La app sigue siendo el centro de la atención de Imagin
Imagin funciona como una banca móvil de CaixaBank y eso se nota especialmente cuando el cliente necesita ayuda. La propia página oficial de contacto dirige primero a la app para resolver dudas “rápidamente” a través del chat, tanto si el usuario ya es cliente como si está en proceso de alta.
El punto relevante para el cliente no es solo dónde preguntar, sino qué tipo de problema tiene. Una duda sobre el IBAN, el acceso a la app o un movimiento puede empezar en el chat. Pero una incidencia con una tarjeta, un cargo no reconocido o una reclamación formal exige más cuidado: conviene dejar rastro, guardar justificantes y usar el canal adecuado.
Aquí está la letra pequeña del modelo digital. Una cuenta pensada para operar desde el móvil puede ser cómoda para muchos usuarios, pero también puede complicar la vida a quien necesita atención presencial, tiene problemas de acceso o no se maneja bien con la app. Antes de elegir una entidad de este tipo, tiene sentido comparar cómo encaja este modelo con otras cuentas online y no mirar solo las comisiones.

Teléfonos y correo: Imagin sí publica vías fuera del chat
La página oficial de Imagin muestra dos teléfonos de contacto: 93 887 25 08 y 900 211 211. También publica el correo imagin@imagin.com. Por tanto, no es exacto decir que Imagin solo atiende desde la app, aunque el peso real del servicio esté claramente orientado al canal digital.
El documento precontractual de la cuenta imagin recoge además el teléfono gratuito 900 211 211 dentro del apartado de ayuda y sitúa la atención de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Aun así, si el cliente necesita resolver una urgencia, conviene comprobar el canal concreto en la web o en la app en el momento de contactar, porque no todos los trámites tienen por qué seguir el mismo circuito.
Este detalle importa porque el teléfono no sustituye necesariamente a la operativa digital. En un banco móvil, muchas gestiones siguen remitiendo a la app: consultar movimientos, recuperar claves, pedir justificantes o iniciar devoluciones. Para un usuario joven o digital puede ser suficiente. Para una persona que depende más de oficina, gestor o atención telefónica, puede no serlo.

Reclamaciones: la vía formal pasa por CaixaBank
Si el problema no se resuelve por los canales ordinarios, Imagin remite a la vía de reclamaciones de CaixaBank. En la página oficial de CaixaBank, el Servicio de Atención al Cliente aparece como el órgano encargado de atender quejas y reclamaciones de clientes del grupo y de entidades adheridas.
El plazo también es importante. CaixaBank indica que su Servicio de Atención al Cliente dispone de un mes con carácter general y de 15 días hábiles en reclamaciones sobre servicios de pago para resolver. El Banco de España mantiene el mismo esquema general: primero hay que reclamar ante el servicio de atención al cliente o defensor del cliente de la entidad, y solo después acudir al supervisor si no contestan en plazo, rechazan la reclamación o la respuesta no convence.
Para el cliente, esto cambia la forma de actuar. No basta con escribir al chat si hay un cargo indebido, una operación no reconocida o un problema con una transferencia. En esos casos conviene documentar fechas, importes, capturas, mensajes y respuestas. Si después hay que reclamar, esa información puede marcar la diferencia. También puede ser útil revisar una guía sobre bancos y cuentas sin comisiones si el problema revela que el modelo de servicio no encaja con lo que el usuario necesita.

El coste oculto no siempre es una comisión
Imagin presenta sus servicios básicos como gratuitos, pero su propia información de tarifas advierte de que los servicios premium pueden tener precio y que algunos servicios bancarios de cuenta los ofrece ImaginBank como marca comercial de CaixaBank. En el documento precontractual aparece otra frase que conviene no pasar por alto: los principales servicios son gratuitos si se realizan desde la app o cajero automático, pero operar desde oficina puede tener algún coste.
Esto no significa que Imagin haya anunciado una nueva comisión general en junio de 2026. No hay base oficial para afirmarlo. El punto es otro: en un banco digital, el coste para el cliente puede aparecer cuando necesita salirse del circuito previsto, pedir determinados certificados, gestionar incidencias o acudir a canales menos habituales.
La comparación con otros neobancos no debería hacerse solo por precio. También cuenta la atención, la facilidad para reclamar, la disponibilidad de canales alternativos y la cobertura real cuando algo falla. Y si el perfil del usuario es joven, estudiante o primer cliente bancario, también conviene mirar opciones de bancos para jóvenes con el mismo criterio: app, comisiones, tarjetas, cajeros y soporte.
La idea práctica es sencilla: Imagin puede encajar bien con quien opera cómodo desde el móvil, pero el cliente debe saber qué canal usar antes de tener un problema. Chat para dudas rápidas, teléfono o correo para contacto directo y reclamación formal ante CaixaBank cuando la incidencia afecta a dinero, pagos, tarjeta o derechos como cliente.









