Qué cambia en las llamadas con BBVA
El cambio afecta a la forma en que BBVA comprueba la identidad del cliente cuando este contacta con Línea BBVA y necesita realizar una gestión que requiere verificación. Hasta ahora, una de las fórmulas habituales era pedir dos posiciones aleatorias de la clave de acceso en llamadas iniciadas por el propio cliente, una práctica que el banco ya explicaba en sus contenidos de seguridad sobre vishing.
Con la nueva función, BBVA incorpora una vía alternativa: el cliente recibe una notificación push en la app y valida la operación con la huella dactilar o el reconocimiento facial que ya tenga configurado en su móvil. El agente puede continuar con la gestión una vez completada esa comprobación.
El matiz importante es que no se trata de una obligación universal ni sustituye por completo al método habitual. Según la información publicada, BBVA lo plantea como una opción voluntaria y alternativa, por lo que el cliente puede seguir identificándose por el procedimiento tradicional si no quiere o no puede usar biometría.
Qué debes revisar en la app antes de usar la biometría
Para el cliente, la novedad no está solo en llamar al banco y poner el dedo en el móvil. La parte práctica está en la app. BBVA explica en su página de biometría que el usuario debe tener registrada la huella o el rostro en el dispositivo y activar la opción desde la app, dentro de Seguridad y Privacidad, en Ajustes de Acceso/Firma.
También conviene comprobar las notificaciones push. Si el sistema funciona mediante un aviso en la aplicación, tener las notificaciones desactivadas puede complicar la experiencia. En otras funciones de seguridad telefónica, BBVA recomienda activar las notificaciones de la app para poder verificar llamadas en tiempo real.
La otra revisión importante es el propio dispositivo. BBVA aclara que la lectura biométrica la realiza el móvil o la tablet, no el banco, y que la funcionalidad depende del fabricante del dispositivo. Si el cliente cambia la huella, el rostro o el móvil, puede tener que volver a activar la biometría en la app.

La letra pequeña: tus datos biométricos y el método alternativo
BBVA sostiene que no almacena ni trata los datos biométricos registrados en el dispositivo del cliente. Es decir, el banco no guarda la huella ni el rostro; la validación se realiza a través del sistema de seguridad del propio móvil.
Esto es relevante porque la biometría suele generar dos dudas: comodidad y privacidad. Para muchos usuarios, validar desde la app puede ser más rápido que recordar claves o dictar posiciones por teléfono. Pero la comodidad no elimina la necesidad de revisar cómo está configurada la app, quién tiene acceso al dispositivo y si hay otras huellas o rostros registrados en el móvil.
Si la biometría falla, BBVA indica que el cliente puede acceder con su clave habitual en la app y activar o desactivar la identificación biométrica cuando lo necesite. En este cambio concreto de llamadas, el banco también mantiene el procedimiento habitual como alternativa.
Seguridad telefónica: mejora útil, pero no excusa para bajar la guardia
La medida llega en un contexto en el que las llamadas fraudulentas siguen siendo un problema para los clientes bancarios. BBVA ha advertido recientemente de estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por el banco o por organismos públicos para pedir al usuario que actúe con urgencia sobre sus cuentas.
La biometría puede ayudar a reducir fricciones y a reforzar la identificación cuando el cliente llama al banco, pero no convierte cualquier llamada en segura. Si alguien llama diciendo ser BBVA y pide claves completas, códigos de un solo uso, transferencias urgentes, acceso remoto al móvil o instalar aplicaciones, la señal de alarma sigue siendo clara. BBVA recuerda que no pide realizar o cancelar transferencias por teléfono ni desplazarse a un cajero para hacer operaciones bajo instrucciones telefónicas.
Para quien usa mucho la banca móvil, este cambio refuerza una idea más amplia: la relación con el banco pasa cada vez más por la app. Por eso conviene revisar no solo la biometría, sino también los permisos, notificaciones, dispositivos vinculados y canales de atención. Si el usuario está comparando cómo operan otras entidades digitales, puede ampliar información en la guía de Finantres sobre mejores cuentas online o revisar la comparativa de mejores bancos y cuentas.
La clave está en no confundir seguridad con automatismo. Una app bien configurada puede facilitar gestiones, pero el cliente debe mantener una regla sencilla: validar solo desde canales oficiales, desconfiar de la urgencia y no entregar claves completas ni códigos a nadie.









