El Consejo de la FIFA, el 28 de abril de 2026, anunció un aumento adicional del 15% en los recursos destinados a las asociaciones participantes, dentro de un Mundial que ya era el más grande por formato: 48 equipos, tres países anfitriones y 104 partidos.
La cifra mínima oficial es clara: cada selección clasificada recibe 10 millones de dólares por participar y otros 2,5 millones de dólares para preparación. Eso deja un suelo económico de 12,5 millones de dólares por estar en el Mundial 2026, antes de cualquier posible ingreso ligado a avanzar en el torneo.
La diferencia es importante para el lector. Ese dinero no va directamente al bolsillo de los jugadores, sino a la federación o asociación nacional correspondiente. Después, cada país puede tener sus propios acuerdos internos de primas, pero esa parte no la fija FIFA y puede variar mucho.
Para una federación, esos 12,5 millones son una ayuda relevante para viajes, concentración, logística y estructura deportiva. Para el aficionado, el dato sirve para entender que el Mundial no solo mueve entradas, televisión o patrocinadores: también reparte dinero institucional entre quienes participan.

La cifra del campeón y el matiz que conviene no perder
La última tabla oficial detallada por posición publicada por FIFA situó el premio del campeón en 50 millones de dólares. También fijó 33 millones para el subcampeón, 29 millones para el tercer clasificado y 27 millones para el cuarto.
A partir de ahí, la escala baja por tramos: 19 millones para las selecciones situadas entre la quinta y la octava posición, 15 millones para las que acaben entre la novena y la decimosexta, 11 millones para las posiciones 17 a 32 y 9 millones para las posiciones 33 a 48, según la comunicación oficial de diciembre de 2025.
El matiz es que FIFA actualizó después la distribución total hasta 871 millones de dólares, pero no publicó en esa nota de abril una nueva tabla completa por posición. Por prudencia editorial, la referencia cerrada para el campeón sigue siendo la cifra oficial publicada por FIFA: 50 millones de dólares como premio por ganar, con la distribución total ya elevada a casi 900 millones.

Por qué esta cifra también afecta al lector español
Aunque el dinero lo cobran las federaciones, la noticia afecta al lector español porque ayuda a entender el negocio real que rodea al Mundial 2026. No se trata solo de fútbol: hay ingresos por televisión, marketing, licencias, entradas, hospitality, turismo y consumo asociado.
FIFA ya había presupuestado para el ciclo 2023-2026 unos ingresos de 11.000 millones de dólares, impulsados por los derechos de televisión, marketing, licencias y venta de entradas y hospitality. Ese contexto explica por qué el organismo puede elevar la distribución a las selecciones.
Para quien siga el Mundial desde España, la lectura práctica está en separar tres niveles: lo que paga FIFA a las federaciones, lo que cada federación pacta con sus jugadores y lo que termina pagando el consumidor por entradas, viajes, televisión, merchandising o consumo durante el torneo.

El cambio a euros no es una cifra fija
Todas las cantidades oficiales están expresadas en dólares. Traducirlas a euros puede ayudar a hacerse una idea, pero no conviene convertirlas en una cifra cerrada porque el tipo de cambio cambia a diario.
Como referencia, el Banco Central Europeo publicó el 16 de junio de 2026 un cambio de 1 euro = 1,1594 dólares. Con ese tipo, 50 millones de dólares equivaldrían aproximadamente a 43,1 millones de euros. Es solo una conversión orientativa, no el importe contable definitivo.
La clave para no malinterpretar la noticia está en distinguir entre premio, ayuda de preparación, dinero por participación y acuerdos internos de cada federación. El titular llamativo es el de los millones, pero la letra pequeña está en quién cobra realmente, para qué se paga y qué parte está confirmada por FIFA.









