El precio cero no siempre es el coste cero
La comisión de compra es solo una parte del coste de invertir en ETFs. Para un inversor que compra todos los meses, un plan gratuito puede ser interesante. Pero si la ejecución se hace con un diferencial amplio entre precio de compra y precio de venta, el ahorro de comisión puede perder parte de su sentido.
Ese diferencial, conocido como spread, es especialmente importante en ETFs menos líquidos, en horarios en los que el mercado subyacente está cerrado o cuando el producto cotiza en una bolsa con poca profundidad. En la práctica, el inversor puede pagar más al comprar o recibir menos al vender sin ver una comisión explícita en el extracto.
Por eso, al comparar plataformas, no basta con mirar si el bróker cobra 0 euros, 1 euro o una tarifa plana. También conviene revisar dónde ejecuta la orden, qué alternativas de mercado ofrece y qué costes externos, de producto o de divisa pueden aparecer. Para quien esté construyendo cartera, la selección de mejores ETFs solo es una parte del análisis; la otra es cómo y dónde se compran.

PFOF: el conflicto que Europa quiere cerrar
El pago por flujo de órdenes, conocido como PFOF, consiste en que un bróker recibe una compensación por enviar órdenes de clientes a un determinado centro de ejecución. La Unión Europea ha endurecido esta práctica: el artículo 39a de MiFIR prohíbe que las empresas de inversión reciban pagos o beneficios de terceros por ejecutar o transmitir órdenes de clientes hacia un centro concreto.
La norma entró en vigor con la revisión de MiFIR, aunque existe una exención temporal para determinados Estados miembros hasta el 30 de junio de 2026. Según la lista publicada por ESMA, Alemania notificó el uso de esa exención. El matiz relevante para el lector español es que esa excepción se limita a firmas bajo esa jurisdicción cuando prestan servicio a clientes domiciliados o establecidos en ese mismo Estado miembro.
La CNMV ya había analizado el problema en 2022 con operaciones sobre acciones españolas de un bróker de comisión cero. El supervisor recordaba que ESMA veía el PFOF como una práctica con riesgos relevantes de protección al inversor y, en muchos casos, difícil de encajar con las obligaciones de MiFID II. No significa que todo neobróker ejecute mal, pero sí que el inversor debe mirar más allá del reclamo comercial.

Trade Republic, Scalable y DEGIRO: lo que hay que mirar
Trade Republic indica en su información de costes que el cliente no paga comisión de orden por negociar valores, pero sí un euro de costes externos de liquidación por transacción. También señala que en los ETFs existen costes corrientes del propio producto, ligados al TER, ya incluidos en el precio del ETF. En operaciones fraccionadas, su soporte en España menciona ejecución a través de LS Exchange y costes externos de liquidación de un euro por operación.
Scalable Capital, por su parte, ofrece planes de inversión sin comisión y condiciones de 0 euros en ciertos ETFs PRIME desde 250 euros, según el plan. Pero su propia página de comisiones avisa de que pueden aplicarse costes de producto, diferenciales e incentivos. También permite operar en European Investor Exchange, gettex y Xetra; en Xetra, la tarifa oficial incluye 3,99 euros por operación más un canon del 0,01%, con mínimo de 1,50 euros.
DEGIRO ha vinculado su Selección Principal de ETFs a Tradegate. En su web española indica que permite invertir en más de 1.000 ETFs, ETCs y ETNs por 1 euro de coste de tramitación, pero también advierte de posibles costes de tipo de cambio, costes externos de producto o spread. Para el resto de ETFs se aplican las tarifas habituales.
El mensaje común es sencillo: la operación barata no siempre es la operación mejor ejecutada. Y para una cartera de largo plazo, donde el inversor puede acumular posiciones durante años, pequeños costes repetidos tienen más importancia de la que parece al principio.

Qué debe revisar el inversor antes de elegir bróker
El primer filtro es el ETF: índice, TER, réplica, divisa, política de dividendos, liquidez y encaje en cartera. En productos globales o de largo plazo, conviene no elegir solo por el bróker, sino por la calidad del vehículo. Aquí tiene sentido contrastar opciones como los mejores ETFs para invertir a largo plazo antes de fijarse únicamente en la comisión de compra.
El segundo filtro es la ejecución. Si el bróker permite elegir mercado, conviene comparar el precio en distintas bolsas, evitar órdenes a mercado cuando el spread sea amplio y operar en horarios en los que el ETF y sus activos subyacentes tengan más liquidez. En ETFs estadounidenses cotizados en Europa, por ejemplo, la hora de negociación puede afectar al diferencial si Wall Street aún no está abierto.
El tercer filtro es la divisa. Algunos ETFs cotizan en euros, otros en dólares, libras u otras monedas. Si hay conversión, puede aparecer una comisión explícita o un coste incluido en el cambio aplicado. Para un inversor español, esto importa tanto como el TER: una mala conversión repetida puede comerse parte del ahorro conseguido por usar un bróker barato.
La conclusión práctica no es evitar los neobrókers. Es compararlos bien. Un plan gratuito puede ser útil para aportaciones periódicas pequeñas, pero debe analizarse junto al spread, el centro de ejecución, la divisa, los incentivos y la fiscalidad operativa. En ETFs, barato es mejor solo cuando el coste total también lo es.








