Klarna ha ajustado su oferta de depósitos a plazo fijo y el cambio se nota, sobre todo, en los vencimientos medios y largos. Según la tabla actual consultada, los plazos de 12, 24, 36 y 48 meses son los que concentran las mejoras más visibles.
La subida deja la oferta de Klarna con una lectura clara para el ahorrador conservador: quien busque más rentabilidad tiene que aceptar más tiempo de inmovilización. El depósito a 48 meses aparece como el más alto de la oferta, con una TAE que alcanza el 3,00%.
Conviene, eso sí, mirar bien el canal de contratación. Klarna muestra una oferta de ahorro desde su propia app, mientras que algunas fichas de depósitos en España se canalizan a través de Raisin. Las condiciones pueden variar según el canal, el momento y la disponibilidad.
Así queda la oferta de depósitos de Klarna
La revisión de la oferta deja una escalera de plazos en la que los vencimientos más largos ganan protagonismo. Según la tabla actual, el depósito a 12 meses figura con una TAE del 2,71%, el de 24 meses con un 2,85%, el de 36 meses con un 2,90% y el de 48 meses con un 3,00%.
Los plazos más cortos quedan por debajo: 1,84% TAE a 3 meses, 1,89% TAE a 6 meses y 2,23% TAE a 9 meses. El plazo de 18 meses queda en el 2,11% TAE, por debajo del de 12 meses, lo que deja una estructura algo irregular dentro de la oferta.
En todos los casos, la tabla muestra el mismo porcentaje de TAE y de TIN por año para cada vencimiento. La mejora se concentra especialmente en quienes pueden dejar el dinero parado durante uno, dos, tres o cuatro años.
Qué debe mirar el ahorrador antes de contratar
El primer punto es la liquidez. Estos depósitos son productos a plazo fijo y, según la documentación oficial consultada, la cancelación anticipada no está disponible o puede implicar pérdidas relevantes. No es una cuenta remunerada para mover el dinero cuando haga falta.
El segundo punto es el importe. En las fichas de depósitos vía Raisin aparecen mínimos desde 500 euros y máximos que pueden llegar a 85.000 o 100.000 euros, según la fuente y el documento consultado. Es una diferencia importante y debería verificarse en el momento exacto de contratación.
También hay que revisar la fiscalidad. Al tratarse de una entidad sueca, las fuentes consultadas indican que no se practica retención fiscal automática en Suecia para no residentes. Para un ahorrador fiscalmente residente en España, los intereses deberán declararse como rendimientos del capital mobiliario en el IRPF.
Por qué el cambio importa en España
El movimiento llega en un mercado en el que muchos ahorradores siguen comparando depósitos, cuentas remuneradas y productos de bajo riesgo para no dejar el dinero parado. En ese contexto, Klarna gana visibilidad porque combina una marca conocida, contratación digital y plazos con rentabilidades que vuelven a situarse en la parte alta de algunas comparativas.
Para ponerlo en contexto, quien esté comparando opciones puede revisar también los mejores depósitos a plazo fijo y entender antes cómo funcionan los depósitos a plazo fijo. La decisión no debería depender solo de la TAE, sino también del plazo, la garantía, el importe máximo y la posibilidad real de recuperar el dinero antes de vencimiento.
Klarna opera como banco sueco y sus depósitos están cubiertos por el sistema sueco de garantía de depósitos. La documentación oficial consultada habla de una cobertura de hasta 1.150.000 coronas suecas, una cifra equivalente aproximadamente a 100.000 euros, aunque el importe final en euros puede depender del tipo de cambio aplicable.
El cambio deja una lectura práctica: Klarna mejora atractivo en plazos largos, pero exige planificación. Si el dinero puede necesitarse en los próximos meses, una cuenta remunerada o una alternativa más líquida puede encajar mejor. Si el objetivo es fijar rentabilidad durante más tiempo, los nuevos niveles de 24, 36 y 48 meses merecen revisión.
Para quienes ya seguían la cuenta remunerada de Klarna, la clave está en no confundir productos. La cuenta flexible permite más disponibilidad, mientras que la cuenta fija o depósito bloquea el capital durante el plazo elegido a cambio de una rentabilidad pactada.
La oferta, por tanto, mejora en el escaparate de los depósitos, pero no elimina la pregunta central: cuánto tiempo puede estar inmovilizado el dinero sin convertirse en un problema.









