Qué cambia realmente con el fin del PFOF
El PFOF, o pago por flujo de órdenes, es una práctica por la que una entidad puede recibir una remuneración de un tercero por enviar órdenes de clientes a un centro de ejecución concreto. En la práctica, el debate no gira solo alrededor de si el broker cobra poco o mucho al usuario, sino de si existe un incentivo económico para dirigir las órdenes a un lugar determinado.
La reforma de MiFIR introdujo una prohibición general: las empresas de inversión que actúan por cuenta de clientes minoristas o profesionales no pueden recibir pagos, comisiones o beneficios no monetarios de terceros por ejecutar o transmitir órdenes hacia un centro de ejecución concreto.
La clave de calendario está en Alemania. ESMA recoge que Alemania notificó el uso de la exención temporal prevista en MiFIR. Esa excepción permite mantener la práctica hasta el 30 de junio de 2026, pero solo para empresas bajo su jurisdicción y clientes domiciliados o establecidos en Alemania. El propio Ministerio de Finanzas alemán explicó que el veto ya aplicaba al negocio transfronterizo desde el 28 de marzo de 2024 y que, tras el fin del periodo transitorio, también se aplicaría a clientes nacionales.
Para un inversor español, por tanto, el matiz es importante: no conviene leer el 30 de junio de 2026 como si todo empezara ese día para todos los países por igual. Lo que termina es la ventana alemana. El cambio relevante es que el modelo europeo se mueve hacia menos conflictos de interés visibles en la ejecución de órdenes.

Cómo puede afectar a brokers europeos y a sus tarifas
Durante los últimos años, muchos brokers han competido con mensajes de comisiones muy bajas. Eso ha sido positivo para el inversor particular, porque ha reducido barreras de entrada. Pero una comisión explícita baja no siempre cuenta toda la historia.
En una operación real hay varios costes que pueden pesar en la rentabilidad: comisión de compraventa, comisión de tramitación, cambio de divisa, conectividad, costes externos de producto y, sobre todo, el diferencial entre precio de compra y venta. Ese diferencial, el spread, es menos visible que una tarifa fija, pero puede ser igual o más importante si la ejecución no es buena.
Por eso el fin del PFOF puede obligar a algunos brokers europeos a revisar su modelo. Si una parte relevante de sus ingresos dependía de pagos de centros de ejecución, tendrán que compensarlo de alguna forma: subiendo comisiones explícitas, ajustando promociones, cambiando rutas de ejecución o rediseñando acuerdos con mercados y proveedores.
Esto no significa que invertir vaya a ser necesariamente más caro para todos. Significa que el inversor debería comparar brokers con más calma. No basta con mirar “0 euros” o “1 euro” por operación. Para quien esté construyendo cartera con acciones y ETFs, también importa revisar qué mercados ofrece la plataforma, dónde se ejecuta la orden, qué spread suele haber, qué coste tiene operar en otra divisa y qué protección regulatoria existe. En ese punto, puede ser útil contrastar opciones dentro de una guía de mejores ETFs o revisar alternativas pensadas para invertir en ETFs a largo plazo.

El caso DEGIRO: impacto limitado, pero con matices
DEGIRO forma parte de flatexDEGIRO Bank SE, un banco alemán con sede en Frankfurt y supervisado principalmente por BaFin y el Bundesbank. En España, la CNMV recoge a FLATEXDEGIRO BANK SE como entidad de crédito comunitaria operante en régimen de libre prestación de servicios, con número de registro 516.
La propia DEGIRO explica que su sucursal neerlandesa opera bajo la marca DEGIRO y que flatexDEGIRO Bank SE presta servicios de inversión principalmente para inversores que toman sus propias decisiones, sin asesoramiento ni gestión de carteras. Es un punto relevante: el usuario decide qué compra, cuándo compra y a través de qué producto.
Sobre el impacto del PFOF, flatexDEGIRO ha sido bastante clara en su informe anual de 2025. La compañía afirma que, actualmente, un porcentaje bajo de un solo dígito de sus ingresos podría estar potencialmente sujeto a PFOF y que, con las medidas ya adoptadas o en preparación, su consejo de administración no espera un impacto significativo en el negocio por la aplicación de la prohibición.
Esto no elimina todos los matices. DEGIRO ofrece acceso a Tradegate, un mercado relevante para inversores particulares europeos. La propia compañía señala que las condiciones especiales de su selección principal de ETFs se aplican exclusivamente a órdenes ejecutadas en Tradegate y que pueden existir costes de divisa, costes externos de producto y spread. También advierte de que en Tradegate el diferencial entre compra y venta puede ser mayor que en otros mercados, y que los volúmenes pueden variar, afectando a liquidez y volatilidad.
Traducido: que una operación tenga una comisión visible baja no significa que sea siempre la más barata en coste total. Para aportaciones pequeñas y periódicas, una tarifa reducida puede ser útil. Para importes mayores, productos menos líquidos o momentos de mercado con menor volumen, el precio de ejecución cobra más importancia.

Qué debe mirar el inversor antes de elegir broker
El fin del PFOF no convierte automáticamente a un broker en mejor o peor. Lo que hace es poner el foco donde debería estar: en la calidad de ejecución, la transparencia de costes y los posibles incentivos que hay detrás de cada orden.
Para el inversor de largo plazo, lo importante es separar tres cosas. La primera es el coste visible: comisión por operación, custodia, conectividad y cambio de divisa. La segunda es el coste menos visible: spread, liquidez y centro de ejecución. La tercera es la seguridad: entidad legal, supervisión, país de registro y régimen aplicable al efectivo y a los valores.
En DEGIRO, por ejemplo, conviene revisar la tarifa concreta del mercado utilizado, si el ETF o la acción está dentro de una selección especial, si se opera en euros o en otra divisa y si el producto también cotiza en otros mercados. Esto es especialmente importante en carteras de ETFs globales, donde muchos inversores hacen aportaciones repetidas durante años. Una diferencia pequeña, repetida muchas veces, deja de ser tan pequeña.
La regulación europea va en la dirección correcta si ayuda a reducir conflictos de interés. Pero para el lector la lección práctica es más sencilla: no elijas un broker solo por el titular de la comisión. Mira el coste completo, la ejecución, la regulación y si la plataforma encaja con tu forma real de invertir.
Invertir mejor no siempre consiste en pagar lo mínimo en cada operación. Muchas veces empieza por entender qué estás pagando, dónde se ejecuta tu orden y si el broker te ayuda a mantener una cartera sencilla, diversificada y sostenible en el tiempo.









