Qué cambia con la llegada de los ETFs long/short
La novedad no está solo en First Trust. Está en el tipo de producto que empieza a ganar sitio en Europa: ETFs que mantienen la liquidez y la operativa de un fondo cotizado, pero que incorporan estrategias más propias de la gestión alternativa.
Según ETF Stream, First Trust ha presentado ante el regulador irlandés el First Trust Long/Short Equity UCITS ETF, una versión europea de su estrategia long/short estadounidense. La información disponible apunta a que el producto todavía está en fase de registro, por lo que no conviene tratarlo como un ETF ya disponible para cualquier inversor español.
El movimiento llega después de varios lanzamientos similares. BNP Paribas AM ha listado en Europa ETFs activos con estrategias de long/short, managed futures, income con opciones y buffer; iMGP y Sirios han llevado al mercado una estrategia long/short en formato UCITS ETF; y Man Group ha registrado ETFs UCITS ligados a estrategias activas, incluida una de seguimiento de tendencias.
Por qué no son indexación sencilla
Un ETF clásico suele buscar algo fácil de explicar: replicar un índice amplio, con bajo coste y reglas transparentes. Un S&P 500, un MSCI World o un ETF global de renta variable tienen riesgos, pero el inversor entiende bastante rápido qué está comprando. Para comparar ese tipo de productos, tiene sentido revisar guías como la de mejores ETFs o la de mejores ETFs para invertir a largo plazo.
Un long/short funciona de otra manera. Puede comprar compañías que el gestor o el modelo considera atractivas y ponerse corto en otras que considera menos interesantes. Esa posición corta busca ganar si el activo cae, pero también puede generar pérdidas si sube. El riesgo no desaparece: cambia de forma.
La versión estadounidense de First Trust, el FTLS, tiene como objetivo buscar rentabilidad total a largo plazo mediante posiciones largas y cortas en renta variable. En su página oficial figuran un TER total del 1,38% a fecha 2 de marzo de 2026, activos netos superiores a 2.400 millones de dólares a 14 de julio de 2026 y una exposición neta cercana al 61% a 13 de julio.

El envoltorio ETF no hace simple la estrategia
El punto importante para el inversor está en no confundir formato con sencillez. Que algo cotice como ETF no significa que funcione como un ETF indexado tradicional. En estos productos puede haber ventas en corto, futuros, opciones, swaps, modelos cuantitativos, exposición variable y costes superiores a los de la indexación básica.
ETF Stream señala que la estrategia estadounidense de First Trust invierte entre el 80% y el 100% de la cartera en posiciones largas, puede mantener posiciones cortas entre el 0% y el 50% y también puede destinar hasta el 20% a futuros sobre índices de renta variable. Además, utiliza el modelo Sabrient/Gradient Earnings Quality Rank para filtrar posiciones largas y cortas.
Esto puede tener sentido para ciertos perfiles, pero exige más análisis. Hay que mirar el coste total, el diferencial de compraventa, la liquidez, la exposición neta real, el uso de derivados, el riesgo de contraparte y qué ocurre si el modelo falla. Antes de operar, también conviene revisar bien la plataforma, mercados disponibles y comisiones, algo que puede compararse en la guía de mejores brokers para invertir en ETFs.
Qué debe vigilar el inversor español
Para un inversor en España, la primera pregunta no es si la estrategia suena atractiva. Es más básica: si el ETF UCITS está aprobado, listado, documentado y disponible a través de su broker. En el caso de First Trust, todavía quedan datos clave por confirmar de la versión europea: ticker, ISIN, TER, divisa, política de dividendos, clases disponibles, mercados de cotización y KID.
La segunda pregunta es de cartera. Un ETF long/short no debería analizarse igual que un ETF amplio de bolsa estadounidense o global. Puede reducir exposición neta al mercado, pero no elimina riesgo de pérdida. También puede quedarse atrás en subidas fuertes de mercado, sufrir por posiciones cortas mal planteadas o tener costes más altos que erosionen la rentabilidad.
La tercera pregunta es fiscal y operativa. En España, los ETFs no tienen el mismo tratamiento que los fondos de inversión traspasables en la mayoría de casos. Además, si el producto cotiza en otra divisa o con poca liquidez, el inversor puede asumir costes adicionales. Si el foco del producto termina estando en acciones estadounidenses, puede ser útil compararlo con alternativas más simples de ETFs de Estados Unidos antes de añadir complejidad.

Dónde pueden encajar y dónde pueden complicar la cartera
Estos ETFs pueden tener un papel como exposición satélite o herramienta de diversificación para inversores que entienden bien la estrategia. No son, por definición, sustitutos directos de un ETF global barato ni de una cartera indexada sencilla. Su valor depende de que la gestión activa aporte algo después de costes, rotación y errores de modelo.
El crecimiento de los ETFs activos en Europa ayuda a explicar por qué llegan más productos de este tipo. Morningstar situaba el patrimonio de los ETFs activos europeos en 85.600 millones de euros al cierre del primer trimestre de 2026, aunque seguían siendo una parte pequeña del mercado total. Es decir, crecen rápido, pero todavía son una categoría en construcción.
Para el inversor particular, la clave está en mirar más allá del nombre. Un ETF long/short puede parecer cómodo porque se compra como cualquier ETF, pero dentro hay más decisiones: qué se compra, qué se vende en corto, cuánto riesgo neto se asume, qué derivados se usan y cuánto cuesta mantenerlo. Antes de invertir, hay que entender qué se está comprando.









