Dos campañas activas, pero no buscan lo mismo
BBVA mantiene activa su Cuenta Online Sin Comisiones con el código PLAN1060 hasta el 15 de septiembre de 2026. La entidad anuncia una cuenta y tarjeta a 0 euros sin condiciones, pero el gancho de hasta 1.060 euros no llega por abrir la cuenta sin más: depende de domiciliar nómina o pensión, usar tarjeta, utilizar Bizum, traer recibos y mantener ahorro durante el primer año.
Kutxabank, por su parte, ofrece su Cuenta Remunerada + Nómina para nuevos clientes digitales que la activen entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2026. La remuneración anunciada llega hasta el 2% TAE el primer año y hasta el 0,50% TAE el segundo, sobre un saldo máximo de 30.000 euros. Después, la cuenta pasa a ser una Cuenta de Ahorro ordinaria.
La diferencia práctica es importante. BBVA pone más peso en el uso diario: cuenta, tarjeta, Bizum, recibos y operativa. Kutxabank concentra el atractivo en remunerar saldo y captar nuevos clientes digitales. Para quien esté comparando opciones, puede tener sentido ampliar el análisis con otras cuentas online antes de quedarse solo con el importe promocional.
Comisiones y condiciones: dónde está la diferencia real
BBVA presenta su Cuenta Online como una cuenta sin comisión de administración ni mantenimiento, con tarjeta Aqua Débito incluida, transferencias online dentro del Espacio Económico Europeo y retiradas de efectivo a débito en cajeros y oficinas BBVA en España. También indica que no hace falta domiciliar la nómina para evitar esas comisiones básicas.
Pero la clave está en separar cuenta sin comisiones de bonificación máxima. Una cosa es no pagar mantenimiento por la cuenta online y otra muy distinta sumar todos los incentivos anunciados. Para llegar al máximo, el cliente debe cumplir varias acciones: nómina o pensión superior a 800 euros, tarjeta, Bizum, recibos y saldo de 10.000 euros durante el primer año.
En Kutxabank, la Cuenta Remunerada se anuncia sin comisiones para nuevos clientes digitales, pero el matiz llega después: tras el segundo año pasa a Cuenta de Ahorro ordinaria. En esa cuenta, la entidad revisa requisitos trimestralmente y contempla escenarios de cuenta bonificada, parcialmente bonificada o sin bonificar, con comisiones que pueden afectar a la TAE si no se cumplen condiciones. Para revisar el encaje con otras opciones, el lector puede comparar también con bancos y cuentas sin comisiones.

Nómina, Bizum y permanencia: el punto que no conviene pasar por alto
La nómina es uno de los grandes campos de batalla. BBVA permite sumar hasta 400 euros por domiciliar nómina o pensión superior a 800 euros, o cuota de autónomos, dentro de su campaña. A eso añade importes por tarjeta, Bizum, recibos y ahorro. No es una mejora automática para todos: depende del uso real que haga el cliente de la cuenta.
Kutxabank tiene además una campaña específica para quienes domicilien por primera vez la nómina o pensión antes del 31 de diciembre de 2026. La entidad anuncia un abono de 300 euros brutos para nóminas de importe neto igual o superior a 800 euros, con permanencia de 36 meses. Para jóvenes de hasta 30 años, el compromiso baja a 12 meses.
Ese compromiso cambia la lectura de la oferta. Una bonificación inicial puede parecer atractiva, pero deja de serlo si obliga al cliente a mantener una relación que después no encaja con sus necesidades. Antes de mover ingresos, conviene mirar el coste completo, la permanencia, las condiciones de tarjeta, los recibos y qué ocurre si se incumple. En una decisión de este tipo, también ayuda revisar comparativas de bancos para llevar la nómina.
Qué debe revisar el cliente antes de elegir
El titular fácil sería decir que un banco gana al otro. Pero en banca casi nunca funciona así. BBVA puede resultar más simple para nuevos clientes digitales que buscan una cuenta de uso diario sin nómina obligatoria para evitar mantenimiento. Kutxabank puede tener interés para quien encaje como nuevo cliente digital, quiera remunerar saldo durante un periodo concreto y esté dispuesto a vigilar qué ocurre después.
La letra pequeña está en cuatro puntos: fecha de la campaña, requisitos para cobrar el incentivo, comisiones si dejan de cumplirse condiciones y situación de la cuenta cuando acaba la promoción. También conviene revisar descubiertos, tarjetas de crédito opcionales, retirada de efectivo fuera de red propia y cualquier comunicación contractual del banco.
El cliente no debería decidir solo por el importe más alto. La pregunta útil es otra: qué cuenta seguirá siendo razonable cuando termine el incentivo, cuánto exige la entidad para mantener ventajas y si esas condiciones encajan con su forma real de usar el banco.









