Sergio, albañil en Zaragoza: 1.800 euros netos y jornada de 8 a 16, el dato que explica el problema de la construcción

Sergio Fustero, albañil zaragozano con más de 30 años de oficio y empresa propia de reformas, resume el momento de la construcción con una idea muy clara: hay trabajo, hay sueldos competitivos y hay jornada continua, pero faltan trabajadores. Su caso ayuda a entender por qué la falta de mano de obra puede acabar afectando a reformas, vivienda, precios y plazos.
Albañil trabajando en una obra durante una reforma de vivienda
Albañil trabajando en una obra durante una reforma de vivienda

Qué ha contado Sergio sobre su sueldo y su horario

Sergio dirige una empresa de reformas en Zaragoza centrada en pisos, baños y cocinas. Según publicó El Español Aragón, empezó trabajando para distintas compañías y, tras acumular experiencia, montó su propio negocio. Hoy asegura que no puede asumir más encargos porque no encuentra personal suficiente.

El dato que más llama la atención es la combinación de salario y horario. En su empresa, la jornada arranca a las 8.00 y termina a las 16.00, una jornada continua que en otros sectores sería casi un argumento de venta. Sobre los sueldos, afirma que sus dos operarios cobran alrededor de 1.800 euros netos.

La cifra no debe leerse como una tabla salarial oficial para todo el sector. Es el dato que aporta un empresario concreto sobre su plantilla. Pero sí sirve para abrir una pregunta importante: si hay jornada razonable, trabajo estable y salarios que pueden competir con otros empleos, ¿por qué cuesta tanto encontrar albañiles?

Por qué importa para el bolsillo del lector

La falta de albañiles no es solo un problema de empresas de reformas. También puede acabar llegando al bolsillo de quien quiere arreglar un baño, reformar una cocina, rehabilitar una vivienda o comprar una casa.

Cuando hay menos profesionales disponibles, los plazos se alargan. Y cuando una empresa no puede coger más encargos porque no tiene plantilla, el cliente tiene menos opciones para comparar presupuesto, precio, calidad y fechas. Ahí es donde una noticia laboral se convierte en una noticia económica para familias y propietarios.

El problema encaja con el diagnóstico más amplio del sector. BBVA Research señala que la construcción atraviesa un déficit significativo de fuerza laboral y que las vacantes sin cubrir se han multiplicado por cuatro entre 2016 y 2024. También apunta que la falta de mano de obra se ha intensificado desde 2023 y afecta especialmente a la construcción de vivienda.

Ese dato importa porque España necesita construir, rehabilitar y reformar más, justo en un momento en el que la vivienda ya es uno de los grandes problemas del presupuesto familiar. Si falta mano de obra, no solo se complica levantar obra nueva: también se encarecen o retrasan muchos trabajos pequeños que afectan directamente a hogares, comunidades de vecinos y pequeños propietarios.

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El problema de fondo: una profesión envejecida

La historia de Sergio encaja con otro dato clave: el envejecimiento del oficio. Según BBVA Research, algo más del 55% de los trabajadores de la construcción tiene más de 45 años. En el caso concreto de los albañiles, el informe eleva el porcentaje hasta el 65% en 2024, 10 puntos más que la media del sector y 15 puntos más que en el resto de actividades.

Ese es el punto que conviene mirar con calma. No se trata solo de que falten trabajadores hoy. El riesgo es que falte relevo mañana.

Un oficio manual no se aprende en dos semanas. La experiencia cuenta, la práctica cuenta y la confianza del cliente también. Cuando un profesional con 30 años de oficio dice que le cuesta encontrar gente, está señalando algo más profundo que una vacante sin cubrir: está hablando de transmisión de conocimiento, formación práctica y atractivo real de la profesión para los jóvenes.

Sergio también apunta a la dificultad de formar aprendices y al peso de la burocracia para incorporar a gente nueva. Ese punto debería verificarse con más detalle, pero la lectura económica es clara: si formar trabajadores es más difícil, el sector tarda más en corregir la escasez de mano de obra.

Qué puede cambiar para reformas, vivienda y empleo

Para el consumidor, el primer efecto puede ser el plazo. Una reforma que antes podía cerrarse en semanas puede necesitar más espera si las empresas tienen la agenda llena.

El segundo efecto puede ser el precio. No porque todos los albañiles vayan a cobrar más de golpe, sino porque una oferta limitada de profesionales reduce la capacidad del cliente para elegir. Si hay menos presupuestos comparables, el poder de negociación del consumidor baja.

El tercer efecto está en el empleo. La construcción vuelve a mostrar algo que a veces se olvida: no todos los trabajos con salida están en oficinas, pantallas o empleos digitales. Hay oficios manuales con demanda, con posibilidad de aprender trabajando y con recorrido para quien quiera montar su propio negocio.

Para autónomos y pequeñas empresas de reformas, el reto es distinto. Si hay demanda, pero no hay plantilla, crecer se vuelve complicado. No basta con tener llamadas o presupuestos pendientes. Hace falta gente formada, herramientas, seguros, gestión de cobros y capacidad financiera.

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Qué conviene vigilar ahora

El dato de los 1.800 euros netos y la jornada de 8.00 a 16.00 es llamativo, pero no debe convertirse en una conclusión general para toda España. Depende de la empresa, la provincia, la categoría profesional, la experiencia, los complementos, la carga de trabajo y el convenio aplicable.

En Zaragoza, el calendario laboral del sector de Construcción y Obras Públicas para 2026 fija una jornada anual efectiva de 1.736 horas, con ocho horas laborables diarias y 21 días de vacaciones, salvo acuerdos concretos entre empresa y trabajadores.

La clave para el lector no está solo en cuánto cobra un operario en una empresa concreta. Está en entender que la escasez de albañiles puede tener efectos muy prácticos: reformas más lentas, presupuestos más tensos, más dificultad para rehabilitar viviendas y una oportunidad laboral para quienes busquen un oficio con demanda real.

La construcción no tiene un problema de falta de trabajo. El problema, como muestra el caso de Sergio, es encontrar suficientes personas dispuestas y formadas para hacerlo.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Borja.

 
Alejandro Borja

Alejandro Borja

Especialista

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Especialista en inversión, plataformas y decisiones financieras a largo plazo.

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