La clave no es solo pagar 1 euro
La nueva Selección Principal de DEGIRO permite negociar más de 1.000 productos cotizados en Tradegate Exchange con un coste de tramitación de 1 euro por operación, según la información publicada por la propia plataforma.
El cambio relevante está en dos puntos: la selección se vincula a Tradegate y DEGIRO indica que elimina la comisión de conectividad para los ETFs en ese mercado, además de la anterior política de uso razonable. Es decir, el atractivo no está solo en el precio por operación, sino en que se amplía el universo de productos incluidos bajo esa tarifa reducida.
Pero conviene leer bien la letra pequeña. DEGIRO recuerda que pueden aplicarse costes por tipo de cambio, costes externos del producto y diferencial entre precio de compra y venta. Ese diferencial, el famoso spread, no siempre se ve con la misma claridad que una comisión fija, pero también afecta a la rentabilidad real.
Para quien invierte poco a poco todos los meses, 1 euro puede ser competitivo. Para quien compra productos con poca liquidez, opera fuera de los horarios principales o no compara el precio entre mercados, el ahorro de comisión puede perder parte de su sentido.

Tradegate importa más de lo que parece
DEGIRO deja claro que las condiciones especiales de la Selección Principal se aplican exclusivamente a órdenes ejecutadas en Tradegate Exchange. Si el mismo ETF se compra en otro mercado, se aplican las tarifas habituales.
Esto es importante porque muchos ETFs cotizan en varias bolsas europeas. Un inversor puede ver el mismo producto en Xetra, Euronext, Borsa Italiana o Tradegate. El ISIN puede ser el mismo, pero el mercado de ejecución no lo es. Y en este caso, para beneficiarse del coste de 1 euro, el producto debe negociarse en Tradegate.
Tradegate es una bolsa alemana regulada, con horario ampliado de 07:30 a 22:00, según DEGIRO. Esa amplitud puede resultar cómoda, pero no siempre significa mejor ejecución. En mercados, comodidad y buen precio no son lo mismo.
La clave para el inversor está en comprobar el volumen, el spread y el horario. Operar un ETF global muy líquido durante las horas en las que también están abiertos los principales mercados europeos no es lo mismo que lanzar una orden a última hora del día, con menos referencias de precio y potencialmente menos liquidez.
Por eso, antes de elegir solo por la comisión, conviene comparar el coste total. En una cartera de largo plazo, el precio de entrada, los costes del ETF y la disciplina al invertir suelen pesar más que una diferencia pequeña en la comisión visible. Quien esté construyendo cartera también puede revisar la selección de mejores ETFs para invertir a largo plazo para comparar producto, diversificación, costes y encaje en la estrategia.

Qué costes debes mirar antes de comprar
El primer coste es evidente: 1 euro por transacción dentro de la Selección Principal en Tradegate. Pero no es el único.
DEGIRO publica una comisión de conversión de divisa del 0,25%. Esto importa si el ETF, ETC o ETN está denominado en una divisa distinta al euro o si existe exposición que pueda generar costes de cambio en la operativa. No todos los ETFs globales funcionan igual en este punto, y no todos los inversores lo revisan antes de comprar.
El segundo coste es el TER o gastos corrientes del propio ETF. Esta comisión no se paga como una factura separada, sino que se descuenta dentro del fondo. Por eso pasa más desapercibida. Dos ETFs que replican un índice parecido pueden tener costes distintos, tamaño distinto, política de dividendos distinta y liquidez distinta.
El tercer coste es el spread. Si compras a un precio ligeramente más alto y vendes a uno ligeramente más bajo por falta de liquidez, esa diferencia también sale de tu bolsillo. En ETFs muy negociados suele ser reducida, pero en productos más especializados puede ampliarse.
El cuarto punto es fiscal. Para un inversor en España, un ETF no funciona igual que un fondo de inversión tradicional en el régimen de traspasos. La fiscalidad no debe decidirlo todo, pero sí conviene entenderla antes de montar una cartera que se vaya a mantener durante años.
Aquí es donde muchos inversores se equivocan: comparan brokers por comisión de compra, pero no comparan producto, divisa, fiscalidad, liquidez y costes internos. Para una visión más amplia, puede tener sentido revisar también una guía de mejores ETFs antes de elegir solo por el broker donde aparece más barato.

Regulación, protección y riesgos que no conviene saltarse
DEGIRO opera bajo flatexDEGIRO Bank Dutch Branch, la sucursal neerlandesa de flatexDEGIRO Bank SE. La entidad está principalmente supervisada por BaFin en Alemania y, en Países Bajos, registrada en DNB y supervisada por AFM y DNB. En España, la CNMV recoge a FLATEXDEGIRO BANK SE como entidad de crédito comunitaria operante en régimen de libre prestación de servicios.
Esto no elimina el riesgo de mercado. Un ETF puede bajar, un ETC puede tener riesgos específicos y un ETN incorpora riesgo de emisor. La regulación del broker y la protección del efectivo no convierten el producto comprado en una inversión sin riesgo.
Según DEGIRO, el dinero en cuenta de efectivo de flatexDEGIRO Bank SE está cubierto por el sistema alemán de garantía de depósitos hasta 100.000 euros por cliente. Para los activos, la plataforma explica que utiliza una entidad jurídica independiente para separar las inversiones de las propias de la compañía, y menciona el sistema alemán de indemnización de inversores para ciertos supuestos en los que los activos segregados no pudieran devolverse.
Todo esto es relevante, pero no debe confundirse con una garantía sobre la evolución de la cartera. La protección del efectivo y la custodia de activos responde a un riesgo distinto al de comprar un ETF que cae porque baja el mercado.
El resumen práctico es sencillo: DEGIRO puede haber mejorado el acceso barato a muchos productos cotizados en Tradegate, pero el inversor no debería elegir un ETF solo porque cuesta 1 euro comprarlo. Antes conviene mirar mercado de ejecución, spread, TER, divisa, fiscalidad, liquidez y encaje real dentro de la cartera.
Invertir mejor no siempre consiste en pagar la comisión más baja. Muchas veces empieza por entender qué estás comprando, dónde lo compras y qué costes pueden aparecer aunque no salgan en grande en la pantalla de la orden.









