La novedad está en la promoción para nuevos clientes. Qonto anuncia una tasa anual del 4 % para empresas que contraten determinados planes entre el 2 de marzo y el 3 de julio de 2026, siempre que cumplan las condiciones del programa de remuneración.
La letra pequeña cambia según el plan. Para los planes Essential, Business y Enterprise, el 4 % se aplica durante los primeros cuatro meses si se contratan dentro de ese periodo promocional. Para los planes Smart y Premium, la tasa potenciada se aplica durante dos meses. El plan Basic queda fuera.
Después de ese periodo, la remuneración baja a la tasa ordinaria del plan: 1 % anual en Smart, Premium y Essential; 1,5 % en Business; y 2 % en Enterprise, según las condiciones financieras publicadas por Qonto.

Por qué no es una cuenta bancaria remunerada tradicional
El punto central para cualquier empresa con caja disponible es este: Qonto no presenta este producto como una cuenta bancaria remunerada ni como un producto de ahorro o inversión. La propia entidad lo define como una promoción comercial ligada al uso de sus servicios de pago.
Qonto es una entidad de pago, no un banco. Eso significa que la remuneración no nace de un depósito bancario clásico ni de una cuenta de ahorro tradicional, sino de un programa que recompensa el uso activo de la cuenta de pago profesional. Para comparar alternativas de tesorería empresarial, tiene más sentido mirar también opciones como los mejores depósitos a plazo fijo para empresas y no quedarse solo con el porcentaje anunciado.
La diferencia importa. En una cuenta bancaria remunerada tradicional, el banco remunera el saldo depositado bajo un marco bancario conocido por el ahorrador. En Qonto, el incentivo se calcula sobre el saldo diario, pero exige actividad mensual y depende del plan contratado, los límites máximos y las condiciones comerciales del programa.

Las condiciones que debe revisar una empresa
Para acceder a la remuneración, Qonto exige activar la función y realizar al menos cinco transacciones elegibles al mes por importe igual o superior a 1 euro. La remuneración se calcula diariamente sobre el saldo liquidado de las cuentas y subcuentas, y se abona el segundo día de cada mes en la cuenta principal.
El saldo máximo remunerado también depende del plan. Qonto fija un límite de 50.000 euros en Smart, 100.000 euros en Premium y 200.000 euros en Essential, Business y Enterprise. No hay un importe mínimo para generar remuneración, pero el impacto real del 4 % queda limitado por esos topes y por la duración promocional.
La liquidez, en cambio, juega a favor frente a un depósito a plazo fijo: Qonto indica que los fondos pueden utilizarse sin comisiones ni penalizaciones por disponer del dinero. Pero esa ventaja no elimina la necesidad de comparar. Una empresa que no necesita mover parte de su caja durante varios meses puede valorar alternativas de depósitos a corto plazo, siempre revisando plazo, cancelación, garantía y fiscalidad.

Garantía, fiscalidad y el punto que no conviene pasar por alto
Qonto afirma que los fondos de sus clientes están separados de su propia tesorería y protegidos mediante mecanismos de salvaguarda. Una parte se mantiene en entidades asociadas como Crédit Mutuel Arkéa, Natixis, Société Générale o Rothschild Martin Maurel, y otra parte puede estar cubierta por garantías o instrumentos de mercado monetario cualificados.
La cobertura no debe confundirse con el Fondo de Garantía de Depósitos español de un banco tradicional. Qonto menciona el FGDR francés para determinados fondos salvaguardados en bancos asociados, con límite de 100.000 euros por cliente y por institución en caso de quiebra de esas entidades. Para empresas que comparen soluciones fuera del circuito bancario español, conviene revisar también cómo funcionan los depósitos a plazo fijo europeos y qué fondo cubre cada opción.
El tratamiento fiscal y contable de esa remuneración debe revisarse con el asesor de la empresa. Las fuentes oficiales consultadas explican el abono mensual y la naturaleza comercial del programa, pero no detallan en la página principal una retención fiscal específica aplicable a empresas españolas.
Para una empresa, la noticia no está solo en el 4 %. Está en saber qué se está remunerando realmente, durante cuánto tiempo, con qué límite de saldo, bajo qué plan y con qué protección jurídica. El porcentaje llama la atención; la decisión prudente empieza en la letra pequeña.









