BBVA juega la carta del uso diario de la cuenta
BBVA ha elevado su campaña para nuevos clientes hasta un máximo de 1.060 euros, pero esa cifra no funciona como un pago único ni automático. La entidad la reparte en varios incentivos vinculados al uso de la cuenta: nómina, tarjeta, Bizum, recibos y saldo.
Según la información publicada por el propio banco, la Cuenta Online Sin Comisiones permite sumar hasta 760 euros durante el primer año por operar con la cuenta y llegar a 1.060 euros si el cliente también trae ahorro. La promoción aparece asociada al código PLAN1060 y está vigente hasta el 22 de julio de 2026 para nuevos clientes.
La parte más clara es la de la nómina: BBVA ofrece 400 euros por domiciliar nómina o pensión superior a 800 euros, o cuota de autónomos. A eso suma hasta 120 euros por usar la tarjeta, hasta 120 euros por utilizar Bizum, hasta 120 euros por domiciliar recibos y 300 euros si se mantiene un saldo de 10.000 euros durante el primer año.
La clave para el cliente está en no quedarse solo con la cifra grande. La cuenta puede ser sin comisión de administración y mantenimiento, y la tarjeta de débito Aqua aparece sin comisión de emisión y mantenimiento, pero la bonificación total depende de cumplir varios comportamientos. Quien solo domicilie la nómina no recibe lo mismo que quien, además, use tarjeta, Bizum, recibos y mantenga saldo.
Por eso esta oferta encaja mejor con un cliente que quiera centralizar su operativa diaria en BBVA. Para comparar con calma, tiene sentido revisar otras opciones dentro de los mejores bancos para llevar tu nómina y no mirar solo el incentivo inicial.

Kutxabank responde con ahorro, app y permanencia
Kutxabank ha movido ficha por otra vía. La entidad ofrece una Cuenta Remunerada para nuevos clientes digitales con hasta el 2% TAE el primer año, con abono mensual de intereses, sobre un saldo máximo de 30.000 euros. La campaña se puede contratar entre el 1 de junio y el 31 de julio de 2026.
La propia entidad detalla que el ejemplo para un saldo medio máximo de 30.000 euros arroja 594,59 euros brutos el primer año. En el segundo año, el saldo continúa remunerado al 0,50% TAE, con un importe bruto total de 149,65 euros en ese mismo supuesto. Después del segundo año, la cuenta pasa a ser una Cuenta de Ahorro ordinaria.
Aquí la letra pequeña es distinta a la de BBVA. Kutxabank limita el producto a nuevos clientes digitales que no mantengan una relación comercial vigente ni tengan un estudio de financiación en curso con la entidad. Es decir, no está pensado para cualquier cliente actual, sino para captar altas nuevas desde la app.
Además, Kutxabank mantiene otra campaña de nómina o pensión hasta el 30 de junio de 2026, con hasta 600 euros brutos. En este caso sí hay condiciones más exigentes: nómina, pensión o perfil joven según importes mínimos, compromiso de permanencia de 36 meses, saldo mínimo en cuenta de 250 euros y Bizum asociado durante el periodo de permanencia. Para jóvenes de hasta 30 años, la permanencia indicada por la entidad baja a 12 meses.
El detalle importante es que, si no se cumplen las condiciones, Kutxabank advierte de una penalización por incumplimiento. Esa diferencia pesa mucho frente a una promoción sin permanencia: el dinero inicial puede resultar atractivo, pero obliga a revisar si el cliente quiere mantener esa relación durante el plazo exigido.

No gana el que promete más, sino el que encaja con tu uso real
La comparación entre BBVA y Kutxabank no se resuelve solo con una cifra. BBVA empuja al cliente a usar la cuenta como banco principal: nómina, tarjeta, Bizum, recibos y saldo. Kutxabank separa dos reclamos: una cuenta remunerada digital para nuevos clientes y una campaña de nómina con permanencia y requisitos más cerrados.
Para un usuario que busque una cuenta online sin comisiones y operativa diaria, BBVA puede resultar más fácil de entender si ya pensaba mover su nómina y pagos. Para un cliente con ahorro disponible que quiera remunerarlo durante un periodo concreto, la propuesta de Kutxabank puede tener sentido, siempre que cumpla el perfil de nuevo cliente digital y tenga claro qué ocurre después del segundo año.
El error sería mirar solo el importe máximo. En las promociones bancarias, el máximo casi siempre exige cumplir todas las piezas. Y esas piezas tienen valor para el banco: nómina, recibos, pagos con tarjeta, Bizum, saldo, permanencia o actividad digital. Si el cliente no usa esos servicios de forma natural, puede terminar adaptándose a la campaña en lugar de elegir una cuenta que encaje con su vida diaria.
También conviene distinguir entre cuenta sin comisiones y promoción atractiva. Una cuenta puede no cobrar mantenimiento, pero exigir uso, vinculación o condiciones para acceder a determinados incentivos. Por eso, antes de cambiar de entidad, merece la pena comparar con otras cuentas online y con alternativas de bancos y cuentas sin comisiones.

Qué revisar antes de aceptar una promoción bancaria
El primer punto es la fecha. BBVA mantiene su campaña hasta el 22 de julio de 2026. Kutxabank permite contratar la Cuenta Remunerada hasta el 31 de julio, pero su campaña de nómina termina antes, el 30 de junio de 2026.
El segundo punto es el perfil. BBVA habla de nuevos clientes. Kutxabank, en la cuenta remunerada, acota aún más: nuevos clientes digitales sin relación comercial vigente ni estudio de financiación en curso. No es un matiz menor, porque puede dejar fuera a usuarios que ya tienen algún vínculo con la entidad.
El tercer punto es la permanencia. En la campaña de nómina de Kutxabank aparece un compromiso de 36 meses, salvo jóvenes de hasta 30 años, con 12 meses. En BBVA, la información publicada por Cinco Días recoge que la entidad no asocia permanencia ni penalizaciones al incumplimiento posterior de requisitos, pero el cliente debe revisar siempre la documentación contractual antes de firmar.
La decisión práctica no es qué banco paga más en el anuncio, sino qué condiciones se pueden cumplir sin forzar la relación bancaria. Si una promoción obliga a cambiar nómina, recibos, Bizum, tarjeta y saldo, lo razonable es revisar si ese movimiento compensa más allá del primer incentivo.









