No todos los planes tratan igual las retiradas de efectivo
La lista de precios de bunq, fechada el 29 de enero de 2026, distingue con claridad entre los planes personales. bunq Free no tiene cuota mensual; bunq Core cuesta 3,99 euros al mes; bunq Pro, 9,99 euros; y bunq Elite, 18,99 euros. Esa diferencia no solo afecta a funciones de la app: también cambia cuánto puede costar sacar efectivo.
En los planes Pro y Elite, las seis primeras retiradas mensuales son gratuitas. Las cinco siguientes cuestan 0,99 euros cada una y, a partir de ahí, la comisión sube a 2,99 euros por retirada. En Core, no hay seis retiradas gratuitas: las cinco primeras cuestan 0,99 euros cada una y después pasan a 2,99 euros. En Free, la hoja de precios marca 2,99 euros por retirada.
Aquí está la primera letra pequeña: bunq habla de límites mensuales, pero en su centro de ayuda precisa que el reinicio depende del ciclo de facturación, no necesariamente del mes natural. Para un cliente que saca efectivo con frecuencia, esa diferencia puede cambiar la comparación frente a otras cuentas online o frente a bancos con redes de cajeros más amplias.

Tarjetas virtuales: útiles, pero con límites por plan
bunq presume de una experiencia pensada para el móvil, y ahí las tarjetas virtuales tienen mucho sentido. Sirven para pagar por internet, añadirlas a Apple Pay o Google Pay y separar usos: compras online, suscripciones, viajes o gastos compartidos.
Pero tampoco aquí todos los planes son iguales. Según la hoja de precios, Elite y Pro incluyen hasta 25 tarjetas virtuales; Core y Free incluyen una. Crear bloques adicionales de 25 tarjetas virtuales cuesta 19,99 euros al mes en los planes donde esa ampliación está disponible. No es un detalle menor: para quien solo quiere una tarjeta para pagos básicos, una puede bastar; para quien usa tarjetas virtuales como herramienta de control, el salto de plan puede pesar.
También conviene mirar qué tipo de tarjeta se está usando. En sus términos de cuenta personal, bunq explica que al abrir cuenta el cliente firma con bunq B.V., entidad neerlandesa, aunque tenga un IBAN no neerlandés vinculado. Además, las tarjetas digitales no sustituyen siempre a una tarjeta física: en operaciones donde el comercio exige presentar una tarjeta física, como ciertos alquileres de coche u hoteles, puede no ser suficiente.
Por eso la comparación no debe quedarse en “tengo tarjeta gratis” o “tengo muchas tarjetas virtuales”. La pregunta útil es otra: qué uso real va a hacer el cliente, cuántas tarjetas necesita y qué coste aparece si sale del paquete incluido. Para ampliar la comparación, tiene sentido revisar también opciones de neobancos y no solo la cuota mensual del plan.

Las tarjetas físicas y los pagos en divisa también tienen coste
En los planes Pro y Elite, bunq incluye una combinación de tres tarjetas. En Core se incluye una. La hoja de precios indica que pedir tarjetas Mastercard adicionales puede costar 9,99 euros por tarjeta más una cuota mensual de 3,49 euros por tarjeta en planes personales Pro y Elite. La sustitución de una tarjeta también puede costar 9,99 euros, aunque Pro y Elite incluyen una reposición gratuita al año. La tarjeta metálica, cuando está disponible, aparece con un coste de 99 euros.
En pagos en moneda extranjera, bunq aplica el tipo de cambio de Mastercard y una comisión de prevención de fluctuación de divisa del 0,5%. En el plan Free, esa condición se aplica hasta 1.000 euros al año; después, la comisión pasa al 1,5% del importe de la transacción. En retiradas de efectivo en otra divisa, la propia hoja de precios añade que si hace falta conversión se suma ese 0,5%.
Este punto importa especialmente para usuarios que viajan o que pagan en comercios fuera del euro. Una tarjeta puede parecer competitiva para pagos móviles del día a día y, aun así, encarecerse si se combinan retiradas, divisas, tarjetas adicionales o reposiciones. En ese caso, la comparación con bancos y cuentas sin comisiones debe hacerse mirando requisitos y límites, no solo el reclamo comercial.

Qué debe revisar un cliente en España antes de usar bunq como banco principal
bunq figura en la lista del Banco de España como Bunq B.V., Sucursal en España, entidad de crédito. La propia entidad indica que está regulada por el Banco Central de los Países Bajos y que los depósitos están cubiertos hasta 100.000 euros por el sistema neerlandés de garantía de depósitos.
Ese encaje no es un problema por sí mismo, pero sí obliga a leer bien la documentación. bunq señala en sus condiciones que los cambios generales pueden entrar en vigor dos meses después de su publicación, salvo cambios relacionados con nuevas funciones o requisitos legales. Si el cliente no está de acuerdo con las condiciones actualizadas, la entidad recoge el derecho a rescindir el acuerdo.
Para el usuario español, la revisión práctica debería centrarse en cuatro puntos: plan contratado, coste de retirada, número de tarjetas incluidas y uso en divisa. También conviene comprobar si se tiene IBAN español o extranjero, especialmente si se van a domiciliar nómina, recibos o pagos recurrentes. En ese terreno puede ayudar comparar con neobancos con IBAN extranjero antes de mover la operativa principal.
La clave no está en si bunq es caro o barato en abstracto. Está en si el plan elegido encaja con el uso real: sacar efectivo, pagar con varias tarjetas, viajar, operar solo desde el móvil o usar la cuenta como banco principal. Ahí es donde la letra pequeña deja de ser letra pequeña y se convierte en coste mensual.









