Qué ha confirmado realmente la sentencia
La novedad no es una nueva comisión, ni un cambio de condiciones para clientes de CaixaBank. Lo relevante es que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado la decisión del Juzgado de lo Social número 11 de Bilbao y ha considerado proporcional el despido disciplinario de la directora de una oficina bancaria. La sentencia, de 22 de julio de 2025, no era firme y admitía recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.
Hay un matiz importante: las fuentes oficiales consultadas no sitúan el caso en Tarragona. El Poder Judicial habla de una oficina de CaixaBank en un municipio vizcaíno, y la resolución procede de órganos judiciales de Bilbao y Vizcaya. Por tanto, cualquier referencia a Tarragona debe corregirse o verificarse antes de publicar.
Para el cliente bancario, el caso no implica que CaixaBank cambie tarifas, cuentas, tarjetas ni requisitos de vinculación. Pero sí abre una lectura práctica: qué ocurre cuando una oficina depende de una sola persona, no abre a tiempo o deja sin servicio a quienes necesitan atención presencial.
Por qué importa al cliente más allá del despido
La resolución recoge que la oficina era de tipo S1, es decir, un centro unipersonal en el que la trabajadora era directora y única empleada. Su horario de apertura al público era de 8:15 a 14:30 de lunes, martes, miércoles y viernes, con horario añadido los jueves por la tarde. En varios días, según los hechos probados, hubo clientes esperando en la puerta.
El episodio más llamativo se produjo el 3 de enero de 2024: la sentencia recoge que la directora finalizó su jornada a las 12:55 para acudir a la peluquería, donde fue atendida entre las 13:11 y las 15:09, sin reincorporarse después a la oficina, que debía permanecer abierta hasta las 14:30.
La clave para el cliente no está en el despido en sí, sino en el servicio. Quien depende de una sucursal para retirar efectivo, resolver incidencias, firmar documentación o hacer gestiones complejas puede verse más afectado por cierres imprevistos que un usuario digital. Por eso, al comparar bancos y cuentas, no conviene mirar solo comisiones: también importan oficinas, horarios, canales de atención y facilidad para reclamar.

La letra pequeña: horario, registro y seguridad
El tribunal no se limita a hablar de retrasos. También da relevancia a la manipulación del sistema de registro horario. Según la sentencia, en los días revisados la trabajadora ratificó horarios teóricos de entrada y salida que no se correspondían con la realidad y no constaban salidas y entradas durante la jornada.
El caso incluye además un elemento de seguridad bancaria. La resolución recoge que, en algunas ocasiones, el sistema de alarma de la oficina fue desconectado con la contraseña de la directora antes de su llegada real. La propia carta de despido atribuía a ese uso de claves un riesgo para la seguridad del centro.
Algunos medios han destacado que la directora cobraba 7.345 euros mensuales. Ese dato aparece en informaciones secundarias, pero la versión consultada de la sentencia recoge el salario bruto mensual sin mostrar de forma clara el importe exacto. Por prudencia editorial, la cifra debe verificarse en fuente primaria antes de convertirla en eje del titular.
Qué puede hacer el cliente si una oficina no atiende
Si una oficina bancaria no abre en su horario, cierra antes o no atiende una gestión relevante, lo útil es dejar constancia: fecha, hora, oficina, operación que se quería realizar y canal usado después para intentar resolverlo. No es lo mismo una incidencia puntual que un problema repetido que impide operar con normalidad.
Cuando la incidencia afecta a una operación concreta, conviene reclamar primero ante el Servicio de Atención al Cliente de la entidad. El Banco de España recuerda que el usuario puede acudir al supervisor si el banco no admite la reclamación, la desestima total o parcialmente o no responde en plazo.
Este caso tampoco significa que todos los clientes deban abandonar la oficina física. Significa que el servicio presencial sigue siendo importante, especialmente para personas mayores, clientes menos digitales o usuarios que prefieren tratar ciertas operaciones en ventanilla. Quien ya opera casi todo por internet puede valorar cuentas online, pero siempre revisando soporte, comisiones, cajeros y canales de atención.
La idea práctica es sencilla: el fallo judicial no cambia las condiciones de CaixaBank para sus clientes, pero recuerda que una oficina bancaria no es solo una dirección en el mapa. Es servicio, seguridad, horarios y capacidad real de respuesta cuando el cliente necesita a su banco.









