Revolut ya no compite solo como app de pagos
Revolut ha dejado de ser, para muchos usuarios, una aplicación secundaria para viajar, cambiar divisa o hacer pagos puntuales. La entidad afirma que ya la usan 6 millones de personas en España y más de 75 millones en todo el mundo, una escala que la coloca en el radar directo de la banca tradicional.
Ese crecimiento importa porque Revolut ya opera en España a través de Revolut Bank UAB, Sucursal en España, inscrita con el código 1583 en el Banco de España. Sus servicios de cuenta y pagos se prestan desde esa sucursal, aunque la entidad está autorizada por el Banco de Lituania y el Banco Central Europeo, con supervisión del Banco de España en normas de conducta.
Para el cliente, esto cambia la comparación. Ya no se trata solo de elegir una app cómoda, sino de decidir si una entidad digital puede ocupar parte del espacio que antes reservaba a su banco principal: cuenta, tarjeta, Bizum, transferencias, ahorro remunerado o incluso crédito, siempre con las condiciones de cada producto.
Ahí conviene mirar la letra pequeña. En el documento informativo de comisiones de Revolut para España, el plan Estándar mantiene 0 euros de comisión anual en el paquete de servicios, pero las retiradas en cajeros tienen límites: hasta cinco retiradas al mes o hasta 200 euros mensuales sin coste; por encima, en España puede trasladarse el coste del cajero.

BBVA conserva una ventaja que no cabe solo en la app
BBVA también está empujando fuerte en digital. En 2025 captó 11,5 millones de nuevos clientes a nivel de grupo, con un 66% por canales digitales, según sus resultados. En España, además, la entidad ha reforzado su Cuenta Online Sin Comisiones como producto de entrada para nuevos clientes.
La propuesta de BBVA tiene un punto relevante frente a Revolut: combina alta digital con infraestructura bancaria tradicional. La Cuenta Online Sin Comisiones se contrata por web o app y, según la información de BBVA, no tiene comisión de administración ni mantenimiento, incluye tarjeta de débito sin comisión de emisión y mantenimiento si se contrata junto a la cuenta, transferencias SEPA online o en cajero a 0 euros y retirada de efectivo en cajeros propios.
Pero tampoco debe leerse como una cuenta sin matices. Es una cuenta dirigida a nuevos clientes, no se contrata en oficina y el propio documento precontractual recoge condiciones específicas para determinados usos, descubiertos, transferencias no SEPA o retiradas en cajeros de otras entidades. En banca, “sin comisiones” casi siempre exige leer qué servicios quedan dentro y cuáles quedan fuera.
Para quien compare opciones, el punto práctico no es si BBVA o Revolut “ganan” en abstracto. Es qué uso real va a dar a la cuenta. Un cliente que necesita oficinas, gestores, una red amplia de cajeros o productos como hipoteca y financiación puede valorar más la estructura de BBVA. Un usuario muy digital, que opera desde el móvil y busca agilidad en pagos o viajes, puede ver más atractivo en Revolut.
En este terreno encajan bien las comparativas de mejores cuentas online y mejores bancos y cuentas sin comisiones, siempre revisando requisitos, límites y costes fuera del uso básico.

La batalla real es por la nómina y el saldo del cliente
El crecimiento de los neobancos tiene una lectura clara: muchos clientes ya están dispuestos a abrir cuentas fuera de la banca tradicional. La pregunta es si esas cuentas se convierten en la relación bancaria principal o se quedan como cuenta secundaria para pagos, viajes o gestión diaria.
Cinco Días recogía este año que Revolut, MyInvestor e ING concentran una parte relevante de los flujos netos de depósitos desde 2024, pero también que el saldo total de los neobancos sigue siendo pequeño frente a la gran banca. En el caso de Revolut, el medio citaba unos seis millones de clientes en España y una cuota aproximada del 0,2% de los depósitos totales al cierre del tercer trimestre de 2025.
Ese dato explica por qué BBVA no mira a Revolut solo como un rival de tarjeta o app. La pelea está en la nómina, en el ahorro que permanece en cuenta, en los pagos recurrentes, en Bizum, en la tarjeta que el cliente usa cada día y en los productos que generan más relación: crédito, seguros, inversión o hipoteca.
También explica por qué el usuario debe comparar más allá del reclamo inicial. En una cuenta bancaria importan las comisiones de mantenimiento, la tarjeta, los cajeros, las transferencias, los descubiertos, el cambio de divisa, la atención al cliente y la facilidad para reclamar. Y, si el cliente quiere usar un neobanco como banco principal, debe comprobar qué ocurre ante bloqueos, incidencias, límites operativos o necesidad de atención presencial.
Quien esté valorando un banco digital puede revisar también las opciones de mejores neobancos o mejores neobancos con Bizum, pero sin convertir la comparación en una decisión automática. Una cuenta barata puede salir cara si no encaja con el uso real del cliente.

Qué debe mirar el cliente antes de elegir
La comparación entre BBVA y Revolut en junio de 2026 no deja una respuesta única. Deja una advertencia útil: la banca digital ya compite de verdad, pero no todas las cuentas sirven para lo mismo ni todos los clientes necesitan lo mismo.
Antes de mover la nómina, cerrar una cuenta o convertir una app en banco principal, conviene revisar cuatro puntos: comisiones reales, límites de cajeros y transferencias, cobertura y regulación aplicable, y canales de atención si surge un problema. También es importante comprobar si el producto está pensado para nuevos clientes, si exige contratación digital o si hay costes fuera del uso habitual.
Para el cliente, el pulso BBVA-Revolut puede ser positivo si obliga a mejorar precios, apps y servicios. Pero la decisión no debe tomarse por una promoción ni por una etiqueta de “sin comisiones”. Debe tomarse leyendo las condiciones y pensando en cómo se usa el banco cada mes.









