Conesa, la saga industrial de Figueres que mantiene viva la fábrica en el Alt Empordà

El Grupo Conesa no es una tecnológica de moda ni una gran cotizada. Es una saga industrial de Figueres que lleva décadas ligada al metal, al mueble industrial, a los minerales y al motor. La noticia importa porque este tipo de empresas explica algo muy concreto: cómo una industria familiar puede sostener empleo, proveedores y actividad económica en una comarca donde no todo puede depender del turismo o los servicios.
Instalaciones industriales de Conesa en Figueres una saga familiar ligada al metal el mobiliario industrial y la actividad productiva del Alt Empordà
Instalaciones industriales de Conesa en Figueres una saga familiar ligada al metal el mobiliario industrial y la actividad productiva del Alt Empordà

Qué hay detrás de la historia de Conesa

Los orígenes del Grupo Conesa se remontan a los años treinta, cuando Antonio Conesa Muñoz abrió en Figueres un taller de carrocería para vehículos, coches y camionetas. Después, sus hijos José y Antonio Conesa Gibert continuaron en el mismo taller y entraron en el sector metalúrgico con la fabricación de muebles metálicos para industrias y talleres.

El salto más reconocible llegó en los años sesenta, con la creación de una caja de herramientas metálica y la patente del sistema de apertura total bajo la marca HECO. Hoy, la fábrica de Figueres sigue produciendo cajas de herramientas, mobiliario metálico para talleres e industrias y mobiliario auxiliar para cocina y baño bajo la marca Raquer.

El grupo también ha diversificado su actividad. Bajo la marca Mineralia agrupa empresas especializadas en minerales industriales, con productos como barita, talco, mica, dolomita, caolín, cuarzo y pizarra para usos industriales, además de mantener actividad vinculada al automóvil a través de Servitrucks.

La clave está en entender qué cambia realmente. Conesa no solo cuenta una historia familiar. Cuenta la historia de una empresa que ha ido pasando de la carrocería al metal, del metal al mobiliario industrial y de ahí a actividades más amplias dentro del suministro para empresas.

Por qué importa para Figueres y el Alt Empordà

Una empresa industrial con raíces locales no afecta solo a sus propietarios. Afecta a trabajadores, proveedores, talleres, transporte, mantenimiento, servicios auxiliares y pequeñas empresas que viven alrededor de la actividad productiva.

En el caso de Industries Conesa SL, los registros mercantiles sitúan la sociedad en Figueres, con fecha de constitución el 30 de diciembre de 1978, capital social de 2,6 millones de euros y administración vinculada a August Conesa Compte.

Ese dato importa porque ayuda a separar dos cosas que a menudo se mezclan. Una cosa es la historia del grupo, que arranca décadas antes. Otra es la sociedad mercantil concreta que aparece en registros y bases de datos empresariales. Para el lector, esa diferencia es útil porque permite no confundir relato familiar con datos verificables.

El Alt Empordà tiene una economía muy marcada por servicios, comercio, turismo, transporte y actividad vinculada a la frontera. Por eso, una industria que sigue fabricando en Figueres tiene una lectura económica clara: mantiene empleo productivo en una comarca donde la industria no siempre ocupa el primer plano.

No es solo una cuestión sentimental. La industria suele generar empleos más especializados, compras a proveedores, inversión en maquinaria y demanda de perfiles técnicos. Cuando una empresa así aguanta varias generaciones, también sostiene conocimiento local: gente que sabe fabricar, reparar, diseñar, ajustar procesos y vender productos industriales fuera de su entorno inmediato.

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Cómo puede afectar al empleo, los proveedores y las pymes

Para el trabajador, la lectura no está en idealizar a una empresa familiar. Está en mirar qué tipo de empleo sostiene. En el caso de Industries Conesa SL, algunas bases de información empresarial la sitúan en una plantilla de 57 empleados en 2026 y dentro del CNAE 3100, fabricación de muebles.

Ese número debe leerse con cuidado. Habla de una sociedad concreta, no necesariamente de todo el perímetro del grupo. Aun así, sirve para entender la escala: no estamos ante una multinacional que pueda transformar por sí sola el mercado laboral de Girona, sino ante una empresa mediana con capacidad de dar estabilidad industrial a su entorno.

Para proveedores y autónomos, el impacto puede ser igual de relevante. Una empresa que fabrica mobiliario metálico, cajas de herramientas o productos industriales necesita mantenimiento, logística, compras, servicios profesionales, suministros, transporte y soluciones financieras. Ahí es donde el efecto se reparte por la economía local.

Para una pyme cercana, trabajar con una industria de este tipo puede significar ingresos recurrentes. Pero también exige cuidar márgenes, financiación y cobros. En negocios industriales, no basta con vender: hay que financiar inventario, materiales, maquinaria y plazos de pago.

Lo mismo ocurre con pequeños negocios o autónomos que prestan servicios al tejido industrial. Para ellos, la oportunidad puede estar en vender a empresas más estables, pero el riesgo está en depender demasiado de pocos clientes.

El punto clave: industria local frente a economía de escaparate

La historia de Conesa tiene una lectura más amplia. En muchas comarcas, la economía visible es la que está en la calle: comercios, hostelería, turismo, oficinas, servicios. Pero debajo de esa capa hay empresas industriales que no siempre salen en los titulares y que sostienen parte del empleo más técnico.

Eso no significa que todo sea positivo sin matices. Una empresa familiar también debe afrontar sucesión, inversión, competencia internacional, costes energéticos, presión salarial, digitalización, automatización y necesidad de atraer talento. Fabricar en Europa puede aportar control y calidad, pero también implica competir con costes más altos que otros mercados.

El dato llama la atención, pero no cuenta toda la historia. Que HECO destaque “Since 1955”, fabricación en la UE, productos a medida y catálogo de mobiliario industrial muestra una propuesta basada en tradición, producto y servicio, no en precio bajo puro.

Para el consumidor final, quizá Conesa no sea una marca cotidiana. Para talleres, industrias, almacenes o negocios que necesitan equipamiento metálico, sí puede tener una lectura directa: disponibilidad de producto, fabricación cercana, personalización y servicio.

Y para Figueres, la lectura es territorial. Una industria que sigue produciendo allí ayuda a que la ciudad no dependa solo de consumo, turismo o comercio. Puede no mover titulares como una gran inversión anunciada desde cero, pero contribuye a algo menos vistoso y más importante: continuidad empresarial.

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Qué conviene vigilar ahora

El primer punto es la sucesión y la continuidad. En empresas familiares industriales, pasar de una generación a otra no es un trámite. Requiere profesionalizar gestión, mantener inversión y conservar cultura industrial sin quedarse anclado en el pasado.

El segundo es la competitividad. Una empresa que fabrica muebles metálicos, cajas de herramientas o productos para industria necesita controlar costes, mejorar procesos y diferenciarse. Si compite solo por precio, lo tiene difícil. Si compite por calidad, servicio, personalización y cercanía, puede defender mejor sus márgenes.

El tercero es el impacto real en la comarca. Para medirlo bien harían falta cifras consolidadas de facturación, beneficio, exportación, inversión y empleo total del grupo. Sin esos datos, conviene no exagerar. La historia es relevante, pero el tamaño económico exacto debe verificarse sociedad por sociedad.

Para el lector, la idea útil es sencilla: Conesa demuestra que la industria local no siempre aparece como una gran noticia, pero puede pesar mucho en empleo, proveedores y actividad económica cercana. La pregunta no es solo cuánto factura una saga empresarial, sino qué capacidad tiene para seguir fabricando, contratando, comprando a empresas del entorno y manteniendo valor en la comarca.

Esta noticia ha sido elaborada por Alejandro Borja.

 
Alejandro Borja

Alejandro Borja

Especialista

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Especialista en inversión, plataformas y decisiones financieras a largo plazo.

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