Los fondos no se pierden, pero quedan dentro de la herencia
La primera idea importante es separar el susto del trámite. Los fondos de inversión que un cliente tenga en MyInvestor forman parte de su patrimonio y, por tanto, deben integrarse en la herencia. No son dinero “del banco” ni se extinguen por el fallecimiento del titular. Son participaciones de fondos, y la CNMV recuerda que cada partícipe es propietario de una parte del patrimonio del fondo en proporción a sus aportaciones.
La diferencia práctica es que, una vez comunicado el fallecimiento, la operativa queda condicionada. La CNMV considera que la comunicación de la defunción debe impedir ventas o disposiciones hasta que los herederos aporten la documentación completa y se haga el cambio de titularidad. Es decir: el dinero sigue invertido, pero no debería moverse libremente mientras se acredita quién tiene derecho a recibirlo.
MyInvestor indica en sus preguntas frecuentes que, para iniciar el proceso de testamentaría, hay que enviar el certificado de defunción del titular a testamentarias@myinvestor.es. Una vez recibido, la entidad emite el certificado de posición a fecha de fallecimiento, que se remite a los herederos legales.
El trámite empieza con papeles, no con la app
Aquí está la parte menos cómoda para el heredero: no basta con tener acceso al móvil del fallecido, conocer su cartera o ver los fondos en la aplicación. La entidad necesita acreditar la muerte, identificar a los herederos y comprobar cómo se reparte la herencia.
MyInvestor explica en su blog que los familiares deben presentar el certificado de defunción para obtener el certificado de últimas voluntades; si hay testamento, habrá que acudir a la notaría correspondiente, y si no lo hay, se abre la declaración de herederos. Después, una vez reclamada la herencia y liquidado el Impuesto de Sucesiones, los herederos pueden entregar la documentación a la entidad para que proceda al traspaso o liquidación de las inversiones.
La CNMV también concreta que, para cambiar la titularidad, la documentación debe incluir la escritura pública de partición de herencia o un documento privado firmado por todos los herederos, además de los justificantes de estar al corriente del Impuesto de Sucesiones. Si esa documentación no está completa, la entidad puede negarse a tramitar la testamentaría de los instrumentos financieros.
La clave está en la letra pequeña: un fondo de inversión no funciona igual que un plan de pensiones. En los planes, el cobro corresponde a los beneficiarios designados, que no tienen por qué coincidir con los herederos legales. En los fondos, el punto de partida es la herencia y la adjudicación que resulte del testamento o de la declaración de herederos.

El valor puede cambiar mientras se tramita la herencia
El certificado de posiciones sirve para fijar qué tenía el fallecido en MyInvestor en la fecha de defunción. Ese dato es clave para el inventario de la herencia y para liquidar impuestos. Pero el heredero no debe confundir ese valor con una garantía de cobro final.
Los fondos de inversión siguen expuestos al mercado. La CNMV recuerda que los aumentos o disminuciones del patrimonio del fondo se atribuyen proporcionalmente a los partícipes, de modo que el valor puede subir o bajar según evolucionen los activos.
En fiscalidad, hay otro matiz importante. La Agencia Tributaria señala que, en las transmisiones lucrativas por fallecimiento, queda excluida de gravamen en IRPF la posible ganancia o pérdida patrimonial generada hasta la muerte del contribuyente, lo que se conoce como “plusvalía del muerto”. Eso no significa que heredar sea gratis: los herederos deben atender el Impuesto de Sucesiones según su caso y comunidad autónoma.
Para el bolsillo del heredero, la lectura práctica es sencilla: el problema no suele ser que el fondo se pierda, sino cuánto tarda el trámite, qué valor se toma para impuestos, si el mercado se mueve durante ese tiempo y qué costes puede aplicar la entidad por la testamentaría o el cambio de titularidad.
Qué derechos tienen los herederos frente al banco
El heredero no llega a ciegas. El Banco de España indica que las entidades deben facilitar a los herederos información como el certificado de posiciones del cliente fallecido, movimientos posteriores al fallecimiento, movimientos de aproximadamente un año antes y copia de los contratos de los que fuera titular. Esa información es necesaria para conocer el caudal hereditario antes de aceptar la herencia.
También hay un punto sensible en comisiones. El Banco de España considera que el certificado de posiciones o saldos necesario para liquidar el Impuesto de Sucesiones no debería tener coste para los herederos, porque es un documento necesario para cumplir una obligación legal.
Esto no elimina todas las posibles comisiones del proceso. La CNMV distingue entre comisiones de tramitación de testamentaría y cambio de titularidad, y recuerda que las entidades pueden aplicar tarifas por servicios prestados si están correctamente previstas. Pero también advierte de que no sería adecuado cobrar dos veces por trámites que se solapan.

Qué conviene revisar si usas MyInvestor para invertir
Para un cliente de MyInvestor, el aprendizaje no es dejar de invertir, sino ordenar la información. Si una familia no sabe dónde están los fondos, qué productos hay contratados o qué documentación exige la entidad, el trámite se puede alargar más de lo necesario.
Quien tenga fondos, carteras o varios bancos para invertir debería dejar localizable la entidad, los productos contratados y el correo de contacto actualizado. También conviene distinguir entre fondos, cuenta corriente, planes de pensiones, acciones o ETFs, porque cada producto puede seguir un camino distinto en una herencia. Si el lector está comparando entidades para centralizar su inversión, puede revisar esta guía de mejores bancos para invertir en fondos con atención a costes, operativa y servicio.
La digitalización simplifica muchas gestiones en vida, pero en una testamentaría el heredero necesita papeles, identificación y trazabilidad. Por eso, además de comparar comisiones o catálogo de fondos, también merece la pena mirar atención al cliente, canales de contacto y claridad documental. Para una visión más amplia, esta comparativa de mejores bancos y cuentas puede servir como punto de partida, sin convertir la herencia en una recomendación de cambio de banco.
La idea útil es esta: los fondos de MyInvestor no desaparecen cuando fallece el titular, pero quedan sujetos a la herencia, al impuesto correspondiente y a la validación documental. Antes de que los herederos puedan mantenerlos, traspasarlos o liquidarlos, deben acreditar que tienen derecho a hacerlo.









