Qué ha anunciado CaixaBank y por qué importa al usuario
CaixaBank ha comunicado este 27 de agosto de 2026 que su programa de Cashback, disponible en las apps de CaixaBank e imagin, ya supera los 1,7 millones de usuarios. Del total, 1,22 millones corresponden a clientes de CaixaBank y 531.000 a usuarios de imagin. El servicio cuenta además con 116 marcas activas, en sectores como moda, movilidad, ocio, restauración, energía o viajes.
El dato importa porque el banco no está anunciando una nueva cuenta ni una tarjeta concreta, sino una función que se mete en la operativa diaria del cliente: pagar con tarjeta, consultar ofertas en la app y recibir después parte del importe gastado. Es banca digital, pero también es fidelización.
La clave está en no confundir el mensaje comercial con la utilidad real. El cashback puede devolver una parte de algunas compras, pero no convierte automáticamente una relación bancaria en más barata. Quien compare bancos, cuentas o servicios digitales debería mirar también costes de cuenta, tarjetas y condiciones, no solo promociones puntuales. En ese análisis encajan guías como las de mejores cuentas online o bancos y cuentas sin comisiones.
Cómo funciona el Cashback dentro de la app
El funcionamiento es sencillo sobre el papel. El usuario entra en el espacio Cashback de la app, visualiza las ofertas disponibles y, con ese gesto, se activan automáticamente. Después debe pagar con tarjeta en uno de los comercios adheridos y el reembolso se ingresa posteriormente en la cuenta.
Cuando CaixaBank lanzó el programa en septiembre de 2025, explicó que el servicio permitiría recuperar parte del importe gastado con cualquier tarjeta de prepago, débito o crédito comercializada por la entidad en comercios adheridos. El despliegue estaba previsto desde octubre de 2025 para usuarios de las apps de CaixaBank e imagin.
Para el cliente, el punto práctico es claro: no basta con comprar en una marca conocida. Hay que comprobar que la oferta aparece en la app, que está activa, que la tarjeta utilizada cumple las condiciones y que la compra entra dentro de los términos de esa promoción. Si surge una incidencia con imagin, también conviene tener localizado el canal de atención al cliente de imagin.

La letra pequeña: marcas, plazos, impuestos y tarjeta
CaixaBank indica en su página del servicio que Cashback ofrece reembolsos por compras realizadas con tarjeta en comercios disponibles en la plataforma, pero también precisa que los productos y servicios los venden los comercios, no el banco. Además, el reembolso no se realiza en el momento del pago, puede depender de la oferta y del comercio, y está sujeto a tributación en el IRPF.
En imagin, la propia información del servicio añade más matices: el acceso es gratuito, pero hay que cumplir términos y condiciones; está disponible para mayores de edad con cuenta en imagin y tarjeta asociada; las marcas pueden variar según criterios de elegibilidad; y el cashback puede tardar hasta 90 días si se cumplen los requisitos. Si se devuelve la compra, el reembolso se ajusta o desaparece.
También hay que mirar la tarjeta. El programa admite tarjetas de débito, prepago o crédito, pero no todas se comportan igual. En una tarjeta de crédito, CaixaBank explica que pagar todo el crédito dispuesto al final del periodo pactado no genera intereses, mientras que el pago aplazado o fraccionado sí puede implicarlos. Un pequeño reembolso pierde sentido si para conseguirlo se acaba financiando una compra con intereses.
Más app y más vinculación con el banco
El crecimiento del Cashback encaja en una estrategia más amplia de CaixaBank: llevar más operativa y más ventas al móvil. En abril de 2026, la entidad comunicó que sus altas digitales aumentaron un 30% en 2025 y que las contrataciones digitales crecieron un 23,1% en productos como tarjetas, consumo, ahorro, inversión y seguros. También situó a imagin en 4 millones de usuarios y al grupo en 12,66 millones de usuarios digitales.
Para el banco, una función como Cashback ayuda a que el cliente entre más en la app, use más la tarjeta y consulte ofertas personalizadas. Para el usuario, puede ser cómodo si ya compra en esos comercios y entiende bien las condiciones. Pero no debe sustituir la revisión básica: qué comisiones paga, qué tarjeta usa, qué modalidad de pago tiene activa y qué datos acepta compartir para recibir ofertas.
El cierre útil es este: el Cashback puede ser una ventaja si encaja con compras reales y condiciones claras. Si obliga a cambiar hábitos, usar crédito aplazado o dejar de mirar comisiones de cuenta y tarjeta, la devolución puede quedarse corta frente al coste total de la relación bancaria.









