El dato no convierte automáticamente a las Letras en la mejor opción para cualquier ahorrador, pero sí cambia la foto del ahorro conservador. En la última subasta, el Tesoro adjudicó 2.298,35 millones de euros en Letras a 9 meses, con un tipo marginal del 2,524% y un tipo medio del 2,518%. En mayo, ese mismo plazo se había colocado al 2,521% marginal y al 2,514% medio.
La subida es pequeña, pero relevante por el contexto. El Banco Central Europeo decidió el 11 de junio subir sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos. La facilidad de depósito pasará al 2,25%, las operaciones principales de financiación al 2,40% y la facilidad marginal de crédito al 2,65%, con efecto desde el 17 de junio de 2026.

La Letra a 9 meses vuelve a mirar de cerca a los depósitos
Para un ahorrador español, la comparación ya no puede hacerse solo mirando el porcentaje. Una Letra a 9 meses al 2,524% marginal compite de forma directa con depósitos a corto y medio plazo, pero no funciona igual que un depósito bancario.
La Letra es deuda pública española. Se compra al descuento y al vencimiento se cobra el nominal. Si se mantiene hasta el final, el ahorrador conoce desde el inicio la rentabilidad bruta de la operación. Si se vende antes, entra en juego el precio de mercado y puede haber ganancia o pérdida respecto a lo esperado.
En los depósitos, en cambio, el dinero queda en una entidad bancaria durante un plazo pactado. La rentabilidad suele expresarse en TAE, pero la letra pequeña manda: plazo, importe mínimo, importe máximo, cancelación anticipada, liquidación de intereses, vinculación y Fondo de Garantía aplicable. Para quien quiera ampliar la comparación, tiene sentido revisar los mejores depósitos a plazo fijo antes de bloquear dinero.

Cómo quedan frente a depósitos contratables en España
La referencia de las Letras a 9 meses queda cerca de varias ofertas bancarias actuales, aunque no siempre por encima. Cuenta Facto anuncia un 2,63% TAE a 9 meses, desde 5.000 euros, con liquidación cada 90 días y sin derecho a cancelación anticipada. Es un dato importante: paga algo más que la Letra a 9 meses, pero exige aceptar que el dinero no se podrá recuperar antes por esa vía.
Self Bank ofrece un depósito a 12 meses al 2,75% TAE para nuevos clientes, desde 6.000 hasta 100.000 euros, con pago trimestral de intereses. Según su información precontractual, permite cancelación anticipada, aunque no se devengan ni liquidan los intereses del trimestre en curso si no se ha completado.
Renault Bank, por su parte, mantiene depósitos Tú+ con una estructura más larga: 2,63% TAE a 12 meses, 2,98% TAE a 24 meses y 3,19% TAE a 36 meses, con mínimo de 500 euros y máximo de 1.000.000 euros, según las condiciones vigentes publicadas por la entidad hasta el 17 de junio de 2026. Aquí la clave no es solo la TAE más alta, sino el tiempo que el ahorrador debe estar dispuesto a inmovilizar su dinero. Para comparar por vencimiento, conviene mirar también los depósitos a 9 meses y los depósitos a 12 meses.

El BCE puede mover el tablero, pero no todos los bancos reaccionan igual
La subida del BCE mejora el entorno para que bancos y plataformas vuelvan a mover la remuneración del ahorro. Pero no significa que todos los depósitos suban de forma automática ni al mismo ritmo. Algunas entidades trasladan antes el cambio, otras esperan y otras mantienen ofertas solo para nuevos clientes o importes concretos.
Por eso, el ahorrador debe separar dos ideas. La primera: las Letras del Tesoro han recuperado atractivo frente a parte de la oferta bancaria, sobre todo en plazos inferiores a un año. La segunda: algunos depósitos ya ofrecen TAEs superiores, pero a cambio pueden exigir más plazo, menos liquidez o condiciones específicas.
También cambia la fiscalidad práctica. Las Letras del Tesoro están exentas de retención a cuenta, aunque sus rendimientos tributan después en la base del ahorro del IRPF. Los depósitos suelen aplicar retención sobre los intereses cuando se abonan. En ambos casos, la rentabilidad relevante para el bolsillo es la neta después de impuestos, no solo el porcentaje anunciado.
La decisión está en la liquidez, no solo en la TAE
La comparación entre Letras y depósitos debe empezar por una pregunta sencilla: ¿puedo prescindir de este dinero hasta el vencimiento? Si la respuesta no es clara, una TAE algo superior puede no compensar una mala liquidez.
En las Letras, vender antes del vencimiento implica depender del mercado secundario. En los depósitos, la cancelación anticipada depende de cada entidad: algunos la permiten con penalización o pérdida de intereses, y otros directamente no la contemplan. Ese detalle puede pesar más que unas décimas de rentabilidad.
Para dinero que no se necesita a corto plazo, la nueva referencia del 2,524% a 9 meses obliga a mirar de nuevo la comparativa entre deuda pública y banca. Para dinero que sí puede hacer falta, la prioridad debería ser otra: disponibilidad, coste de salir antes de tiempo y seguridad jurídica del producto. La TAE importa, pero no debería decidir sola.









