La promoción no son 260 euros automáticos
La nueva campaña de ING se dirige a jóvenes menores de 28 años y está vinculada a la contratación de la Cuenta NoCuenta y la Cuenta NARANJA de ahorro. La promoción estará vigente entre el 1 y el 30 de junio de 2026, según las bases legales publicadas por la entidad.
La cifra de hasta 260 euros brutos necesita una lectura pausada. El nuevo cliente puede recibir hasta 60 euros brutos, en tres pagos mensuales de 20 euros, si cumple las condiciones. Los otros 200 euros brutos dependen de invitar hasta a 10 amigos, a razón de 20 euros por alta válida.
Es decir, el incentivo máximo no llega solo por abrir la cuenta. Para alcanzar esa cantidad, el cliente tendría que cumplir sus propios requisitos y, además, conseguir que otros jóvenes también se den de alta correctamente. La clave está en no confundir una promoción comercial con un ingreso garantizado.

Qué tiene que cumplir el nuevo cliente
El ahijado debe contratar por primera vez una Cuenta NoCuenta y una Cuenta NARANJA de ahorro gratuita durante junio. Las bases de ING indican que tanto quien invita como quien se da de alta deben ser menores de 28 años durante el periodo de la promoción.
Además, el nuevo cliente debe introducir el DNI o NIE del padrino durante el proceso de contratación, en el espacio habilitado para códigos promocionales. Si ese paso se omite o se hace mal, la promoción puede quedar fuera.
La condición operativa también importa. Para cobrar los 60 euros brutos, ING exige realizar al menos una compra con tarjeta de débito, un Bizum de salida o una compra con Bizum Ecommerce al mes durante tres meses, antes del 30 de septiembre de 2026. Si un mes no se cumple, ese mes no se abona el incentivo.
Por eso, quienes comparen esta oferta con otras cuentas online deben mirar algo más que el titular. En banca, una promoción puede ser atractiva, pero deja de ser sencilla si depende de plazos, operaciones concretas y comprobaciones posteriores.

La Cuenta NoCuenta evita nómina, pero no toda la letra pequeña
La Cuenta NoCuenta se presenta como una cuenta sin comisión de mantenimiento y sin necesidad de domiciliar nómina o ingresos mínimos. ING también indica que incluye una tarjeta de débito virtual sin comisión de emisión, renovación ni mantenimiento.
El matiz está en el formato físico de la tarjeta. La propia página de ING señala que la tarjeta virtual no tiene coste, pero la emisión de una tarjeta física para la Cuenta NoCuenta cuesta 5 euros. No es una comisión de mantenimiento, pero sí un coste que puede pasar desapercibido si el cliente necesita plástico y no quiere operar solo desde el móvil.
También hay que distinguir entre la cuenta corriente y la Cuenta NARANJA. Al abrir la Cuenta NoCuenta como nuevo cliente, ING abre también una Cuenta NARANJA de ahorro gratuita, con una rentabilidad indicada por la entidad del 0,30% TIN y 0,30% TAE. Esa rentabilidad no debe desviar el foco de la noticia: aquí lo importante es la promoción de captación y sus condiciones, no convertir la pieza en una comparativa de ahorro.
Para un joven que esté revisando opciones, puede tener sentido comparar también bancos para jóvenes o bancos y cuentas sin comisiones, pero siempre mirando requisitos, tarjeta, cajeros, Bizum, atención y costes fuera de la operativa básica.

El plan de viaje y los cajeros también tienen límites
ING añade otro gancho para menores de 28 años: el plan de viaje gratuito. En su página de la Cuenta NoCuenta, la entidad explica que devuelve comisiones por cambio de divisa en los primeros 1.000 euros y por las dos primeras retiradas a débito en cajero durante el viaje.
Ese detalle puede ser útil para jóvenes que viajen, pero tampoco debe leerse como uso ilimitado sin coste. Una vez superados los límites o terminado el periodo del viaje, ING remite a las comisiones del Anexo de Precios de su contrato. El servicio también tiene una duración máxima de 30 días, salvo que el viaje indicado sea más corto.
En cajeros, la entidad indica que permite retirar dinero a débito sin comisión en cajeros propios de ING y en determinados comercios, mientras que en cajeros de otras entidades puede repercutir al cliente la comisión fijada por el propietario del cajero. Para un cliente joven, la comodidad digital importa, pero la disponibilidad de efectivo sigue siendo una parte práctica de la cuenta.
Qué debe mirar el cliente antes de apuntarse
La promoción puede resultar interesante para jóvenes que ya pensaban abrir una cuenta digital y operar con tarjeta o Bizum. Pero el punto importante no es solo el incentivo, sino qué tiene que hacer el cliente para cobrarlo y qué uso real va a dar a la cuenta.
Conviene revisar tres cosas antes de tomar una decisión: si se cumplen las condiciones de edad y alta nueva, si se podrán realizar las operaciones mensuales exigidas antes del 30 de septiembre y si la cuenta encaja con la forma habitual de pagar, viajar, sacar efectivo y usar tarjeta.
También hay un matiz fiscal. Los importes son brutos y están sujetos a la retención fiscal vigente. Además, ING se reserva en sus bases la posibilidad de no abonar o exigir la devolución del incentivo si detecta incumplimientos o prácticas contrarias a la promoción.
Para el cliente, la noticia no está solo en los 260 euros. Está en la letra pequeña: quién puede cobrarlos, qué parte depende de invitar a otros, qué operaciones exige ING y qué costes o límites aparecen cuando se sale del uso básico de la cuenta.









