El dato publicado por el INE cambia la lectura de las ofertas de ahorro más conservadoras. Una cuenta al 2 % TAE puede parecer atractiva frente a una cuenta corriente sin remuneración, pero queda por debajo de una inflación anual del 3,2 %. La pregunta ya no es solo cuánto paga el banco, sino cuánto poder adquisitivo conserva el ahorrador.
La diferencia se nota rápido. Con 10.000 euros al 0 % TAE, el dinero no genera intereses y pierde capacidad de compra al ritmo de los precios. Con una cuenta al 2,50 % TAE, la pérdida se reduce, pero no desaparece. Y con una cuenta al 3 % TAE, el resultado sigue siendo ajustado cuando se incorpora la fiscalidad.
Además, los intereses de cuentas y depósitos tributan como rendimientos del capital mobiliario. La retención habitual del 19 % hace que una TAE bruta del 3 % deje una rentabilidad neta aproximada del 2,43 % antes de la regularización final en la renta. Por eso conviene comparar las ofertas desde la TAE, pero también desde el saldo máximo remunerado, las condiciones y la duración real de la promoción.

Las cuentas que más se acercan al IPC no son siempre las más sencillas
En la parte alta del escaparate aparecen cuentas vinculadas a nómina o a requisitos concretos. La Cuenta Vamos de Ibercaja anuncia un 5,09 % TAE el primer año para los primeros 12.000 euros, siempre que se cumplan condiciones como domiciliar ingresos, recibos y uso de tarjeta. En términos brutos, supera el IPC; tras una retención del 19 %, seguiría por encima del 3,2 % para ese tramo de saldo.
Algo parecido ocurre con la Cuenta Nómina de Bankinter, que mantiene un 5 % TAE el primer año y un 2 % TAE el segundo, con un máximo remunerado de 10.000 euros. Es una opción que sí puede proteger una parte del ahorro frente a la inflación, pero no sirve para todo el capital: el límite de saldo y los requisitos de vinculación son la letra pequeña que decide el resultado.
Entre las cuentas sin nómina o con menos vinculación, el margen se estrecha. Bankinter ha elevado su Cuenta Digital al 2,50 % TAE para nuevos clientes hasta 100.000 euros, con contratación disponible hasta el 15 de junio de 2026 y remuneración garantizada hasta final de año, según su comunicación. Es una de las opciones que más reduce la pérdida sin exigir nómina, aunque no llega al IPC neto.

B100, Revolut, Trade Republic y Openbank: ayudan, pero no baten la inflación
B100 destaca con su Cuenta Health hasta el 3,00 % TAE para los primeros 50.000 euros, pero no funciona como una cuenta remunerada clásica. Para alcanzar el tipo máximo exige compras mensuales con tarjeta y el dinero entra en la Cuenta Health mediante retos de pasos y desconexión digital, con límites diarios. Si no se usa la tarjeta Pay to Save, la propia entidad indica una remuneración del 2,40 % TAE.
Revolut, por su parte, muestra tipos por plan: desde el 1,15 % TAE en Estándar y Plus hasta el 2,27 % TAE en Ultra para los primeros 100.000 euros. Trade Republic comunica un 2,02 % TAE sobre efectivo y Openbank anunció una cuenta remunerada al 2,02 % TAE sin límite máximo remunerable durante el primer año para clientes que se den de alta y utilicen Bizum.
Pibank queda más lejos, con un 1,51 % TAE sin importe máximo y sin condiciones, mientras que N26 muestra una rentabilidad de ahorro más baja en sus planes actuales. Estas cuentas pueden tener sentido para liquidez, fondo de emergencia o dinero a corto plazo, pero el mensaje es claro: con el IPC en el 3,2 %, reducen la erosión del ahorro, no la eliminan.

Qué debería mirar ahora el ahorrador
El primer filtro debería ser si la cuenta supera el IPC en el tramo de dinero que realmente se va a mantener. Una oferta del 5 % TAE limitada a 10.000 o 12.000 euros puede ser mejor que una del 2,50 % sobre saldos altos si el ahorro disponible es pequeño. En cambio, para importes elevados, el límite remunerado pesa tanto como el tipo.
El segundo filtro es la duración. Las promociones de bienvenida pueden ser útiles, pero pierden atractivo si duran pocos meses o si después el tipo cae con fuerza. Para seguir comparando opciones, Finantres tiene una guía de cuentas remuneradas y un análisis sobre cuentas remuneradas frente a fondos monetarios cuando el objetivo es aparcar liquidez sin asumir grandes riesgos.
El tercer punto es fiscal. Una cuenta que anuncia el 3 % TAE no equivale a un 3 % limpio para el bolsillo. Con inflación en el 3,2 %, el ahorrador debe mirar la rentabilidad neta aproximada, las comisiones, si hay nómina o recibos obligatorios, el fondo de garantía aplicable y si el dinero está siempre disponible. En este contexto, la mejor cuenta no es necesariamente la que tiene el número más alto, sino la que mejor encaja con el saldo, el plazo y las condiciones reales del usuario.









