La cuota cambia la rentabilidad real
El Plan Premium de MyInvestor no es una cuenta gratuita con más remuneración. Es una suscripción: 7,99 euros al mes, es decir, 95,88 euros al año si se mantiene durante doce meses.
A cambio, el cliente puede acceder a una cuenta remunerada en euros al 2,35% TAE hasta 70.000 euros, frente a la cuenta estándar que MyInvestor muestra al 1% TAE durante el primer año, también hasta 70.000 euros. La diferencia bruta entre una y otra es de 1,35 puntos porcentuales.
Ese detalle importa. Si el cliente solo valora la mejora de la cuenta, la cuota anual se cubriría con unos 7.100 euros de saldo medio antes de impuestos. Si se tiene en cuenta la retención fiscal del 19% sobre intereses, el umbral se acerca a 8.800 euros.
Con menos saldo, la mejora puede quedarse corta. Con más saldo, empieza a tener sentido matemático. Pero siempre con una cautela: no basta con mirar el 2,35% TAE aislado, porque la cuota reduce la rentabilidad efectiva.
Para comparar con otras alternativas bancarias, conviene mirar también mejores bancos y cuentas sin comisiones, porque una cuenta puede parecer más rentable y, aun así, depender de límites, condiciones o costes fijos.
Los depósitos Premium tienen gancho, pero también límite
El atractivo más visible de MyInvestor Premium está en sus depósitos exclusivos. La página de depósitos de la entidad muestra un depósito Premium al 4% TAE a 1 mes, con importes de 1.000 a 5.000 euros, y otro al 3% TAE a 3 meses, con importes de 1.000 a 25.000 euros.
Son tipos llamativos, pero no aplican a cualquier cantidad. El depósito al 4% TAE queda limitado a 5.000 euros, y el de 3 meses al 3% TAE llega hasta 25.000 euros. Por eso, el impacto real en euros puede ser menor de lo que sugiere el porcentaje.
Un ejemplo sencillo: si se usan los máximos de ambos depósitos, el cliente puede colocar 5.000 euros a 1 mes y 25.000 euros a 3 meses. La rentabilidad bruta aproximada será interesante para plazos tan cortos, pero de esa ganancia hay que restar la cuota Premium correspondiente al periodo en que se mantenga la suscripción.
Aquí aparece la letra pequeña práctica: no conviene atribuir la cuota dos veces ni ignorarla del todo. Si se dice que la cuenta Premium compensa la cuota, no se puede usar esa misma cuota como si los depósitos fueran gratis. Y si el cliente contrata Premium solo por los depósitos, debe calcular la rentabilidad neta del depósito descontando el coste mensual.

El error: mezclar cuenta y depósitos como si el dinero contara dos veces
La lectura más optimista sería sumar la ventaja de la cuenta, sumar la ventaja de los depósitos y después olvidar que todo depende de una misma suscripción. Esa comparación puede inflar el resultado.
El dinero colocado en un depósito no está al mismo tiempo remunerando en cuenta. Por tanto, si un cliente mueve 25.000 euros desde la cuenta al depósito Premium a tres meses, esos 25.000 euros dejan de generar la remuneración de la cuenta durante ese periodo. La comparación correcta no es “cuenta más depósito” sin matices, sino qué alternativa habría tenido ese mismo dinero en la cuenta estándar, en la cuenta Premium o en otro depósito disponible.
Tampoco conviene olvidar los límites. Un cliente con 70.000 euros puede aprovechar la cuenta Premium hasta ese máximo, pero los depósitos Premium tienen topes más bajos. Un cliente con 10.000 euros puede cubrir la cuota con la mejora de la cuenta, aunque con margen limitado. Un cliente con 3.000 o 5.000 euros debe hilar mucho más fino.
Este tipo de cálculo es especialmente importante en productos de ahorro a corto plazo. Si el lector busca comparar opciones de banca digital, tiene sentido revisar también mejores cuentas online y mejores neobancos, siempre mirando no solo el tipo anunciado, sino también límites, permanencia, fiscalidad y condiciones.
Qué debe revisar el cliente antes de pagar Premium
La primera pregunta no es si el 4% TAE o el 2,35% TAE suenan bien. Suenan bien. La pregunta es si compensan en el caso concreto del cliente.
Hay que revisar tres cosas. La primera, el saldo medio que se va a mantener en la cuenta. La segunda, si se van a usar de verdad los depósitos Premium y durante cuánto tiempo. La tercera, si las demás ventajas del plan —inversión, cashback u otros servicios— tienen valor real para ese cliente o solo decoran la oferta.
También conviene distinguir entre cuenta bancaria, depósito y productos de inversión. MyInvestor es un banco español supervisado, y los depósitos bancarios están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Pero otras ventajas del plan pueden estar vinculadas a servicios de inversión o plataformas externas, con riesgos distintos.
Para el cliente, la clave está en no dejarse llevar por el porcentaje más alto. La cuota, los límites máximos y el plazo cambian la rentabilidad real. MyInvestor Premium puede encajar en determinados saldos y usos, pero no debe analizarse como una promoción universal: hay que calcularlo con el dinero que realmente se va a mover, no con el titular del producto.









