Qué cambia en el cálculo de la base reguladora
La base reguladora es una de las piezas centrales para calcular la pensión contributiva de jubilación. No equivale directamente al salario ni a lo que se cobrará cada mes, pero sirve como punto de partida sobre el que después se aplica el porcentaje correspondiente según los años cotizados.
Hasta 2025, la regla general para la jubilación contributiva toma las bases de cotización de los últimos 300 meses, es decir, 25 años, y las divide entre 350. Esa fórmula seguirá siendo importante, porque desde 2026 no desaparece de golpe.
La novedad es que entra en juego una segunda fórmula. Según la Seguridad Social y el Real Decreto-ley 2/2023, desde el 1 de enero de 2026 la base reguladora podrá calcularse también dividiendo entre 352,33 la suma de las 302 bases de cotización de mayor importe dentro de los 304 meses anteriores al mes previo a la jubilación.
Dicho de forma más clara: en 2026 se mirará un periodo algo más amplio que los 25 años actuales y se podrán dejar fuera las dos bases mensuales más bajas de ese tramo. No son todavía dos años completos. Ese descarte crecerá de forma progresiva hasta llegar, desde 2037, a 324 bases elegidas dentro de los últimos 348 meses.

El INSS debe aplicar la opción más favorable
El punto más relevante para el trabajador no es solo que cambie la fórmula, sino que durante el periodo transitorio el INSS debe reconocer de oficio el cálculo que resulte más favorable entre la normativa anterior y la nueva fórmula aplicable en cada año.
Esto es importante porque no todas las carreras laborales son iguales. Para una persona con bases altas y estables en los últimos años, el cálculo tradicional de 25 años puede seguir siendo suficiente. Para alguien con lagunas, bajadas de cotización o años irregulares cerca del retiro, la fórmula alternativa puede mejorar el resultado, aunque no siempre ocurrirá.
Por eso conviene evitar una lectura demasiado rápida del cambio. No significa que todos los futuros jubilados vayan a cobrar más. Significa que la Seguridad Social tendrá que comparar fórmulas en los supuestos previstos y aplicar la más beneficiosa para calcular la base reguladora.
Quien esté cerca del retiro debería revisar su vida laboral, sus bases de cotización y la estimación de pensión antes de tomar decisiones sobre la edad de salida. En el caso de los trabajadores por cuenta propia, también puede ser útil entender cómo afecta la cuota a la futura pensión como autónomo, porque la base de cotización pesa directamente en el cálculo.

A quién afecta el cambio desde 2026
El cambio afecta a las pensiones contributivas de jubilación que se causen a partir de 2026. No modifica por sí solo la pensión de quienes ya están jubilados ni cambia automáticamente las cuantías de pensiones mínimas, máximas o no contributivas.
Tampoco altera, por sí mismo, la edad ordinaria de jubilación. En 2026, la edad legal será de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados. Para quienes no lleguen a esa cotización, la edad ordinaria subirá a 66 años y 10 meses, según la tabla gradual de la Seguridad Social.
Otro matiz clave es que la base reguladora no es el único elemento que determina la pensión final. Después hay que aplicar el porcentaje correspondiente por años cotizados y, si procede, los ajustes de jubilación anticipada, demorada, parcial o activa. Por eso dos personas con una base reguladora parecida pueden terminar con pensiones distintas.
Los autónomos que se acercan a la jubilación deberían mirar el cambio con especial atención, no porque exista una regla separada para ellos en esta noticia, sino porque sus bases de cotización suelen depender más de decisiones acumuladas durante años. Para ese perfil, puede servir como contexto revisar cómo funciona la jubilación para los autónomos.

Qué debe revisar quien se jubile en 2026 o después
La revisión práctica empieza por tres datos: bases de cotización, años cotizados y edad prevista de jubilación. Sin esos tres elementos, es fácil sacar conclusiones equivocadas sobre si la nueva fórmula mejora o no la pensión.
La Seguridad Social ya ha incorporado mejoras en su herramienta de autocálculo de la base reguladora para contemplar los periodos actuales y los exigibles desde 2026. Esa herramienta no sustituye al simulador ordinario cuando este puede utilizarse, pero puede ayudar en casos en los que el ciudadano introduce manualmente sus datos.
Para quien todavía tiene margen antes del retiro, la noticia debe leerse como una invitación a planificar con más precisión. No basta con saber “cuántos años faltan”. También importa cómo han evolucionado las bases, si hay meses sin cotizar, si se piensa adelantar la jubilación y si la pensión estimada encaja con el nivel de vida previsto. En esa preparación, también conviene tener una visión amplia sobre cómo ahorrar para la jubilación sin confundir planificación financiera con promesas de rentabilidad.
La idea de fondo es sencilla: desde 2026 habrá más de una forma de calcular la base reguladora, pero la mejora real dependerá de cada historial laboral. Antes de decidir cuándo jubilarse, conviene comprobar los datos oficiales y no quedarse solo con una cifra general.







