La oferta puede llamar la atención a extranjeros, españoles residentes en el extranjero y personas que necesitan una cuenta bancaria española sin tener todavía una relación habitual con una entidad en España. Pero conviene leer bien el matiz: no es una cuenta para residentes fiscales en España que quieran sustituir el NIE por el pasaporte.

La cuenta con pasaporte de Santander es para no residentes
Santander presenta este producto como una cuenta corriente en euros, no remunerada, para personas físicas que residen fuera de España. Según la información oficial de la entidad, puede contratarse online por nuevos clientes mayores de 18 años con pasaporte en vigor. Si el solicitante es español pero vive fuera, puede utilizar el DNI.
El banco la comercializa con 0 euros de comisión de mantenimiento y sin condiciones de nómina, recibos ni permanencia. También incluye tarjeta de débito sin comisión de emisión y mantenimiento, aunque si el cliente no tiene dirección física en España disfrutará de una tarjeta virtual.
Este punto es importante porque muchas búsquedas sobre cuentas con pasaporte mezclan situaciones distintas: no es lo mismo vivir fuera de España y querer una cuenta española que residir ya en España y no disponer aún de NIE. En el segundo caso, la propia web de Santander indica que el extranjero residente fiscal en España debe identificarse con NIE; si es ciudadano de la Unión Europea, con certificado de registro de ciudadano de la UE y pasaporte.

Qué comisiones hay que mirar antes de contratar
La parte visible de la oferta es sencilla: mantenimiento a 0 euros, tarjeta de débito sin coste y transferencias en euros sin comisión por canales online o cajeros Santander. Además, Santander destaca la retirada de efectivo a débito sin comisiones en cajeros Santander.
Pero eso no significa que todo sea gratis en cualquier operación. El documento informativo de comisiones de la cuenta, fechado el 25 de marzo de 2026, recoge costes en determinados supuestos: transferencias SEPA en oficina a otra entidad, retirada en cajeros de otras entidades, retiradas a crédito, descubierto, reclamación de posiciones deudoras o cheques.
También hay letra pequeña en las operaciones internacionales. Santander señala que las transferencias fuera de España pueden tener 0 euros de comisión de emisión en app y web, pero puede aplicarse coste por cambio de divisa. Para un cliente que vive fuera de España, este detalle no es menor: una cuenta sin comisión de mantenimiento puede acabar teniendo costes si se usa mucho para divisas, cajeros ajenos o gestiones fuera de los canales bonificados.
Por eso, antes de quedarse solo con el reclamo de “sin comisiones”, conviene compararla con otras cuentas online y revisar qué operaciones se van a hacer de verdad: recibir pagos, transferir a España, retirar efectivo, usar tarjeta física o virtual, operar desde otro país o mantener saldo en euros.

No debe confundirse con la Cuenta de Pago Básica
La confusión más delicada está entre esta cuenta para no residentes y la Cuenta de Pago Básica. Santander también ofrece una Cuenta de Pago Básica, pero es otro producto y responde a otra lógica: está destinada a personas que residen legalmente en la Unión Europea, solicitantes de asilo o personas que no pueden ser expulsadas, siempre que no tengan otra cuenta de pago en España.
En esa cuenta básica, Santander indica una comisión única de 3 euros al mes, con hasta 120 operaciones de pago en euros al año dentro de la Unión Europea. Puede ser gratuita para personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión financiera, conforme al régimen previsto en la normativa.
El Banco de España recuerda que las entidades que ofrecen cuentas de pago están obligadas a ofrecer una cuenta de pago básica sin condicionar su contratación a otros servicios. También señala que puede ser gratuita para determinados colectivos vulnerables si cumplen los requisitos y aportan la documentación necesaria.
La consecuencia práctica es clara: quien vive fuera de España puede encontrar en la cuenta con pasaporte una vía online para operar con una cuenta española. Quien ya reside en España y tiene problemas de acceso bancario debe mirar si encaja en la Cuenta de Pago Básica, no asumir que la cuenta online con pasaporte resolverá su caso.
Qué debe revisar el cliente antes de abrirla
El primer filtro es la residencia fiscal. Si el cliente reside fuera de España y está en uno de los países admitidos por el proceso online de Santander, la cuenta puede encajar. La lista oficial incluye, entre otros, Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Suiza y Uruguay.
El segundo filtro es el uso real de la cuenta. Si solo se necesita recibir pagos en euros, hacer transferencias SEPA online y usar tarjeta, las condiciones principales son competitivas. Si se van a hacer retiradas en cajeros ajenos, operaciones en divisa, transferencias internacionales frecuentes o gestiones presenciales, hay que mirar el documento de comisiones antes de firmar.
El tercer filtro es la documentación. Santander advierte de que el proceso online no está disponible para todos los países y que la contratación exige identificación por vídeo, aceptación de condiciones y cumplimiento de la normativa de prevención de blanqueo de capitales. Eso puede implicar aportar información sobre residencia fiscal, actividad económica o datos personales.
Para el cliente, la noticia no está solo en que Santander permita abrir una cuenta con pasaporte. Está en entender qué tipo de cliente puede hacerlo, qué operaciones están bonificadas y cuándo una cuenta presentada como sencilla puede tener costes si se usa fuera de los supuestos habituales.









