La fecha importante no está solo en la TAE
Junio llega con una promoción muy visible de ING: quienes abran la Cuenta NARANJA pueden acceder al Depósito Bienvenida al 3% TAE durante tres meses, hasta 50.000 euros y solo para nuevos clientes. La propia entidad sitúa la fecha límite en el 30 de junio y explica que, al vencimiento, el capital y los intereses pasan a la Cuenta NARANJA asociada.
Ese matiz cambia bastante la lectura. La rentabilidad del 3% TAE no corresponde a la Cuenta NARANJA como saldo permanente, sino a un depósito promocional a tres meses. Después, el dinero sigue en la cuenta remunerada de ING, pero con una remuneración inferior: desde el 0,30% TAE si solo se tiene la Cuenta NARANJA y hasta el 1% TAE si el cliente tiene también Cuenta NÓMINA, según la información oficial de ING.
En números, ING pone como ejemplo un capital de 50.000 euros mantenido 90 días en el Depósito Bienvenida: 370,88 euros brutos. Aplicando una retención del 19%, el importe neto rondaría los 300,41 euros, siempre sujeto a la fiscalidad personal del cliente. No es una mala cifra para dinero líquido a corto plazo, pero tampoco debe confundirse con cobrar un 3% durante todo el año.

Qué pasa cuando termina la promoción
El punto que más conviene mirar es el aterrizaje posterior. Cuando acaba el depósito, el dinero vuelve a la Cuenta NARANJA, donde ING remunera el saldo día a día y abona los intereses el día 1 de cada mes. La entidad indica que no hay comisiones de apertura, administración o mantenimiento, ni importe mínimo, y que el dinero está disponible.
La diferencia está en la TAE aplicable después. Para un saldo diario de 10.000 euros durante un año, ING calcula 30 euros brutos si la cuenta remunera al 0,30% TAE. Si el cliente tiene Cuenta NÓMINA y cumple las condiciones de esa cuenta, el ejemplo sube a 99,50 euros brutos con el 1% TAE.
Aquí es donde el ahorrador debe comparar con calma. Una promoción corta puede ser interesante para un dinero que no se quiere inmovilizar mucho tiempo, pero la decisión real no depende solo del primer trimestre. También importa la rentabilidad posterior, el saldo que se quiere mantener, la comodidad operativa y si compensa asumir más vinculación. Antes de decidir, tiene sentido revisar otras mejores cuentas remuneradas con el mismo criterio: TAE, plazo, saldo máximo, requisitos y comisiones.

Una cuenta líquida, pero no una cuenta para todo
La Cuenta NARANJA es una cuenta de ahorro, no una cuenta corriente para el día a día. ING aclara que no tiene tarjetas asociadas, no permite Bizum y no admite domiciliación de recibos ni de impuestos. Para disponer del dinero, el cliente debe moverlo a una cuenta de ING o a una cuenta asociada de otro banco de la que sea titular.
Esto no es necesariamente un problema. De hecho, para muchas personas puede encajar bien como bolsillo separado para el fondo de emergencia o para ahorro a corto plazo. Pero conviene entender la operativa antes de abrirla: si se busca una cuenta para nómina, recibos, tarjeta y pagos diarios, la Cuenta NARANJA no cumple esa función.
También hay un matiz de vinculación. La Cuenta NARANJA básica remunera al 0,30% TAE. Para llegar al 1% TAE, ING exige tener Cuenta NÓMINA. Y esa cuenta, para ser gratuita, requiere nómina, pensión, prestación por desempleo o ingresos mensuales de al menos 700 euros; si no se cumple, puede aplicarse una comisión de mantenimiento de 3 euros al mes, según las condiciones publicadas por ING.
Por eso, la comparación no debe hacerse solo contra bancos que pagan más intereses. Debe hacerse contra productos que encajen con el uso real del dinero. En ese sentido, el lector puede ampliar la comparativa con la guía de bancos que dan más intereses por tus ahorros y valorar si prefiere liquidez inmediata, una promoción temporal o una remuneración más estable.

Seguridad, impuestos e inflación: la letra pequeña que no se ve en el titular
ING Bank N.V. opera en España como sucursal y está adherido al Sistema de Garantía de Depósitos Holandés. La cobertura es de hasta 100.000 euros por depositante y entidad, según la documentación de ING y la información del propio sistema holandés de garantía. Además, el contrato de ING clasifica la Cuenta NARANJA con indicador de riesgo 1/6, el nivel más bajo de la escala.
En fiscalidad, los intereses de cuentas y depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro. La retención habitual sobre estos intereses es del 19%, aunque la tributación final dependerá del conjunto de rentas del ahorro del contribuyente. Para importes pequeños, el neto suele acercarse bastante al bruto menos esa retención; para patrimonios con muchas rentas del ahorro, puede variar.
El otro filtro es la inflación. El INE estimó para mayo de 2026 una inflación anual del 3,2%. Eso significa que una cuenta al 0,30% o al 1% TAE puede ayudar a reducir el coste de tener dinero parado, pero no protege por sí sola el poder adquisitivo. Incluso el 3% TAE promocional debe leerse como una rentabilidad bruta, limitada a tres meses y hasta 50.000 euros.
Para el ahorrador, la clave de junio no es solo que ING ponga un 3% TAE en el escaparate. La clave es separar promoción, cuenta remunerada y uso real del dinero. Si el ahorro debe estar disponible, la Cuenta NARANJA puede tener sentido como herramienta de liquidez; si lo que se busca es maximizar rentabilidad, conviene compararla con otras cuentas de ahorro y revisar qué pasa cuando termina la oferta.









