La nueva internacionalización de las pymes: vender en Europa sin abrir una oficina

Kaufland prepara su marketplace en España y Amazon ya concentra miles de pymes españolas exportadoras. La venta online internacional gana peso, pero para una pyme la clave no es solo llegar a más clientes: es controlar comisiones, logística, IVA, devoluciones y margen.

Pyme española preparando ventas online para mercados europeos
Pyme española preparando ventas online para mercados europeos

El escaparate europeo ya no exige una oficina en cada país

La internacionalización de una pyme española ya no empieza necesariamente alquilando una oficina fuera, contratando un equipo local o buscando distribuidores país por país. Cada vez más, empieza subiendo catálogo, traduciendo fichas, calculando envíos y aceptando las reglas de un marketplace.

La novedad más reciente está en Kaufland Global Marketplace. La plataforma incluye ya España y Países Bajos entre sus mercados y permite a los vendedores operar en varios países europeos con un solo registro. En su web oficial aparecen Alemania, Francia, Italia, Polonia, Austria, República Checa, Eslovaquia, España y Países Bajos como mercados disponibles.

Esto cambia el mapa para muchos pequeños negocios. No porque vender fuera sea fácil, sino porque la barrera de entrada baja. Una pyme que antes veía Alemania, Francia o Italia como mercados lejanos puede probar demanda sin montar estructura física propia.

Amazon también empuja en esa dirección. Según la propia compañía, unas 17.000 pymes españolas que venden en Amazon alcanzaron 1.200 millones de euros en exportaciones en 2024. Además, ICEX y Amazon han lanzado el programa Impulsa para apoyar a empresas españolas que quieren crecer fuera a través de la plataforma.

La lectura para el autónomo o pequeño empresario es clara: el mercado se abre, pero también se complica. Vender en Europa no es solo vender más. Es vender con otra fiscalidad, otros idiomas, otras expectativas de entrega y otros costes.

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La letra pequeña está en las comisiones, la logística y el IVA

Para una pyme, entrar en un marketplace puede parecer más barato que abrir una oficina. Y muchas veces lo es. Pero eso no significa que sea gratis ni que el margen esté garantizado.

ICEX recoge, por ejemplo, que vender en Kaufland Global Marketplace implica una suscripción mensual y comisiones por venta que varían según categoría y mercado. También recuerda que las empresas de la Unión Europea deben cumplir con sus obligaciones fiscales, incluido el IVA intracomunitario o la inscripción en sistemas tributarios locales cuando corresponda.

Ahí está una parte importante del asunto. El coste real no se queda en la cuota de la plataforma. Hay que sumar comisión por venta, publicidad interna si se quiere visibilidad, traducción de fichas, atención al cliente, devoluciones, embalaje, cumplimiento legal y posibles costes logísticos.

Miravia, por su parte, también deja claro en sus condiciones para vendedores que los ingresos se remiten después de deducir impuestos y tasas aplicables. Y establece modelos de entrega distintos, incluida la entrega gestionada por el vendedor o coordinada por la plataforma.

Para un comercio pequeño, esto exige hacer números antes de ilusionarse con el tamaño del mercado. Si el producto deja poco margen, una comisión aparentemente asumible puede comerse la rentabilidad. Si las devoluciones son frecuentes, el problema no estará en vender, sino en que cada devolución internacional puede borrar el beneficio de varias operaciones.

Por eso conviene revisar también la parte bancaria y de cobros. Al vender fuera pueden aparecer costes por conversión de divisa, plazos de liquidación, comisiones de pasarela, tarjetas internacionales o financiación de circulante. Antes de escalar, tiene sentido comparar bancos para autónomos y mirar qué entidad encaja mejor con cobros internacionales, TPV, transferencias y operativa diaria.

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Amazon, Miravia, Kaufland y otros marketplaces no sirven igual para todos

El crecimiento de los marketplaces no significa que todos los negocios deban vender en todos. Amazon puede dar volumen y alcance internacional. Miravia puede tener sentido para determinadas marcas de consumo en España. Kaufland abre una vía europea interesante para vendedores con catálogo preparado. Otros marketplaces como Zalando, Cdiscount, Fnac, Allegro, Bol o ManoMano pueden ser más útiles según categoría, país y tipo de producto.

ICEX ofrece un directorio internacional con más de 300 mercados electrónicos seleccionados. Ese dato es importante porque desmonta una idea peligrosa: no existe “el marketplace” perfecto. Existe el canal que encaja con el producto, el margen, la logística y la capacidad de gestión de cada empresa.

Un fabricante de cosmética no tiene el mismo problema que una tienda de recambios, una marca de moda, un ecommerce de hogar o un pequeño distribuidor de productos electrónicos. Cambian las devoluciones, el ticket medio, la competencia, los requisitos legales y el coste de captar visibilidad.

También cambia el dinero que hace falta para aguantar el crecimiento. Vender más puede exigir comprar más stock, adelantar envíos, invertir en publicidad, financiar campañas y esperar a cobrar. La internacionalización digital puede mejorar la facturación, pero también tensionar la caja si se crece sin controlar los plazos.

En ese punto, una pyme debería mirar no solo el marketplace, sino toda la estructura financiera: cuenta de empresa, TPV, pasarela de pago, financiación y costes bancarios. Para negocios con sociedad puede ser útil revisar bancos para empresas o bancos para pequeñas empresas antes de mover una operativa que va a crecer en volumen y complejidad.

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Vender fuera sin oficina no significa vender sin estructura

La oportunidad está ahí. ICEX calcula que el comercio electrónico europeo seguirá creciendo y que podría superar los 565.000 millones de euros en ventas en 2029. La CNMC también refleja el peso creciente del ecommerce en España, con 28.346 millones de euros facturados en el segundo trimestre de 2025 y un fuerte componente transfronterizo.

Pero el autónomo debe leer esta tendencia con calma. Un marketplace puede sustituir parte de la presencia física, pero no sustituye la gestión. Hay que preparar catálogo, precios, impuestos, logística, atención al cliente, devoluciones y márgenes por país.

La nueva internacionalización es más accesible, sí. Pero no elimina la letra pequeña. La cambia de sitio: antes estaba en abrir oficina, contratar red comercial y entrar en ferias; ahora está en las comisiones, los algoritmos, las condiciones de cada plataforma, el coste de entregar rápido y la capacidad de cobrar sin perder margen.

Para una pyme española, vender en Europa sin abrir una oficina puede ser una oportunidad real. La decisión práctica no es si el mercado es grande, porque lo es. La pregunta útil es si el negocio puede vender fuera manteniendo margen, liquidez y control sobre sus costes.

Kaufland Global Marketplace, ICEX, Amazon España, Miravia, CNMC.

Esta noticia ha sido elaborada por Javier Borja

Javier Borja

Javier Borja

Especialista

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Especialista en autónomos, negocios y finanzas para pymes.

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