La propuesta de ABANCA pasa por una cuenta remunerada sin comisiones que paga un 2% TAE durante el primer año, con liquidación mensual de intereses. En su página comercial, la entidad indica que esa remuneración se aplica si el nuevo cliente domicilia una nómina o pensión de al menos 1.200 euros o seguros sociales de 50 euros al mes, y añade que ahora es sin importe mínimo ni máximo de saldo.
El matiz importante es la fecha. El 31 de mayo de 2026 no es el día en que se deja de cobrar ese 2%, sino la fecha hasta la que ABANCA mantiene vigente la campaña para contratarla en esas condiciones. Una vez abierta, el banco señala que la remuneración dura el primer año desde el día 1 del mes siguiente a la contratación. Además, el dinero sigue cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad.
También conviene recordar que no es un depósito a plazo, sino una cuenta bancaria remunerada. Eso da más liquidez, pero exige cuidar las condiciones del producto digital: ABANCA avisa de que, si el cliente realiza durante dos meses seguidos ciertas operaciones en ventanilla, la cuenta pierde sus ventajas y pasa a condiciones estándar.

Cuándo compensa frente al bono por domiciliar la nómina
La comparación relevante dentro de la propia ABANCA no es con otro banco, sino con su campaña de incentivo por nómina. En la landing de la Cuenta Online Clara, la entidad ofrece hasta 500 euros brutos a nuevos clientes que domicilien una nómina o pensión de al menos 1.200 euros al mes, o 185 euros brutos si el ingreso queda entre 800 y 1.200 euros. Esa campaña también está activa hasta el 31 de mayo de 2026 y exige una permanencia de 24 meses.
El problema para el cliente es que no puede cobrarlo todo. ABANCA deja por escrito que la remuneración del 2% es exclusiva de esta cuenta y que no es acumulable con otras promociones de nómina. La promoción del cheque por nómina dice lo mismo desde el otro lado: no acumulable a otras campañas de nómina o pensión. En la práctica, el nuevo cliente tiene que elegir entre el interés anual o el incentivo de entrada.
A partir de ahí, la cuenta del 2% empieza a tener más sentido cuanto mayor sea el ahorro estable. Por simple cálculo, para igualar 500 euros brutos con una remuneración del 2% anual hace falta mantener de media unos 25.000 euros durante un año. Si el saldo habitual está bastante por debajo, el bono por nómina puede resultar más agresivo a corto plazo; si el ahorro es alto y se quiere mantener líquido, la cuenta remunerada gana atractivo.

Qué debe mirar el cliente antes de decidirse
El primer filtro es claro: esta oferta está pensada para nuevos clientes, mayores de edad y residentes en España. Además, aunque la cuenta pueda abrirse sin domiciliar la nómina, el 2% TAE promocional sí está ligado a llevar esos ingresos al banco. Quien esté comparando alternativas puede revisar la reseña de la cuenta remunerada de ABANCA y el comparador de cuentas remuneradas para medir si ese 2% sigue siendo competitivo frente a otras ofertas del mercado.
El segundo filtro es operativo. ABANCA insiste en que se trata de una cuenta para clientes digitales, así que conviene usar la app o la banca electrónica para el día a día. Si el usuario prefiere oficina para ingresos pequeños, reintegros o transferencias, puede acabar perdiendo las ventajas que hoy se anuncian como parte del paquete. También ayuda tener presente cómo funciona el Fondo de Garantía de Depósitos cuando se deja un saldo elevado en cuenta.
La ventana comercial sigue abierta en mayo, pero la decisión no es igual para todo el mundo. En ABANCA, el 2% TAE puede compensar si se va a mantener un saldo alto durante meses y se valora la liquidez. Si lo que se busca es un premio inmediato por mover la nómina, conviene revisar bien la contratación porque el banco no deja sumar esa remuneración con otras campañas de captación.

