Precio, plazo y cuota: qué incluye de verdad
La oferta está activa del 16 de septiembre al 16 de octubre de 2026, ambas fechas incluidas, y se dirige a nuevos clientes sujetos a criterios de elegibilidad. Publicada el 7 de octubre, la cuenta atrás deja diez días naturales si se incluye también el día de hoy.
El gancho es claro: 30% de descuento sobre el pago único del datáfono y tres meses gratis de suscripción Qonto en el plan contratado. Con la promoción, el terminal Pocket baja de 99 a 69 euros sin IVA y el Pro baja de 199 a 139 euros sin IVA. Qonto advierte además de que el descuento y los tres meses gratis no podrán reclamarse después del 16 de octubre.
La cuota también exige matiz. El datáfono se presenta sin alquiler ni cuota mensual propia, pero el negocio paga el plan Qonto y la comisión por cobro cuando vende. Tras los tres meses gratuitos, la suscripción se factura según la tarifa vigente: Qonto muestra planes para autónomos como Starter a 0 euros al mes sin IVA, Basic a 9 euros al mes sin IVA con facturación anual, Smart a 19 euros y Premium a 39 euros, también como precios mensuales equivalentes con facturación anual.
Las comisiones por cobro siguen aplicándose
La parte clave es esta: las comisiones por transacción no forman parte de la oferta. Qonto indica que seguirán aplicándose después: desde el 0,8% en los planes Basic y superiores para pagos con tarjetas de particulares emitidas en la UE, y 2,6% para tarjetas de empresa y tarjetas emitidas fuera de la UE.
La página de tarifas añade otro matiz: en el plan Starter, Tap to Pay y TPV aparecen con una comisión del 1,2%, mientras que en Basic figuran al 0,8%. Ese detalle cambia el cálculo si el negocio cobra muchas ventas pequeñas con tarjeta, porque una comisión repetida cientos de veces deja de ser pequeña.
Para un comercio, una peluquería, una clínica o un restaurante, el coste real no está solo en pagar 69 o 139 euros por el dispositivo. Está en sumar terminal, plan mensual, porcentaje por operación, tipo de tarjeta de los clientes y plazo de liquidación. Qonto señala que la recaudación se abona en la cuenta al siguiente día laboral. Si el TPV es el coste principal, tiene sentido contrastarlo con una comparativa de mejores TPVs.
La letra pequeña: elegibilidad, propiedad y uso del datáfono
La oferta no es universal. Qonto la limita a nuevos clientes y la sujeta a criterios de elegibilidad. Además, el Centro de Ayuda indica que solo propietarios y administradores pueden pedir un terminal, y que algunas actividades no son elegibles por requisitos legales, regulatorios o de riesgo del proveedor de pagos.
Otro matiz importante: el datáfono no pasa a ser propiedad del negocio. Qonto explica que el terminal se cede en uso, sigue siendo propiedad de la entidad, debe devolverse al finalizar el contrato y solo es compatible con una cuenta de pago Qonto. Tampoco puede utilizarse con otro proveedor de servicios de pago.
Para el autónomo, esto tiene una consecuencia práctica: antes de dejarse llevar por el descuento, conviene revisar si quiere depender de esa cuenta para los cobros con tarjeta, si su actividad es elegible y si el coste total compensa frente a su TPV actual. No todos los negocios necesitan lo mismo.
Qué debe revisar un autónomo antes de que acabe la oferta
La promoción puede encajar en negocios que ya iban a contratar Qonto y necesitan un datáfono, pero no debería analizarse como un descuento aislado. La clave está en responder una pregunta sencilla: cuánto cuesta cobrar de verdad durante todo el año, no solo cuánto cuesta entrar.
Antes del 16 de octubre, el pequeño negocio debería mirar cuatro números: precio del terminal, cuota del plan tras los tres meses gratis, comisión por cada cobro y volumen mensual de operaciones con tarjeta. Quien solo busca reducir comisiones debería comparar también otras opciones de mejores bancos para autónomos y revisar si el plan, las tarjetas, las transferencias incluidas y el TPV cuadran con su operativa real.
Si además tiene empleados, varios puntos de venta o mucha operativa bancaria, puede comparar soluciones pensadas para pequeñas empresas. El descuento reduce el pago inicial del TPV, pero no borra las comisiones ni convierte el servicio en gratuito. Para un autónomo, esa es la diferencia entre una promoción atractiva y una decisión bien calculada.










