La novedad no está en una nueva subida aprobada, sino en el uso fraudulento de esa idea. Según el caso publicado por INCIBE el 31 de marzo de 2026, una usuaria recibió en un grupo de WhatsApp la imagen de una carta que supuestamente procedía de la Tesorería de la Seguridad Social.
El mensaje pedía enviar una fotografía del DNI por ambas caras y otros documentos personales, con el argumento de que los datos se habían perdido tras un ataque informático y eran necesarios para recibir un aumento en la pensión de jubilación.
La señal más clara estaba en el canal y en el destino de la documentación: se pedía remitir información sensible a un correo de dominio genérico, no a un canal oficial de la Seguridad Social. Para cualquier pensionista, ese detalle debe encender todas las alarmas.
La Seguridad Social no pide datos bancarios por WhatsApp
La Seguridad Social también mantiene avisos activos sobre campañas de suplantación que combinan WhatsApp, llamadas y SMS. En una de ellas, el primer contacto llega por mensajería instantánea con una supuesta ayuda económica; después, una llamada refuerza el engaño y finalmente un SMS dirige a una web fraudulenta para captar datos bancarios.
La clave práctica es sencilla: la Seguridad Social no solicita datos bancarios por WhatsApp, llamadas o SMS. Si falta algún dato para una prestación o pensión, el trámite debe realizarse por canales oficiales, no respondiendo a un mensaje reenviado ni pulsando un enlace recibido en el móvil.
Esto importa especialmente a pensionistas actuales, pero también a futuros jubilados que estén pendientes de trámites, vida laboral o solicitudes. Antes de enviar documentos, conviene comprobar el canal oficial y revisar con calma cualquier aviso relacionado con la pensión. Para ampliar criterios de protección, puede ser útil consultar el curso sobre estafas de Finantres, centrado en señales de fraude financiero.
La subida real de las pensiones no se tramita por mensajes reenviados
El fraude se apoya en una realidad: las pensiones sí pueden revalorizarse cada año. Para 2026, el BOE recoge una revalorización general del 2,7% para las pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social y las pensiones de Clases Pasivas causadas antes del 1 de enero de 2026, con sus matices y excepciones.
Pero esa subida no exige enviar el DNI por WhatsApp, ni mandar documentos a un correo extraño, ni introducir la cuenta bancaria en una web recibida por SMS. La revalorización se aprueba mediante norma oficial y se aplica por los cauces de la Administración.
Por eso, el riesgo no es solo perder dinero. También puede abrir la puerta al uso fraudulento de la identidad, a cambios no autorizados o a nuevas estafas. En jubilación, la prudencia empieza por proteger los datos personales igual que se protege la cuenta donde se cobra la pensión.
Qué debe hacer un pensionista si recibe este mensaje
La recomendación de INCIBE en este caso fue no seguir las indicaciones de la carta, no proporcionar datos personales ni bancarios, avisar en el grupo de WhatsApp de que el mensaje era falso y no reenviarlo para evitar que se siguiera propagando.
Si ya se han enviado documentos o datos, lo sensato es actuar rápido: contactar con la entidad suplantada, pedir ayuda al 017 de INCIBE y, si procede, denunciar ante Policía Nacional o Guardia Civil. También conviene vigilar movimientos bancarios y comunicaciones posteriores.
Para quien se acerca al retiro, la lección es la misma: preparar la jubilación no consiste solo en mirar la cuantía futura. También implica saber distinguir una comunicación oficial de un fraude. Si quieres ordenar esa parte financiera con más calma, puedes revisar esta guía sobre planes de pensiones frente a otros productos de inversión, siempre sin confundir planificación con responder a mensajes sospechosos.









