ETF UCITS en euros cada mes que operar con acciones de Estados Unidos, mantener acciones en varios mercados o usar productos complejos.
La segunda pregunta es regulatoria. DEGIRO opera bajo flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE, supervisada principalmente por BaFin en Alemania y registrada/supervisada en Países Bajos por DNB y AFM; en España, la CNMV recoge a FLATEXDEGIRO BANK SE como entidad comunitaria en régimen de libre prestación de servicios. Además, el efectivo no invertido en la cuenta de flatexDEGIRO Bank SE está protegido hasta 100.000 euros por el sistema alemán de garantía de depósitos.
La tercera pregunta es de horizonte temporal. Si inviertes a largo plazo, una promoción de entrada pesa menos que una comisión que se repite todos los meses o todos los años. Esto no significa que las promociones sean malas. Significa que hay que traducirlas a euros anuales y compararlas con tu operativa real.
La conclusión práctica es sencilla: una oferta compensa cuando reduce costes sin añadir complejidad, riesgo o condiciones difíciles de cumplir. Pero si el ahorro inicial se paga después con una comisión recurrente, peor cambio de divisa, costes de producto más altos o una plataforma que no encaja con tu forma de invertir, la promoción deja de ser una ventaja.
Invertir mejor muchas veces empieza por evitar costes que parecen pequeños, pero se repiten durante años.









