La primera clave es no simplificar la foto. La cifra agregada circula ya como un titular del sector, pero no responde a un único dato consolidado oficial, sino a una suma elaborada a partir de las cuentas trimestrales de los grandes bancos.
En ese reparto, el peso no es homogéneo. BBVA, por ejemplo, cerró marzo de 2026 con 126.877 empleados, por encima de los 124.741 de marzo de 2025, aunque redujo su red de 5.733 a 5.565 oficinas. Bankinter también apenas recortó: pasó de 6.674 a 6.648 empleados y de 447 a 445 sucursales.
Banco Sabadell sí mostró descenso en ambos frentes, con 13.943 empleados frente a 14.107 un año antes y 1.162 oficinas frente a 1.165. En paralelo, CaixaBank comunicó en sus resultados del primer trimestre que su plantilla de grupo aumentó en 1.003 personas en los últimos 12 meses, mientras mantiene 4.241 oficinas y centros de atención en España.

Las oficinas siguen bajando, aunque no al mismo ritmo en todas las entidades
Lo que sí aparece como tendencia compartida es la reducción del peso de la sucursal tradicional. En unos bancos el recorte es leve y en otros más visible, pero el mensaje de fondo es el mismo: menos estructura física y más operativa digital.
Eso no significa que la oficina desaparezca mañana. Sigue siendo clave para perfiles que necesitan atención presencial, sobre todo mayores, pymes o clientes con operativa compleja. Pero sí confirma que la banca está reorganizando su modelo de distribución y empujando cada vez más operaciones al móvil, la web y los canales remotos.
Para el cliente, esta transición importa más de lo que parece. Si su banco ha cerrado oficinas cerca de casa o deriva más gestiones al canal digital, conviene revisar comisiones, atención al cliente y alternativas. Ahí puede ayudar comparar los mejores bancos y cuentas sin comisiones o usar el comparador de cuentas remuneradas.

La IA gana espacio en la banca, pero no prueba por sí sola estos recortes
La otra parte de la noticia es el momento en que se produce el ajuste. Los bancos están acelerando el despliegue de inteligencia artificial en áreas comerciales, operativas y de atención al cliente, y eso ya forma parte de su discurso estratégico.
BBVA incluyó en su presentación de resultados de 1T26 referencias a “Banquero IA” y a “Alter Ego para empleados”. Bankinter anunció en abril de 2026 el despliegue de Microsoft 365 Copilot para toda su organización. CaixaBank ha extendido su agente de IA para asistir a clientes en la contratación digital, y Santander defiende en su plan 2026-2028 que los proyectos de datos e IA aportarán más de 1.000 millones de euros de valor de negocio hasta 2028.
Ahora bien, atribuir directamente los recortes a la IA sería ir más lejos de lo que prueban las fuentes oficiales. Lo que sí puede afirmarse es que ambos movimientos coinciden: la banca busca más eficiencia, más automatización y una relación más digital con el cliente, mientras sigue reduciendo parte de su estructura tradicional.

Qué debería vigilar ahora el cliente bancario
Para el ahorrador español, la noticia no se traduce solo en empleo o en oficinas. También habla de cómo va a ser la relación con su banco en los próximos meses: menos presencia física, más autoservicio y más herramientas automatizadas en procesos que antes resolvía una persona.
Por eso merece la pena revisar dos cosas. La primera es si la entidad sigue ofreciendo el nivel de atención que uno necesita. La segunda, si el producto que tiene contratado sigue siendo competitivo frente a otras opciones del mercado. Quien esté valorando cambiar de entidad puede apoyarse en nuestra guía de bancos que dan más intereses por tus ahorros y, si quiere mirar opciones concretas, consultar la cuenta online de BBVA o la cuenta de Sabadell.
La gran banca está cambiando su tamaño, su red y su tecnología a la vez. La cuestión ya no es solo cuántas oficinas quedan, sino qué tipo de banco le va a quedar al cliente cuando ese cambio termine de asentarse.









